|
Madrid. M.G.
“Convivencia,
conflictos y educación de los centros escolares de la Comunidad de Madrid”
es el título del informe encargado por el Defensor del Menor y cuyo titular,
Pedro Núñez Morgades, ha presentado junto a su autor, el catedrático de
Psicología, Alvaro Marchesi.
El
estudio, que se ha llevado a cabo pasando un cuestionario a 4.460 alumnos
y a 1.400 profesores, concluye que la convivencia en la mayoría de los
centros educativos de la Comunidad es satisfactoria, con un 80% de escolares
que reconocen que los docentes “mantienen el orden” en la clase y un 78%
que se muestra “satisfecho” con la relación que mantiene con sus profesores.
Sin
embargo, existen problemas “graves” que, a juicio de Morgades y Marchesi,
deben ser motivo de “intervención” y tienen su origen en la presencia
de un “pequeño grupo” de alumnos conflictivos que distorsionan el orden
dentro de la clase.
Aunque
la convivencia en las escuelas madrileñas funciona bien y los profesores
realizan un “esfuerzo suplementario” para asegurarla, estos y los alumnos
coinciden en que en los últimos años se ha deteriorado, elevándose hasta
el 85% los docentes que opinan que la educación ha empeorado.
Diferente
percepción
El
estudio pone de manifiesto la percepción diferente que de la familia tienen
alumnos y profesores, y, así, mientras la mayoría de los escolares valoran
a su familia, confían en ella y consideran que se preocupa por sus estudios,
los docentes son mucho más críticos a este respecto.
El
23% de los profesores considera que los padres no prestan suficiente atención
a las actividades escolares de sus hijos,; el 36% piensa que el clima
de convivencia en las familias se ha deteriorado; y el 62% les atribuye
gran responsabilidad en los problemas de convivencia en las escuelas “a
la falta de exigencia” hacia sus hijos, dijo Marchesi, que advirtió de
la “desmoralización importante que sufren los docentes españoles”.
El
Defensor del Menor aboga por intensificar la colaboración entre escuela
y familia, y recomienda a los padres que “nunca censuren a un profesor
delante de sus hijos”.
El
informe incide en que la mayoría de los alumnos tiene una actitud contraria
al maltrato, a pesar de lo cual el mayor número de víctimas se encuentra
entre escolares de 5º y 6º de Primaria, y es mucho más frecuente entre
hombres que entre mujeres.
Maltrato
minoritario
Según
los datos del estudio, el 3% de los menores reconoce que maltrata a sus
compañeros, aunque se supera el 6% si se incluye el insulto como forma
de maltrato.
Aunque
el maltrato en la escuela es minoritario, como también lo son las agresiones
a profesores, Marchesi y Morgades advirtieron que son datos “graves” que
deben mover a la reflexión y a la acción porque no se debe tener “ninguna
complacencia”.
Los
profesores, que consideran que los medios de comunicación dan una imagen
“distorsionada” de la convivencia en los centros, optan por la justicia
y la responsabilidad como valores que más desean para sus alumnos y la
sociedad, y eligen la moral como el factor más importante para el progreso
de la sociedad.
Los
escolares, por su parte, aseguran que su peor defecto es que se esfuerzan
poco; eligen la justicia como virtud; y sitúan el maltrato y la violencia
como los conflictos que más distorsionan la vida.
|
|