El Estado laico como objetivo
El presidente de la Fundación Cives, Victorino Mayoral, publica el libro España: de la intolerancia al laicismo

Madrid. D.P.S.
“En nuestro país las libertades de conciencia y de religión están garantizadas pero el Estado laico no se cumple”. Esta es una de las tesis que defiende el presidente de la Fundación educativa y asistencial Cives y de la Liga Española de la Educación y la Cultura Popular, Victorino Mayoral, en su último libro España: de la intolerancia al laicismo (Ediciones del Laberinto). A lo largo de sus páginas  este diputa-

do socialista nos habla de una España actual “secularizada y plural” en lo moral y en lo religioso, que debe tener como “culminación” el Estado laico. Es más, según Mayoral, sólo así se completaría el proceso de transición desde el anterior régimen confesional a un sistema democrático, que garantiza el pleno ejercicio de las libertades.
Desde la Constitución de Cádiz de 1812 a la actual de 1978 Mayoral desgrana los antecedentes de la denominada “cuestión religiosa”, que en su opinión viene lastrada desde el principio, puesto que “las Cortes de Cádiz ya fueron absolutamente intolerantes”. Y esa parece ser una constante a lo largo de estos dos siglos en España, durante los cuales las diferentes confesiones y creencias han tenido “grandes limitaciones” y nunca han estado en pié de igualdad con la confesión católica.

La herencia confesional

Para este parlamentario la herencia del “Estado Confesional” tiene su prolongación en los Acuerdos suscritos entre el Estado español y la Santa Sede. A su juicio, este es un asunto de gran importancia ahora que se pone en marcha una nueva reforma educativa a través de la Ley Orgánica de Educación (LOE), “que de nuevo recoge el mandato de que la enseñanza de la religión se ajustará a los establecido en dichos acuerdos”, y en cuyos contenidos “se comprueban notables desigualdades entre el estatuto reconocido a la religión católica y el de las restantes confesiones de la escuela pública”. “Es muy evidente -escribe presidente de la Liga Española de la Educación y la Cultura Popular- el trato desigual que recibe la formación religiosa escolar de las diferentes confesiones, y en consecuencia, el trato desigual que reciben los ciudadanos en los centros escolares públicos en razón de la religión que practican”.
En opinión de Mayoral ahora se dan las circunstancias para que España “culmine el proceso de convertirse en un Estado laico como el resto de los países de nuestro entorno”, tanto por la propia evolución social y como el continuo proceso de secularización desde la llegada de la democracia y la aprobación de la Constitución. También considera que para adecuar el ejercicio de las libertades de conciencia, religión y culto a las nuevas exigencias, debería reformarse la Ley Orgánica de Libertad Religiosa o elaborar una nueva Ley Orgánica General de Libertad de Conciencia y Religión.

 

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