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Madrid.
G. A.
El Ministerio
de Educación y Ciencia ha accedido a la petición de los sindicatos para
ampliar el plazo de negociación del futuro Estatuto de la Función Pública
Docente, cuyo primer borrador se presentó el 30 de mayo pasado en la Mesa
Sectorial de Educación. El 8 de junio los sindicatos ANPE, ASI-Federación
SAP, CC.OO, CSI-CSIF, CIG-Ensino, FETE-UGT, STES-I y USO presentaron en
el registro general del MEC una carta conjunta, reclamando un aplazamiento
hasta poder “retomar un auténtico proceso negociador” sobre el proyecto
de Estatuto. Y en la reunión de la Mesa Sectorial de Educación celebrada
el día 14 el subsecretario del Departamento accedió a dicha petición.
Todas estas
organizaciones afirman en su escrito que el principio de acuerdo alcanzado
el 24 de mayo sobre el borrador de un Estatuto Básico del Empleado Público,
“condiciona de forma determinante cualquier proceso de elaboración del
Estatuto del Funcionario Docente”. Consideran que “la trascendencia, importancia
y repercusión de ese Estatuto para los docentes “nos obliga a disponer
de más tiempo de conocimiento y consulta con el profesorado”. Y añaden
que “a estas alturas de curso en que nos encontramos, es imposible la
participación de los profesores”.
Referencia
ANPE
recordaba recientemente esta circunstancia al valorar el proyecto ministerial
de Estatuto Docente, y avisaba que dicha propuesta se formulaba “sin que
previamente se haya cumplido con el mandato constitucional de promulgar
el Estatuto Básico de la Función Pública, que sirva de referencia y marco
para la elaboración del estatuto específico del peculiar ámbito de la
Función Docente”. En cualquier caso, considera que el borrador presentado
inicialmente por el MEC no cumple sus expectativas, sobre todo en lo referente
al diseño de una “carrera profesional efectiva, tanto en sentido vertical
como horizontal dentro del mismo cuerpo”.
También afirma
que el proyecto “no devuelve a los claustros de profesores un papel más
determinante en la vida de los centros”; echa en falta “relaciones de
puestos de trabajo objetivamente elaboradas”, para que los concursos de
traslados y de méritos “se realicen con verdadera objetividad”; y dice
que no se contempla que el perfeccionamiento profesional se efectúe gratuitamente
y dentro de las horas lectivas”. Además, insiste en que “la trascendencia
e importancia del Estatuto Docente en las futuras condiciones laborales
del profesorado, obliga a disponer de más tiempo para estudiarlo”.
Rigor
y sosiego
También
la Federación de Enseñanza de CC.OO había manifestado su rechazo “ante
la imposibilidad de llevar a cabo un proceso de negociación participativo
a estas alturas de curso y en poco más de una semana”. E incluso había
anunciado una campaña de movilizaciones si el MEC persistía en su actitud.
Ahora ha mostrado su satisfacción por este aplazamiento, “que todos los
sindicatos del sector habían solicitado de forma conjunta para llevar
a cabo un verdadero proceso de debate, con el necesario rigor y sosiego
y con la suficiente participación de los trabajadores del sector”.
CC.OO ha expresado
asimismo su confianza en que la futura negociación del Estatuto Docente,
“una de las mayores reivindicaciones históricas del profesorado”, se aborde
“con los mismos criterios de rigor, seriedad y temporalidad con que se
han tratado otros procesos anteriores, para tratar con serenidad y con
tiempos suficientes todos aquellos temas contemplados en este borrador
de Ley, como la movilidad del profesorado, la carrera profesional, la
salud laboral, las jubilaciones, las retribuciones, las titulaciones mínimas,
etc.”. Además, quiere negociar antes de final de mes algunos aspectos
sin desarrollar en el Acuerdo Básico sobre condiciones laborales del profesorado
suscrito el 20 de octubre de 2005, sobre todo en lo referente a incrementos
retributivos y al nuevo sistema de acceso a la Función Pública Docente.
FETE-UGT coincide
al exigir al MEC el cumplimiento de las medidas contempladas en el citado
acuerdo, y también al considerar “aconsejable” esperar a la aprobación
definitiva del Estatuto Básico del Empleado Público para avanzar en la
redacción del Estatuto Docente. Por eso ha mostrado su satisfacción por
el hecho de que el Ministerio “haya aceptado la propuesta de disponer
de un mayor plazo de tiempo para llevar a cabo la negociación y el debate”
de dicha norma.
Calendario
Esta
organización ha pedido al MEC un calendario de negociación “que prevea
el tiempo suficiente para lograr la elaboración de la norma básica que
regulará el conjunto de derechos y deberes de los funcionarios docentes,
los perfiles profesionales, la configuración de los cuerpos docentes,
los sistemas de promoción profesional, los traslados, la movilidad, las
retribuciones, etc”. Porque considera que la importancia del futuro Estatuto
“exige un proceso de negociación y debate suficiente para alcanzar el
máximo consenso posible, y poder elaborar un texto que sea aceptado por
el conjunto del profesorado”.
La Confederación
de STES-Intersindical cree que “la presión sindical ha obligado al MEC
a congelar el Estatuto”, y afirma “con satisfacción” que el Ministerio
“ha dado marcha atrás en sus planteamientos de imponer el Estatuto, y
acepta que la negociación se realice en los próximos meses, para que los
profesores puedan conocer el proyecto, formarse una opinión y ofrecer
propuestas alternativas”. También considera que “el conjunto del profesorado
ha conseguido hoy propiciar un sistema de negociación, que permitirá que
sea escuchado en el debate sobre sus condiciones de trabajo y retribuciones”.
Los STES-I
mantienen su rechazo al proyecto que califican de “inquietante, regresivo
y jerarquizador, y reconocen que son “la única organización de ámbito
estatal que ha manifestado su oposición tajante a la manera en que se
ha elaborado este borrador y a los contenidos del mismo “. Advierten que
“con la excusa de desarrollar la posibilidad de una carrera docente, se
pretende introducir una estratificación innecesaria del profesorado, que
bloqueará el trabajo en equipo y someterá a los docentes a un proceso
de supervisión e inspección continuos, sin garantías de objetividad”.
Y denuncian que “se pretende aplicar un sistema de escalafón formado por
ocho grados, con consecuencias retributivas y para los concursos de traslados
que dependerán, en buena medida, de criterios subjetivos”.
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