Ciencia invisible

Tres exposiciones presentan las Matemáticas
desde una perspectiva creativa y artística

Paneles, juegos interactivos y simulaciones configuran una muestra que pretende divulgar el valor de las matemáticas de forma lúdica e interactiva. Por su parte, Arte Fractal conjuga belleza y matemáticas en una colección de imágenes generadas por ordenador. Y Demoscene presenta una serie de efectos visuales, realizados en tiempo real, a través de programas informáticos.
Niños y adultos comprueban que las matemáticas protagonizan la vida cotidiana. (Fotos: Rafael Martínez)

Madrid. ROSAURA CALLEJA
Hasta el próximo 29 de octubre, el madrileño Centro Cultural Conde Duque acoge tres exposiciones, organizadas con motivo del Congreso Internacional de Matemáticos ICM 2006, que fue clausurado la pasada semana, y patrocinadas por la UNESCO.
Niños y adultos acuden a la muestra ¿Por qué las Matemáticas?, donde comprueban que esta  ciencia  es  asombrosa,  interesante,

útil y accesible a todos. A través de paneles, juegos, experiencias interactivas, imágenes y simulaciones numéricas observan el importante papel que juegan en la vida diaria y su relevancia en la cultura, el desarrollo y el progreso. Raúl Ibáñez y Antonio Pérez, comisarios de la exposición explican que el objetivo es aprovechar la sinergia de un evento científico trascendental como la celebración del Congreso Internacional de Matemáticos, para divulgar esta materia y su influencia en las sociedades tecnológicas actuales.

Cuaderno de actividades

Esta muestra se divide en nueve espacios y los profesores tienen a su disposición un cuaderno de actividades con propuestas por cada uno de los temas, que podrán desarrollar en el aula. Mientras en “Leer la naturaleza” se plantea construir un trocito de ADN y un fractal, en “Teselaciones y simetrías”, se puede realizar un mosaico. Los que prefieran el tema “Llenar el espacio” empaquetan cilindros y rellenan el espacio con poliedros o si se deciden por “Unir mediante una línea” utilizarán los diagramas de Voronoi.
En “¿Por qué calcular?” descubren que la mano no sólo sirve para contar, sino también para calcular, ya que la tradición de multiplicar con los dedos es muy antigua. Así como el tema “Construir” plantea la realización de curvas de anchura constante. Con fichas de colores y una moneda, la propuesta de “Calculando” se concreta en que un equipo de tres jugadores observe que el azar no es un mundo sin ley y que, aunque el resultado de una situación concreta sea impredecible, al menos podemos cuantificar la esperanza de que aparezca.
Por último, en “Optimización”, los alumnos pueden diseñar caminos mínimos y en “Demostrando” comprobar que las demostraciones visuales no tienen por qué ser abstractas y complejas, sino que las hay muy sencillas y elegantes.

¡Prohibido no tocar!

Para Antonio Pérez, se trata de acercar a los estudiantes a manifestaciones matemáticas concretas, visibles y atractivas en situaciones familiares y próximas. “No es una exposición clásica, donde el visitante simplemente se dedica a mirar las obras, sino que es una exposición interactiva, para mirar, ver, jugar, tocar, experimentar y pensar”, aclara.
Este experto asegura que las actividades de la exposición no requieren conocimientos matemáticos específicos, ni el dominio de fórmulas extrañas o algoritmos complicados. “Exigen sólo un poco de concentración, razonamiento y una pizca de ingenio”, puntualiza.
Bajo el lema de los museos de la ciencia, ¡Prohibido no tocar!, durante el recorrido los niños disfrutan de experimentos de gran tamaño, como la bicicleta de ruedas cuadradas, un árbol musical, cálculo de áreas con jeringuillas, apilando cubos en un maletero...
Dirigida por el profesor Jin Akiyama de la Universidad Tokai de Tokio, en colaboración con el Centre Sciences de Orleáns, la exposición se enmarca en las actividades culturales y científicas de la UNESCO.

Imágenes generadas por ordenador

Belleza y matemáticas se conjugan en la exposición de Arte Fractal, que presenta una colección de imágenes generadas por artistas y científicos mediante el ordenador. Raúl Ibáñez  precisa que “las matemáticas siempre han estado relacionadas con el arte. Están en la arquitectura griega, en la pintura renacentista, en el cubismo y su búsqueda del espacio”. Esta muestra está encabezada por un retrato de Benoît Mandelbrot, padre de la geometría fractal, compuesta por las 300 obras que se presentaron al concurso internacional de Arte Fractal ICM 2006. La expresión matemáticas y los parámetros empleados confieren a cada imagen un colorido y una estética única e irrepetible. Los autores se expresan a través de fórmulas y algoritmos, modificándolos progresivamente hasta conseguir el objetivo, que se sitúa entre el arte y las matemáticas. Las obras han sido seleccionadas a través del concurso internacional de Arte Fractal ICM2006.

Matemáticas en movimiento

La Demoscene, matemáticas en movimiento, consiste en la realización de programas informáticos en ensamblador o en lenguajes de alto potencial y rendimiento gráfico que muestren imágenes en movimiento, siempre generadas en tiempo real, ocupando un mínimo de espacio en la memoria del ordenador, generalmente del orden de 64 K’s. La habilidad del programador para crear efectos visuales espectaculares en tiempo real y alcanzar la mayor velocidad posible en su ejecución es la finalidad última de la Demoscene. Para conseguir estos efectos es necesario tener un conocimiento muy profundo de geometría y matemáticas, ya que al no disponer en las demos de material pregrabado, todas las imágenes han de ser generadas a partir de fórmulas matemáticas y todas las luces y cámaras diseñadas y desplazadas en tiempo real mediante complejos algoritmos. Muchos de los efectos especiales digitales que poder ver en películas y video juegos tienen su origen en la Demoscene. Además de la exhibición de obras, esta muestra presenta explicaciones de algunos de los autores, con posibilidad de interacción con el público.

 

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