Mercedes Cabrera expone en el Senado las líneas prioritarias de la reforma de la LOU

La ministra señaló que el proyecto irá acompañado de una memoria económica

La ministra de Educación y Ciencia, Mercedes Cabrera, compareció en la Comisión de Educación y Ciencia del Senado, el pasado 14 de junio, para presentar el trabajo realizado por su Departamento en los últimos meses y apuntar sus principales líneas de actuación en un futuro inmediato, con atención especial al proyecto de reforma de la Ley Orgánica de Universidades.
Mercedes Cabrera durante su intervención ante la Comisión de Educación y Ciencia del Senado. (Foto: Rafael Martínez)

Madrid.
En su comparecencia ante la Comisión de Educación y Ciencia del Senado, la ministra de Educación y Ciencia, Mercedes Cabrera, tras recordar el anuncio efectuado, el 24 de mayo, en el Congreso de los Diputados, de que el borrador de reforma de la Ley Orgánica de Universidades ya estaba listo, y que el 29 de mayo el Consejo de Coordinación Universitaria informó sobre el mismo en sesión plenaria, expuso ante la Cámara Alta “las líneas prioritarias de la reforma que he propuesto”.
Mercedes Cabrera hizo especial énfasis en señalar que “que se trata de la reforma de una ley, y no de una nueva ley; hemos cambiado aquellos aspectos de la LOU que no han funcionado o que han provocado importantes desajustes y conflictos, pero la reforma no es sólo una mera modificación: hemos insuflado un nuevo espíritu a la LOU, un espíritu que haga posible la adecuación de nuestras universidades a las demandas de la sociedad. Por esta razón, al acometer la reforma hemos buscado el máximo consenso”.
Mercedes Cabrera explicó que la reforma de la LOU “irá acompañada de una memoria económica”, y que el diseño de un modelo estable de financiación universitaria “es otra cosa”, que debe elaborarse “con prudencia” a partir del informe de la comisión de estudio constituida en el Consejo de Coordinación Universitaria y en el marco de un proceso de diálogo con las Comunidades Autónomas y las propias universidades.
Según expuso la ministra en su intervención, la reforma propuesta de la Ley Orgánica de Universidades responde a las necesidades actuales e inmediatas de la comunidad universitaria, entre ellas, la capacidad de las universidades para evolucionar y poder así participar en la construcción del Espacio Europeo de Educación Superior.
A este respecto, Mercedes Cabrera insistió en que “el proyecto de reforma de la LOU y el Espacio Europeo de Educación Superior son cosas distintas, que no deberíamos confundir”, y explicó que “la construcción del Espacio Europeo de Educación Superior es un proyecto de cambio del sistema universitario a medio y a largo plazo, un proceso de convergencia abierto, sin una fecha límite de caducidad”, y que “la LOU reformada aportará, eso sí, un marco legal lo suficientemente abierto y flexible como para que nuestras universidades puedan ir transformándose y contribuyendo a la construcción del Espacio Europeo de Educación Superior”.

Acceso a los cuerpos docentes de profesorado

Tras indicar que la modificación del sistema de acceso a los cuerpos de funcionarios docentes ha sido una demanda de la práctica totalidad de la comunidad universitaria, y que el sistema de habilitación dispuesto por la LOU como requisito previo para acceder a los cuerpos docentes se reveló desde su instauración como complejo y disfuncional, la ministra señaló que “la reforma propone el reemplazo de este sistema por una acreditación nacional para el acceso a los cuerpos docentes de profesores titulares de Universidad y catedráticos de Universidad”, y agregó al respecto que “el procedimiento de acreditación responde a la exigencia de un estricto rigor científico, y al mismo tiempo es un sistema eficiente y pleno de garantías”. Dicha acreditación será llevada a cabo por comisiones integradas por profesores de reconocido prestigio nacional e internacional, pertenecientes a los cuerpos docentes, o investigadores integrados en centros públicos de investigación. El Ministerio de Educación y Ciencia velará para que este proceso sea transparente, objetivo y eficaz.
En una segunda etapa, las universidades convocarán las plazas para el acceso a los cuerpos de funcionarios docentes, a las que sólo podrán concurrir los aspirantes acreditados. “Es objetivo de este Ministerio –señaló la ministra- que el sistema de selección dentro de las universidades esté regido por los principios de publicidad, capacidad y mérito, principios que deberán aplicarse no sólo a la selección de los candidatos, sino también a la selección de los miembros de la comisión evaluadora”.
Por otra parte, y en relación con el personal docente e investigador de las universidades, la reforma dispone la elaboración de un Estatuto del Profesorado Universitario que regule la estructura de la carrera funcionarial, sobre la base de los méritos docentes e investigadores, y de un Estatuto del Personal Investigador de los centros públicos de investigación.
Asimismo, la reforma dispone la aprobación de un Estatuto del Estudiante Universitario, que deberá prever la constitución, funciones y organización de un Consejo de los Estudiantes Universitarios.

Conferencia sectorial

Mercedes Cabrera precisó en su intervención que la apuesta por el consenso no sólo debe abarcar la reforma de la ley sino también debe extenderse a su desarrollo y a su aplicación, “por esta razón, porque estamos convencidos de que la educación requiere el máximo esfuerzo de consenso y cooperación, la reforma de la Ley establece la Conferencia Sectorial de Universidades: un organismo que impulsará la colaboración entre la Administración General del Estado y las Comunidades Autónomas. La Conferencia Sectorial de Universidades propondrá la programación general y plurianual de las enseñanzas universitarias, comprensiva de los equipamientos, las instalaciones, el personal y la financiación precisos para la prestación del servicio público de la enseñanza y la investigación superiores”.
Junto a la Conferencia Sectorial, la reforma de la Ley instituye otro gran órgano de coordinación universitaria: el Consejo de Universidades, presidido por el ministro competente en materia de universidades, y compuesto por los rectores de las universidades y cinco miembros designados por el presidente del Consejo, por un período de cinco años.

Impulso a la investigación

Promover la investigación en la Universidad es uno de los objetivos de la reforma, que Mercedes Cabrera calificó como “una prioridad del Gobierno”, y en este sentido resaltó que “la reforma de la LOU parte de la firme convicción de que la Universidad debe desarrollar una investigación de calidad y una gestión eficaz de la transferencia del conocimiento y la tecnología, con el fin de contribuir al avance del conocimiento y al desarrollo tecnológico, a la innovación y a la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos”.
En este sentido, la reforma permite que el profesorado universitario pueda intensificar su trayectoria investigadora a lo largo de su carrera profesional y potencia la figura de los Institutos Mixtos de Investigación, integrados por universidades y Organismos Públicos de Investigación (OPIS), permitiendo que tengan profesorado propio adscrito.
“Estamos convencidos –destacó la ministra en su intervención- de que la transferencia del conocimiento científico a la sociedad no sólo es un derecho de las universidades; también es un deber. Por esta razón, la ley buscará los medios para que las universidades puedan cooperar con el sector privado y promover la movilidad del personal docente e investigador hacia otros ámbitos productivos”.

La autonomía universitaria

La ministra recordó asimismo que la reforma de la LOU busca también respetar la autonomía universitaria, principio reconocido en el artículo 27 de nuestra Constitución, e indicó a este respecto que “la reforma proporciona el marco adecuado para que, respetando una mínima serie de pautas comunes, cada Universidad pueda diseñar su propio modelo de organización y su perfil académico. Las universidades tendrán un mayor abanico de opciones para –por ejemplo- elegir a su rector o establecer nuevos órganos de gestión”.
Tras señalar que ni todas las universidades tienen las mismas necesidades, ni las mismas características, y que por tanto no deben estar sometidas a un modelo rígido y reglamentista de organización, que imposibilite la atención a sus peculiaridades, la ministra señaló que “queremos remover obstáculos para que cada Universidad pueda establecer sus propias señas de identidad; queremos que las universidades tengan una mayor libertad para decidir qué títulos imparten, qué líneas de especialización promueven o con qué instituciones cooperan, y apostamos por la flexibilidad, convencidos de que la capacidad organizativa de nuestras universidades debe estar preparada para adaptarse a los cambios, cada vez más vertiginosos, en todos los ámbitos del conocimiento”.
“Ahora bien –agregó la ministra-, este régimen de autonomía y libertad de acción debe implicar necesariamente mayor responsabilidad y una efectiva rendición de cuentas ante la sociedad; de ahí la importancia que mi departamento otorgará a las políticas de evaluación de la calidad, que deben extenderse a todos los niveles del sistema universitario. La evaluación de la calidad es el instrumento que permite imbricar autonomía universitaria y responsabilidad social, y las agencias de evaluación de la calidad constituyen una herramienta esencial en este proceso. La reforma de la LOU dispone que la ANECA (Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación) se convierta en un organismo público, que desarrollará su actividad de acuerdo con los principios de competencia técnica y científica, independencia y transparencia, en el marco de actuación fijado para estas instituciones en el contexto internacional”.

 

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