Treinta expertos analizan
la enseñanza de las Ciencias
La Fundación Santillana organiza el VII Seminario de Primavera
Destacados expertos educativos se reunieron en Madrid para debatir la enseñanza de las Ciencias y la evaluación PISA, que este año profundizará en la materia. Analizar temas relevantes para la mejora de la calidad de la educación es el objetivo del Seminario de Primavera que organiza la Fundación Santillana.
Profesores y responsables educativos intervinieron en la mesa redonda.

Madrid. ROSAURA CALLEJA
Con el interrogante ¿Qué ciencia necesitan los ciudadanos”, Jonathan Osborne, catedrático del King’College de la Universidad de Londres, abría la séptima edición del Seminario de Primavera, que convoca la Fundación Santillana. Según declaró, la enseñanza de las Ciencias ha estado dirigida al cumplimiento de dos funciones, por una parte, la necesidad de educar a la nueva generación de científicos y, por otra, la necesidad de ofrecer una educación científica a los ciudadanos del futuro. Osborne explicó que ambas funciones entran en conflicto y que las demandas de los futuros científicos prevalecen sobre las de los ciudadanos. A su juicio, se debe inculcar al profesorado que la ciencia es un proceso de desarrollo de ideas.

Motivación

Ante las preguntas de los participantes, este catedrático afirmó que muchos profesores sólo piensan en su interacción con los alumnos y no a la inversa. Así como, se mostró partidario de utilizar métodos para que los estudiantes se involucren y subrayó la responsabilidad del profesorado en la creación de una estructura de aprendizaje. Si bien las ciencias se enseñan en el laboratorio, Osborne opina que a veces se limitan a entretener a los alumnos y considera que se debe separar el trabajo del laboratorio, aportando más variedad para motivar a los estudiantes.
Mientras que la sociedad actual se revela más reflexiva que hace cincuenta años y cuestiona la autoridad, este catedrático apuesta por establecer un diálogo, que ayude al alumno a comprender el mundo que le rodea, ya que “los chicos cuestionan lo que se les enseña de manera autoritaria”. Además, constató que el profesor de Ciencias se enfrenta a la brecha que se produce entre lo que enseña en clase y la realidad, “problema que no surge con otras materias”.

Informe PISA

Por su parte, Ramón Pajares, jefe del área del INECSE y coordinador nacional del estudio PISA en España, hizo un repaso a esta evaluación del rendimiento educativo de los alumnos de 15 años, en lectura, matemáticas y ciencia. En su intervención, explicó que las pruebas se realizan durante dos horas con “lápiz y papel”, aunque en algunos países utilizan el ordenador, y que pueden ser “cerradas o de elección múltiple” o abiertas de respuesta corta o larga. Todas las preguntas se agrupan en unidades, bajo estímulos comunes, cercanos a la realidad.
“Esta prueba mide los conocimientos que deben tener los escolares a esa edad y no los contenidos definidos en el currículo”, matizó y especificó la transversalidad general en las preguntas. En su opinión, se debería incidir más en competencias generalistas o comunes y menos en asignaturas distintas en el currículo. “Se debería preparar a los estudiantes en competencias que les sirva para todo, frente a la atomización de las enseñanzas y del mismo profesorado, cuya formación debe ser más amplia que la propia especialización”, reiteró.
También puntualizó que en otros países los alumnos de 15 años están dispersos en diferentes programas, mientras que en España todos están escolarizados en ESO. Pajares anticipó que los resultados del nuevo informe que se lleva a cabo este año se presentarán en diciembre de 2007.

Competencia científica

Asimismo, Julio Puente, jefe del área de Evaluación Permanente del Sistema Educativo del INECSE, manifestó que el objetivo de la educación en Ciencias es la adquisición de la competencia científica, que se compone de conocimientos sobre el mundo natural y sobre la ciencia misma, de destrezas científicas y de actitudes relativas a la ciencia. De igual modo, matizó que la evaluación PISA no valora los conocimientos científicos adquiridos por los alumnos, sino la capacidad que han alcanzado de aplicar estos conocimientos en situaciones reales de la vida cotidiana. Según este experto, los estudiantes sienten cada vez menos interés por la ciencia, pero expresan su responsabilidad respecto al desarrollo sostenible. Puente anunció que España obtendrá unos resultados un poco peores que en informe anterior, correspondiente a 2003.
Este VII Seminario concluyó con una mesa redonda en la que participaron José González López de Guereñu, profesor de Secundaria, Juan Rojo, catedrático de Física, José Manuel Sánchez Ron, catedrático de Historia de la Ciencia, y Vicente Riviere, subdirector general de Relaciones con las Administraciones Territoriales. Qué ciencias se deberían enseñar en la educación obligatoria, la posibilidad de reducir la cantidad de información que se ofrece, el papel de la investigación y de los experimentos de laboratorio, en la educación científica, los conocimientos sobre historia de la Ciencia que deberían tener los estudiantes y si es adecuada la optatividad de las ciencias en el último curso de la ESO o debería ser una materia obligatoria, fueron las cuestiones que centraron los debates.

 

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