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Un
principio básico es el derecho a la educación de un menor y el cumplimiento
del deber, por parte de los padres-tutores, de ese derecho. Según datos
de la Concejalía de Juventud de Sevilla (2005) un 30 % de los jóvenes
sevillanos no llegan a terminar la educación secundaria obligatoria. Este
hecho, unido a las palabras del concejal de Juventud, “al no tener título,
los que abandonan los estudios se convierten en carne de cañón de la explotación”,
nos lleva a promover y facilitar actuaciones encaminadas a disminuir el
absentismo escolar.
El autor
se encuentra durante el presente curso escolar 2005-2006 trabajando en
un instituto de educación secundaria situado en una zona deprimida de
Sevilla con mayoría de etnia gitana y un elevado nivel de absentismo
y de fracaso escolar. El hecho de vivir el problema del absentismo en
el centro no implica necesariamente conocer bien sus características,
cómo se produce en el contexto, los diversos aspectos de la situación,
etc... De ahí que el autor se haya propuesto reflexionar acerca del mismo
junto a otros profesionales (profesores del centro, externos, profesores
universitarios de psicología, trabajo social, educadores sociales,...)
y diseñar propuestas y actuaciones concretas, bajo un cierto fundamento
teórico, tendentes a reducir el absentismo escolar en el centro.
Investigación-Acción
Pedagógica
Si
bien se asume que el fenómeno del absentismo escolar requiere de un planteamiento
global con un triple enfoque: social, educativo y familiar, se ha pretendido
reflexionar acerca del mismo desde la práctica docente en el aula. La
idea es poder responder a las preguntas: ¿qué prácticas docentes son más
eficaces para reducir el absentismo? Y ¿Por qué hay que actuar de esa
manera?
Considerando
importante la realización de talleres, seminarios, jornadas, cursos de
formación y demás, se ha decidido por investigar el problema partiendo
del conocimiento práctico del docente. Por ello se ha optado por un modelo
orientador consistente en un programa básico de investigación-acción pedagógica
o práctica. En ésta distinguimos tres fases:
a)
Deconstrucción de la práctica docente: se pretende encontrar la estructura
que sustenta la práctica docente para identificarla y someterla a crítica
y mejoramiento continuo. En el sentido de Donald Schon y J.
Elliott se habla de estructura como algo que consta de unas ideas
teóricas, una serie de herramientas (métodos, técnicas, recursos,...)
y unos ritos (hábitos, rutinas, exigencias, normas,...) susceptibles de
ser sometidos a una reflexión crítica.
b) Reconstrucción: tras una deconstrucción detallada
se ha pasado de un conocimiento práctico e inconsciente a un conocimiento
crítico y teórico que permite transformar sistemáticamente la práctica
docente adaptándola a nuestros requerimientos y produciendo un saber pedagógico
personal nuevo.
c) Evaluación de la nueva práctica: se debe considerar
la nueva práctica y actuación en un sentido hipotético donde el esfuerzo
de innovación y mejoramiento debe ser sometido permanentemente a una evaluación
y reflexión con indicadores de efectividad que proporcionen evidencias
del alcance y las consecuencias de las acciones emprendidas así como su
valor como mejora de la práctica.
Procedimiento
La
investigación-acción tiene una raíz epistemológica globalmente llamada
cualitativa, de ahí que se intente captar las interpretaciones de todas
las personas implicadas en el fenómeno a estudio, sus creencias y percepciones
más que definir una realidad objetiva. En el presente estudio se ha analizado
la práctica docente durante los tres primeros meses del curso 2005-2006
mediante la reflexión del diario del profesor (donde se han descrito las
acciones llevadas a cabo en clase, los recursos empleados, el desarrollo
de ésta,... ) junto a encuestas, entrevistas y observaciones por parte
del alumnado y otros profesores. Así mismo se ha buscado contar con una
visión proporcionada desde fuera de la organización escolar mediante la
triangulación de fuentes, análisis externo del diario de campo,...
También se
ha pretendido identificar el problema del absentismo dando una definición
más concreta y adaptada del mismo y sus causas además de clasificar los
tipos de absentismo encontrados en la practica. La labor formativa, utilizando
bibliografía, internet, documentación oficial, artículos de revistas,...
así como los debates surgidos entre compañeros nos ha llevado finalmente
a identificar tres diferentes absentismos, clasificados atendiendo al
parte de faltas del alumnado, y seis posibles factores determinantes
del mismo en nuestro centro:
-Absentismo
puntual crónico: falta a alguna-s hora-s determinada-s del día o alguna-s
asignaturas-s concreta-s de forma muy constante, al menos dos veces por
semana.
-Absentismo periódico y regular: falta alguna día (o algunos días
concretos) cada semana, contabilizando en un mes al menos dos veces la
falta en el mismo día-s.
-Absentismo
esporádico e intermitente y crónico: ausencia durante un periodo de
al menos siete días en periodos de un mes.
Una
vez estudiado y acotado de forma más clara el problema se ha elaborado
una ficha de estudio inicial de cada alumnado con perfil absentista como
herramienta de diagnóstico para identificar las causas de absentismo:
Realizado el análisis
e interpretación de la información recopilada se han pensado en diversas
alternativas de actuación con el alumnado de forma global e individualizada,
para disminuir el absentismo incidiendo en los diversos factores del mismo.
Así, teniendo en cuenta que la causalidad del fenómeno es múltiple, se
indica, de forma somera, algunas de las actuaciones llevadas a cabo y
una valoración de las mismas recogidas en la siguiente tabla:
|
Principio
Pedagógico
|
Acción
|
Valoración
[1]
|
|
Aumentar la
motivación del alumno
|
Trabajo en grupos
cooperativos
|
50
%
|
|
Incentivos
en forma de premios simbólicos (“positivos por venir de forma individual
o en parejas”)
|
50
%
|
|
Estimulación
verbal que aumente su sentido de la competencia
|
30
%
|
|
Aumento
de vínculos con el grupo clase
|
20
%
|
|
Disciplina
proactiva
|
No
utilizar la violencia estructural (no amenazar con partes de disciplina,
expulsiones, calificaciones negativas,...)
|
60
%
|
|
Consenso
de normas y utilización de asambleas de clase. Compromisos colectivos
y públicos en clase,...
|
40
%
|
|
Implicación
de la familia
|
Mayor
número de contactos (visitas a casas, teléfonos,...)
|
20
%
|
|
Sobreponderar
al alumno-a ante sus padres.
|
30
%
|
|
Proponer
actividades conjuntas (meriendas, cursos de formación,...)
|
30
%
|
| [1]
Se especifica el porcentaje de éxito (disminución de absentismo) que
ha tenido la intervención según el número de acciones similares realizadas
con diferentes alumnos; si bien frecuentemente las intervenciones
realizadas se han combinado por lo que la valoración no deja de ser
muy subjetiva. |
Estas
acciones han sido aplicadas durante el segundo trimestre del curso 2005-2006
sometiendo cada actuación a una reflexión y evaluación continua con la
idea de observar posibles alternativas en el absentismo del alumnado.
Evaluación
El
trabajo realizado ha proporcionado algunas evidencias y limitaciones importantes
a la hora de trabajar el absentismo. Por un lado el relativamente poco
éxito, aún percibido subjetivamente, de aumentar el sentido de competencia
del alumnado o el refuerzo de sus vínculos con otros compañeros de la
clase creemos que se debe a los materiales y estrategias utilizadas...
es decir se debe encontrar nuevas herramientas y recursos didácticos
para mejorar esos objetivos. Por otro lado el escaso éxito de la implicación
de la familia nos lleva a identificar la necesidad de alternativas con
enfoque sistémico: social-educativo-familiar; que den una respuesta coordinada
a problemas tales como falta de recursos económicos, asistencia-cuidados
de hermanos menores, enfermos, problemas de familias desestructuradas
por las drogas,...
Además la concientización,
en el sentido de ser consciente del problema, causas y acciones a llevar
a cabo, como idea central de la investigación-acción, se considera muy
satisfactorio a nivel personal. Aún reconociendo que posiblemente la investigación-acción
pueda no reportar investigación útil y contrastada, sí se considera que
mejora la propia práctica docente.
Si bien es
cierto que no ha existido una mejora evidente del absentismo (aunque tampoco
ha empeorado especialmente) sí es importante indicar que el propio proceso
de investigación-acción ha supuesto una transformación del problema llegando,
en la mayoría de los casos, a un absentismo puntual y crónico (por ejemplo
a primeras o últimas horas) por lo que podría considerarse el momento
actual como el inicio de otro proceso de investigación-acción que profundice
el presente estudio. Esta idea de desarrollar un proceso continuo y en
forma de espiral para mejorar la práctica docente partiendo de la misma
se estima como una de las herramientas más interesantes para la formación
del profesorado.
Federico
Tejeiro
Profesor del I.E.S. “Polígono Sur” ( C/ Esclava
del Señor nº 6. 41006 Sevilla.
Tel 954/ 62 17 61)
ftejeiro@gmail.com
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