Carlos Alejaldre, nombrado director general adjunto del proyecto ITER

Madrid. El físico Carlos Alejaldre, hasta ahora director general de Política Tecnológica del Ministerio de Educación y Ciencia, ha sido nombrado por el ‘ITER Preparatory Council’ director general adjunto en representación de la Unión Europea. El proyecto ITER es uno de los desafíos científicos de mayor trascendencia del siglo que, a través de una cooperación internacional sin precedentes, pretende demostrar la viabilidad científica y tecnológica de la fusión nuclear como fuente de energía.
Nacido en Zaragoza, el 17 de mayo de 1952, Carlos Alejaldre es Licenciado en Ciencias Físicas por la Universidad de Zaragoza y Doctor en Ciencias Físicas por la “Polytechnic University of New York” (1983), y ha dedicado su vida profesional a la energía de fusión, desde la realización de estudios teóricos de calentamiento y estabilidad de plasmas de fusión a dirigir la construcción y posterior explotación científica de la instalación de fusión TJ-II del Laboratorio Nacional de Fusión-CIEMAT.
En la reunión celebrada el día 13 de julio en Cadarache (Francia), se  procedió al nombramiento de los directores generales adjuntos que representarán a los promotores del proyecto: Unión Europea, Estados Unidos, China, Corea del Sur, India y Rusia. Japón estará representada a través del director general del proyecto.
El pasado 28 de junio de 2005 las delegaciones de los países promotores del proyecto internacional de fusión ITER alcanzaron un acuerdo para el lanzamiento de la construcción de esta gran instalación científica en el emplazamiento Europeo de Cadarache, en el sureste de Francia, dentro de un amplio acuerdo para impulsar la fusión como fuente de energía. Esta decisión supuso, según lo acordado por el Consejo de Competitividad de la UE en noviembre de 2003, que España albergará la sede que gestionará la contribución europea al ITER.
Actualmente España, a través del Organismo Publico de Investigación CIEMAT, dependiente del Ministerio de Educación y Ciencia, está trabajando conjuntamente con la Comisión Europea en la preparación del establecimiento en Barcelona de esta agencia.
El presupuesto de construcción del proyecto ITER asciende a 4.500 millones de euros, que durante 10 años precisará el trabajo directo de cinco mil profesionales-año. El periodo de funcionamiento previsto es de 20 años, con un presupuesto anual de operación de 240 millones de euros. En la actualidad se espera que el primer plasma de ITER se produzca en el año 2016.

ITER: ‘el camino’. El proyecto ITER, que significa ‘el camino’ en latín, es el próximo paso experimental entre los estudios actuales de física de plasmas y las futuras centrales de fusión productoras de electricidad. ITER persigue, por medio de una colaboración internacional sin precedentes, demostrar la viabilidad científica y tecnológica de la fusión como fuente de energía. Para ello acometerá la construcción de la máquina experimental de fusión por confinamiento magnético de mayores dimensiones y complejidad de las construidas hasta la fecha, que integrará en un único dispositivo todas las tecnologías que serán necesarias en las futuras plantas.
La operación del dispositivo demostrará el objetivo de amplificación de potencia, generando hasta 500 MW de potencia de fusión, y el quemado sostenido de plasmas a temperaturas por encima de 100 millones de grados centígrados, con el régimen estacionario como objetivo último. En ITER se realizarán ensayos integrados de los componentes necesarios para el uso práctico de la energía de fusión. El éxito del proyecto ITER debería ser seguido por el inicio de la construcción de la primera planta de demostración de energía eléctrica.
ITER combina las más sofisticadas tecnologías, entre las que se encuentran las relacionadas con grandes bobinas superconductoras sometidas a altos campos magnéticos, sistemas criogénicos de gran escala, componentes internos sujetos a elevadas densidades de potencia, electrónica, microondas, comunicaciones, sistemas avanzados de robótica, etc…

 

Homenaje a los científicos del CSIC premiados durante el curso 2005-2006

Madrid. La ministra de Educación y Ciencia, Mercedes Cabrera, ha presidido el homenaje a los 63 investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) que fueron premiados durante el curso 2005-2006 por otras instituciones. Acompañada por el secretario de Estado de Universidades e Investigación, Miguel Angel Quintanilla, la ministra aseguró en su intervención ante los galardonados que los presupuestos para I+D+i seguirán creciendo en los próximos años y pidió un esfuerzo conjunto para que éste sea un asunto prioritario para la opinión pública.
El presidente del CSIC, Carlos Martínez, dijo sobre los premiados que aunque su trabajo no sea siempre reconocido, lo que hacen "es muy importante para situar a España entre los países dueños de su futuro".
El investigador José Elguero, que fue galardonado con el premio Miguel Catalán de la Comunidad de Madrid en 2005, pronunció el discurso de agradecimiento en nombre de los homenajeados. Elguero recibió en el acto la Medalla de Plata del CSIC por su contribución a la investigación en el área de la química y su gestión como presidente de la institución, entre 1983 y 1984.
Entre los investigadores homenajeados figuran Miguel Delibes de Castro, premio Nacional de Investigación Alejandro Malaspina; Margarita Salas y María Angeles Durán, que recibieron la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo concedida por el Gobierno; o Susana Marcos, premio EURYI por su investigación sobre la corrección de la miopía y la presbicia.

 
 

Partículas microscópicas y fármacos inteligentes para combatir el cáncer

Madrid. El Instituto de Nanociencia de la Universidad de Zaragoza va a liderar la investigación “Nanotecnologías en biomecidina (NANOBIOMED)”, para desarrollar fármacos inteligentes que se dirijan directamente hacia la zona afectada por una enfermedad, principalmente el cáncer, mediante la utilización de nanopartículas, un billón de veces más pequeñas que un metro. El director del centro, Ricardo Ibarra, será también el coordinador de este proyecto, que pretende mejorar la situación actual de los sistemas de prevención, diagnóstico y tratamiento del cáncer, una enfermedad cuya curación parece aún muy lejana y que algunos científicos cifran en 25 años como mínimo.
Actualmente se utilizan microscópicas nanopartículas aplicadas a la salud como agentes de contraste, o para detectar proteínas malignas en la sangre, y con este nuevo proyecto se quiere ampliar sus capacidades para reducir los efectos secundarios de los tratamientos médicos. El uso de nanopartículas permitirá dirigir los medicamentos hacia las zonas del cuerpo enfermas evitando daños en las sanas y efectos secundarios no deseados, lo que sería especialmente importante para combatir casos de cáncer, cuyos tratamientos actuales son muy agresivos.
La nanotecnología también puede facilitar la detención precoz de enfermedades que aún se encuentran en estados incipientes, para poder evaluarlas rápidamente y prevenir riesgos como accidentes vasculares o pandemias. Esta investigación ha sido elegida por el Ministerio de Educación y ciencia como uno de los 17 proyectos “Consolider”, financiados en el marco del programa “Ingenio 2010”. Se ha destinado una partida de 4,5 millones de euros para financiar su desarrollo, y hay ya una docena de empresas y hospitales interesados en desarrollar esta iniciativa.

 
 

Nace la biblioteca digital científica

Madrid. La Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) ha promovido la creación de una biblioteca digital, que permitirá a científicos e investigadores acceder a más de 8.000 bases de datos de todas las universidades y organismos públicos de investigación españoles. Según el director de infraestructuras de esta Fundación, José María Báez, su principal finalidad es optimizar los recursos económicos de las empresas e instituciones que se dedican a la ciencia en España. Por ello se han agrupado bases de datos y revistas científicas y tecnológicas dirigidas al uso de universidades, organismos investigadores, centros sanitarios y tecnológicos y parques científicos.
La agrupación que permitirá el desarrollo de esta Biblioteca Electrónica de Ciencia y Tecnología (BECYT) se constituirá, seguramente, durante el segundo semestre de este año, y se enmarcará en el proyecto “Web of Knowledge” (WOK), un servicio público para todos los investigadores del sistema español de ciencia, al que tienen acceso libre y gratuito, y en el que participan RedIRIS y GreenData. Lleva en marcha casi tres años, y en 2004 tuvo más de tres millones de consultas, en 2005 casi cinco millones, y sus responsables esperan superar los seis millones durante el presente año.
La biblioteca digital empezará a estar operativa el próximo año, para dar servicio a más de 150.000 científicos y más de 50.000 estudiantes de tercer ciclo, y se prevé una descarga de más de 20 millones de artículos y 40 millones de consultas de bases de datos. Y constará de tres tipos de bibliotecas distintas para almacenar la información: BECYT básica, con bases de datos y revistas asociadas; BECYT nuclear, que agrupará los 6 paquetes de revistas más demandadas por los científicos; y BECYT avanzada, que llevará a cabo las negociaciones con otras instituciones similares.

 

Los profesores consideran insuficiente la formación sobre Biotecnología en la ESO

Madrid. El 80% de los profesores de Secundaria consideran “insuficiente” la formación sobre Biotecnología en esta etapa educativa, mientras que el 70% reconocen que sus propios conocimientos sobre la materia son “básicos”. Estos son los principales datos que aporta un estudio realizado por la Sociedad Española de Bioquímica y Biología Molecular (SEBBM), a partir de lo datos de una encuesta realizada a 126 docentes de Madrid, Cataluña, Castilla y León y Castilla-La Mancha, que revelan que temas como la clonación, los alimentos transgénicos o las aplicaciones médicas y farmacéuticas de la Biotecnología tienen un “reflejo insuficiente” en los planes de estudio de la ESO y el Bachillerato.
Este informe, titulado “La biotecnología en los estudios de Secundaria”, pone de manifiesto que existe una “opinión generalizada” entre los docentes de que la ESO “no forma adecuadamente al alumno en conocimientos biotecnológicos”, y también que aunque en el Bachillerato “ya no hay prácticamente alumnos sin ningún conocimiento” en la materia, todavía predomina “de forma clara y franca” la opinión de que los conocimientos son insuficientes”.
Los resultados de esta encuesta indican asimismo que el 96% de los profesores creen que se debe ampliar el currículo de Biotecnología, tanto en la ESO como en el Bachillerato. Además, el 83% dicen que en los planes de estudio se debería incluir más información sobre Ingeniería Genética, y el 67% reclaman un mayor peso de los temas relacionados con la Agricultura y los alimentos transgénicos, y las aplicaciones de la Biotecnología a la Medicina y la Industria Farmacéutica. Pero muestran menos interés por las cuestiones relativas al medio ambiente (32%) y las de carácter ético (20%).

 
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