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Madrid.
ROSAURA
CALLEJA
Para la puesta
en marcha de la exposición Santiaqo Ramón y Cajal. Premio Nobel 1906
han colaborado el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, el
Ministerio de Educación y Ciencia y el Gobierno de Aragón. Una selección
de 500 piezas, entre las que figuran instrumentos de laboratorio, cuadernos
de apuntes, dibujos, manuscritos, fotografías, cartas y pinturas, ilustran
el conjunto de su obra científica, pero también constituyen un recorrido
por el momento socio-político de su época, desde el reinado de Isabel
II hasta el II República.
El espacio
dedicado a la infancia y juventud, abarca su nacimiento en Petilla de
Aragón (Navarra) en 1852 y sus primeros estudios en el colegio de los
Escolapios de Jaca y en el instituto de Huesca. En esos años, muestra
una fuerte vocación pictórica, que se refleja en esta muestra con un dibujo
a lápiz de un maño, que realizó a los 8 años, un óleo romántico o el boceto
de una cara de mujer a carboncillo. Cursa estudios de Medicina en la Universidad
de Zaragoza, donde lleva a cabo una de sus obras de juventud más destacadas
el Atlas Anatómico, magnífica colección de láminas que, recientemente,
restauradas, se exhiben en esta exposición junto a óleos del Sistema circulatorio
del tórax y el abdomen, la Anatomía del tórax y abdomen y la Musculatura
y el sistema circulatorio del cuello. Este espacio recoge fotografías
familiares de sus padres, su niñera, autorretratos de Cajal y de sus condiscípulos
y amigos, así como las calificaciones y un libro de poesías que escribió
a los 18 años.
Guerra
de Cuba
Con
su licenciatura concluida, los acontecimientos históricos le conducen
a Cuba en 1874, donde interviene como capitán médico en la guerra por
la independencia colonial. De esta etapa, se presentan su expediente militar,
el uniforme militar, billetes de la época o la fotografía de su regreso
a España en 1875, donde se evidencian los síntomas de caquexia palúdica.
Gravemente enfermo, Cajal simultanea los estudios de doctorado con las
oposiciones a cátedra y en estos años, aparecen sus primeras publicaciones
científicas, como investigaciones experimentales sobre la inflamación
en el mesenterio, la córnea y el cartílago, sobre la génesis inflamatoria
y en especial sobre la emigración de los leucocitos o estudios anatómicos.
Tras obtener
la condición de catedrático, Cajal comienza su labor docente en Valencia,
pero también su carrera investigadora, en la que se marca como primer
objetivo la elaboración de un tratado de Histología. En este apartado,
el visitante puede observar la primera edición del Manual de histología
normal y técnica micrográfica de 1889 y dos autorretratos, uno de ellos
junto a su colaborador Juan Bartual Moret en su laboratorio de Valencia,
así como cuadernos de notas y protocolos.
Método
Golgi
Dos
acontecimientos decisivos suceden en esos años, en primer lugar Cajal
consigue un moderno microscopio Zeiss que la Diputación de Zaragoza le
regala como premio por sus estudios sobre la epidemia de cólera que asoló
la costa levantina en 1885. Paralelamente, el investigador descubre método
de tinción de Golgi, a través de su amigo Simarro, un nueva técnica tintorial,
que presenta extraordinarias posibilidades para el estudio del sistema
nervioso.
Fascinado por
el potencial del nuevo método, Cajal lo modifica y adapta, hasta convertirle
en una herramienta de primera magnitud en los estudios de neurohistología.
En 1887, se traslada a Barcelona y estudiando el cerebelo de las aves,
demuestra la independencia de las células nerviosas con contra de la teoría
vigente, que consideraba al sistema nervioso como un continuo, integrado
por una compleja red difusa de conexiones. Viaja a Berlín para presentar
sus resultados a los científicos más prestigiosos de la época y logra
el reconocimiento internacional.
En este espacio,
figura un retrato de doctor Simarro realizado por Joaquín Sorolla, que
se expone junto a una caja con preparaciones y un dibujo de cerebelo humano,
así como una fotografía de neuronas teñidas con el método Golgi y distintas
publicaciones.
Teoría
Neurotrópica
Posteriormente,
se instala en Madrid para ocupar su plaza de catedrático de la Universidad
Central y prosigue sus estudios neurohistológicos. El desarrollo de nuevas
técnicas de tinción le permiten, no sólo rebatir las críticas que surgen
contra su teoría neuronal, sino proponer nuevos y sorprendentes avances,
como la Teoría Neurotrópica. En este apartado se incluye la primera edición
de su obra magna La textura del sistema nervioso del hombre y de los vertebrados,
además de la correspondencia que mantiene con personalidad científicas
de su época, como Albert Kölliker y Michael Foster y premios nacionales
e internacionales.
Como antesala
del Nobel de Fisiología o Medicina, Cajal recibe el premio de Moscú en
1900 y la medalla Helmholt, también presentes en la muestra, junto con
las piezas que evocan la concesión del Nobel, como el diploma y la medalla,
la relación y méritos y trabajos científicos y el discurso que pronunció
en Estocolmo. De igual modo, comparten espacio un retrato de Cajal realizado
por Sorolla y su mesa de trabajo, armario de preparaciones y microscopio.
Presente en
esta sección está Camilo Golgi, con quien compartió el premio Nobel. Este
investigador italiano, erróneamente, se mantuvo hasta el final de sus
días como ferviente defensor de la concepción reticularista para el sistema
nervioso.
Multidisciplinar
Santiago
Ramón y Cajal destacó en otros campos, donde dio muestra de su genialidad,
como sus brillantes contribuciones a la fotografía, que dominó en sus
múltiples modalidades, y fue pionero en la introducción del color en España.
Numerosas fotografías realizadas en Madrid, Londres, París y Estados Unidos
figuran, junto con cajas de placas y algunos de los trabajos como la fotografía
de los colores: fundamentos científicos y reglas prácticas.
En los dos
últimos apartados de la exposición se muestran los trabajos que Cajal
desarrolló durante la última etapa de su vida, en el que se combinan los
estudios sobre la degeneración y regeneración del sistema nervioso, con
la contribución al conocimiento de la retina y centros ópticos de los
de falópodos, el neurotropismo y la trasplantación de miembros, el núcleo
de las células piramidales del cerebro humano y de algunos mamíferos o
las sensaciones de las hormigas. Este espacio también reúne objetos personales,
gafas, prismáticos, bastón, plumas, pasaporte, libros y cartas a Miguel
de Unamuno o José Ortega y Gasset.
Asimismo, los
visitantes pueden observar, por primera vez, un fragmento de un documental
inédito sobre la educación y la investigación científica en España en
los años veinte, que incluye las únicas imágenes en movimiento de Ramón
y Cajal.
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