Uno de cada cuatro alumnos sufre acoso escolar
En el estudio Cisneros X han participado 25.000
estudiantes de 14 comunidades autónomas
Un estudio realizado entre 25.000 alumnos de
2º de Primaria a 1º de Bachillerato de centros públicos, privados y concertados de 14 autonomías, señala que más de 500.000 niños en España sufre un grado de acoso intenso, que el 54% sufre depresión y el 15% ha pensado alguna vez en suicidarse. Entre los datos positivos, en el 19% de los casos los propios compañeros defienden al alumno acosado.
El acoso escolar se multiplica por cuatro en niños de 7 u 8 años, y disminuye progresivamente hasta el Bachillerato.
(Foto: Rafael Martínez)

Madrid. M. GIRON
Uno de cada cuatro alumnos sufre acoso o violencia en las aulas, sin que se detecten diferencias entre colegios públicos, concertados o privados, según datos de un estudio que pone además de relieve que el 60% de los acosadores acabará cometiendo un delito antes de cumplir los 24 años.
El estudio, titulado “Cisneros X. Violencia y acoso escolar en España”, ha sido dirigido por Araceli Oñate, directora del Instituto de Innovación Educativa, e Iñaki Piñuel, profesor en la Universidad de Alcalá y director del “Mobbing Research” (Investigación del Acoso).
El estudio revela que el riesgo de sufrir acoso escolar se multiplica por cuatro en niños con 7 u 8 años y que disminuye progresivamente hasta el Bachillerato, etapa esta última en la que el porcentaje de acoso en las aulas (en torno al 11%) coincide con el acoso que se produce en otros ámbitos, como el doméstico o el laboral.
El informe se basa en un muestreo realizado entre 25.000 alumnos de 14 comunidades, lo que según sus autores lo convierten en el más grande que se ha realizado en Europa sobre esta materia.

Violencia psicológica

Piñuel y Oñate señalan que el concepto de acoso escolar incluye tanto las agresiones y el daño físico, que representa el 10% de los casos, como la violencia psicológica, en la que incluyen el hostigamiento verbal, las amenazas, la intimidación y las coacciones, y advirtieron del daño psíquico y físico que provocan las dos formas de acoso y del riesgo de que esos daños se hagan crónicos.
Los autores del estudio también advierten de la existencia de 250.000 alumnos que sufren un acoso o violencia “muy intensa”, y que la mitad de ellos presentan consecuencias psicopatológicas (lo que incluye tendencia al suicidio) y pueden llegar a la vida adulta con un daño crónico y ser más vulnerables ante otras formas de acoso.
Iñaki Piñuel advirtió contra la “trivialización” y la “banalización” de la violencia psicológica, contra la negación del problema que hacen algunas instituciones, centros, padres o profesores y contra tópicos como el de que son “cosas de niños” o “hay que aprender a manejarse en la vida”, y denuncia el error fundamental que se comete al considerar que la víctima es la principal responsable de lo que ocurre.
El informe también pone de relieve que el acoso es mayor entre los niños (24’4%) que entre las niñas (21’6%), y las mayores tasas se han detectado en Andalucía (27’7%), País Vasco y Navarra (25’6%), y las más bajas en Aragón y Canarias (19%).
Los autores del estudio apuntan dos datos esperanzadores: que tres de cada cuatro niños acosados no se convierten a su vez en acosadores, y que en el 20% de los casos son los propios compañeros los que detienen las actitudes hostiles hacia un alumno.

Plan integral

Además, abogaron por la puesta en marcha de Plan Integral de Prevención de la Violencia y el Acoso Escolar que incluya la evaluación periódica de la situación, la implantación de protocolos de “buen trato”, por planes específicos de formación del profesorado y por el asesoramiento y el apoyo a las víctimas y a sus familias.
Entre los indicadores que apuntan que un niño está siendo acosado destacan los cambios repentinos de comportamiento, las estrategias para ausentarse del colegio, síntomas psicosomáticos como ansiedad e insomnio, y la pérdida de autoestima.
Piñuel y Oñate precisaron que los comportamientos de acoso más frecuentes que denuncian los niños son la utilización de motes, que no les dirijan la palabra, que se rían de ellos cuando se equivocan, burlarse de la apariencia física, golpes, collejas y patadas.
Los autores del acoso suelen ser niños o niñas de la propia clase o de otras clases, mayores que la víctima. En un 3’7% de los casos, los niños que se sienten víctimas del acoso apuntan a los profesores como responsables del mismo.
En cuanto al perfil de los niños que acosan suelen ser “agresivos, dominantes, con una desconfianza patológica, con falta de empatía y control emocional, y, sobre todo, han descubierto que pueden obtener éxito y control social humillando a otros. En este sentido, la principal razón que alegan estos niños para acosar a otros es el hecho de haber sido previamente provocados (22’4%) seguido de otras menos frecuentes como querer gastar una broma (8’6%) o simplemente molestar. Destaca el hecho de que un 3% de los encuestados hayan declarado realizar estas prácticas para evitar ser acosados.

 

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