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Madrid.
ROSAURA CALLEJA
Durante su
intervención, la ministra reiteró que “es una buena ley, que trata de
hacer frente a los problemas que tiene el sistema educativo, que están
bien detectados y que quizá podrían resumirse en una mayor atención a
la diversidad y una atención individualizada a los estudiantes. Creo que
este es el eje fundamental de la LOE, porque responde a ese principio
de educación de calidad para todos”.
Entre los datos
más significativos, destacó que, tras años de caída del número de estudiantes,
en este curso “contaremos con 72.000 alumnos más en niveles no universitarios”.
A pesar de que disminuye el número de estudiantes en los niveles superiores,
en Educación Infantil y Primaria crece en 91.000 alumnos. También señaló
que “resulta significativo el incremento de la tasa de escolarización
de 3 a 6 años, que alcanza el 95,8%” y especificó que buena parte del
incremento se debe a los hijos de las familias de origen inmigrante, ya
que en los últimos diez años se ha multiplicado por ocho el número de
alumnos extranjeros.
Población
escolar
Este
curso contará con más de 7 millones de estudiantes, escolarizados en 23.134
centros, de los que el 67,5% asiste
a públicos y un 32,5% a privados y concertados. Más de 600.000 docentes
atienden a esta población escolar, con una ratio de 11,6 alumnos por profesor,
cifra que se sitúa en una posición intermedia dentro del contexto europeo.
Ante la Comisión
de Educación, la ministra hizo un repaso a las medidas que contempla la
LOE, algunas vigentes desde el pasado mes de mayo, como las referentes
a la organización, dirección y autonomía de los centros, además de las
dirigidas a facilitar la integración del alumnado inmigrante y a la atención
de jóvenes con dificultades en la ESO.
De igual modo,
reiteró que la LOE viene avalada por una memoria económica de más de 7.000
millones de euros para su desarrollo en el periodo 2006-10, aunque reconoció
que “todavía estamos por debajo de la media de la OCDE en recursos públicos
dedicados a la educación”. Mercedes Cabrera mostró su preocupación por
el abandono escolar prematuro, pero señaló que en las últimas cifras se
apunta un cambio de tendencia. “En cualquier caso, seguimos teniendo unos
índices de abandono escolar prematuro preocupantes y para hacer frente
a esta situación en la LOE hemos tratado de introducir la mayor flexibilidad
en la ESO”, afirmó.
Competencias
básicas
Siguiendo
las recomendaciones de la UE, “hemos incorporado las competencias básicas
al currículo”, puntualizó, por lo que la enseñanza desde las edades más
tempranas se orientará al logro de los objetivos formativos básicos. También
considera que las evaluaciones de diagnóstico en Primaria y Secundaria
constituyen una buena herramienta en esta dirección.
Para la Educación
Secundaria Obligatoria, “combinamos el principio de una educación común
con el de la atención a la diversidad del alumnado”, explicó y los programas
de cualificación profesional inicial permitirán la obtención del título
de graduado en ESO. Para estimular la permanencia de los jóvenes en el
sistema educativo, la LOE flexibiliza los estudios y facilita el tránsito
de unos a otros y puso el ejemplo el nuevo Bachillerato, organizado en
distintas vías, que permitirán la libre elección de materias de modalidad
y optativas.
Este curso
comienza el desarrollo normativo de la nueva ley y su primera concreción
son los Reales Decretos de enseñanzas mínimas, que deberán estar aprobados
antes de final de año, anunció. También anticipó que se están preparando
otras normas que regularán el ingreso en la Función Pública Docente, el
régimen de conciertos, la renovación de las enseñanzas artísticas, el
funcionamiento del nuevo Consejo Superior de Enseñanzas Artísticas o el
impulso a la Formación Profesional.
Formación
Profesional
La
titular del MEC expresó la importancia de mejorar el prestigio y la aceptación
social de estos estudios y reveló que en breve se aprobará un Real Decreto
de ordenación general de estas enseñanzas, que constituirá la base para
revisar y actualizar los títulos de FP, con el fin de adaptarlos a las
necesidades y demandas de la sociedad y del mundo productivo.
Mercedes Cabrera
quiso destacar el esfuerzo para ampliar la cuantía de las becas y el número
de beneficiarios. “El presupuesto para 2007 superará por primera vez en
nuestra historia los mil millones de euros, hasta alcanzar la cifra de
1.225 millones de euros”. En este apartado subrayó la partida de 85 millones
de euros para facilitar la realización de cursos de inglés por jóvenes
de 18 a 30 años, que se verá completada por otra partida de 10 millones
para reforzar las Escuelas Oficiales de Idiomas.
La ministra
reconoció que la aparición de algunos casos de violencia en los centros
ha suscitado alarma social y manifestó que “es nuestro deber acabar con
estas situaciones por todas las vías posibles, pero también debemos tener
en cuenta que en la mayoría de ocasiones el sistema educativo no es el
responsable del problema, sino que forma parte de las soluciones”. En
sentido hizo referencia al Plan de Convivencia que incluye un conjunto
de medidas que dotarán a los implicados en el proceso educativo de información
y medios suficientes para prevenir y combatir la violencia en los centros.
Educación
para la Ciudadanía
Asimismo,
se mostró convencida de que la asignatura de Educación para la Ciudadanía
y los Derechos Humanos servirá para mejorar el clima de convivencia en
los centros, aunque advirtió que para la mejora del clima escolar no basta
la prevención.
Con el Estatuto
de la Función Docente no universitaria, que regulará el sistema de ingreso,
la formas de provisión de puestos de trabajo o la movilidad interterritorial,
“podremos sentar unas bases sólidas para conseguir el reconocimiento y
apoyo al profesorado” afirmó Mercedes Cabrera. En este capítulo, también
mencionó la reforma de los planes de formación de Magisterio y del profesorado
de Secundaria.
Por último,
explicó que la política universitaria se articula en torno a dos ejes:
la construcción del Espacio Europeo de Educación Superior y la reforma
de la Ley Orgánica de Universidades. Insistió en que “las universidades
elegirán qué enseñanzas quieren implantar y diseñarán sus contenidos.
De este modo, contribuimos a que puedan ser más flexibles y se adapten
mejor a los retos del Espacio Europeo de Educación Superior”.
Las principales
críticas de la oposición estuvieron a cargo del diputado popular Eugenio
Nasarre, para quién la LOE no da respuesta a los brotes de violencia en
los centros y al acoso escolar. Nasarre aseguró que la percepción del
profesorado es que el clima escolar está sufriendo un deterioro. Asimismo,
se mostró contrario a la figura del mediador, porque “pone a la misma
altura a la víctima y al agresor”. Aunque considera que el mediador puede
resolver problemas, pero las estrategias no deben estar basadas en esta
figura, porque “pone a la misma altura a la víctima y al agresor”. También
anunció que su grupo pondrá en marcha distintas actuaciones de apoyo al
profesorado y las familias.
Por su parte,
Mercé Pigem de CiU preguntó a Mercedes Cabrera sobre la posibilidad de
reformar la Ley del Menor, para tipificar el acoso escolar.
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