El MEC plantea una carrera docente organizada en ocho grados

El proyecto de Estatuto del profesorado contempla la promoción horizontal y vertical entre los distintos cuerpos hasta llegar a la Universidad

La carrera docente se configurará en ocho grados que se alcanzarán progresivamente por años de servicios y méritos, según se establece el primer borrador del Estatuto del profesorado que ha presentado el MEC. También se contempla la promoción vertical para acceder a cuerpos de nivel o grado superior, a la inspección educativa o a departamentos universitarios.
El acceso a la función docente será por concurso- oposición y una fase de prácticas tuteladas, y la provisión de vacantes se realizará por concursos de traslados estatales, autonómicos o específicos. (Foto: Rafael Martínez)

Madrid. G. A.
El Ministerio de Educación y Ciencia ha elaborado un primer borrador del futuro Estatuto del Funcionario Docente no universitario”, que ha presentado al Consejo Escolar del Estado y ha enviado a las comunidades autónomas y a los sindicatos de enseñanza para su inmediata negociación. Su exposición de motivos comienza reconociendo explícitamente que “la función docente constituye la base indispensable para la mejora del sistema educativo y su adecuado desempeño requiere el reconocimiento, la colaboración y el apoyo decidido del conjunto del la sociedad y, de modo muy especial, de todos los sectores de la comunidad escolar y de las administraciones públicas”.
También asume que el reconocimiento de la “cada vez más difícil práctica docente en el aula” requiere medidas para mejorar la calidad educativa, como la revisión del sistema de formación inicial y continua del profesorado. Y plantea un modelo de carrera docente “que sirva de estímulo, incentivo y motivación profesional en la mejora de las condiciones de trabajo, particularmente de quienes se esfuerzan continuamente por encontrar formas de aprendizaje y de enseñanza más adecuadas para diferentes problemas, y para la diversidad del alumnado”.

Derecho y deber

El Estatuto del profesorado se promulgará mediante una Ley, que regulará por primera vez la profesión docente, “entendida como un derecho y un deber de los profesores de los centros públicos”, y diseñará un “modelo profesional de carrera”. Será aplicable a los funcionarios que desempeñen la función pública docente correspondiente a las enseñanzas de Educación Infantil, Educación Primaria, Educación Secundaria Obligatoria, Bachillerato, Formación Profesional, Enseñanzas Artísticas y Enseñanzas de Idiomas, reguladas en la Ley Orgánica de Educación (LOE).
Los cuerpos de funcionarios docentes se integrarán en dos grupos. El Grupo A englobará a los catedráticos y a los profesores de Enseñanza Secundaria, de Música y Artes Escénicas, de Artes Plásticas y Diseño y de Escuelas Oficiales de Idiomas, así como a los inspectores de Educación, mientras que en el Grupo B se integrarán los maestros, los profesores técnicos de Formación Profesional y los maestros de taller de Artes Plásticas y Diseño.

Acceso

El sistema de ingreso consistirá por un concurso-oposición convocado por las respectivas administraciones educativas, que “se regirá por los principios de publicidad, igualdad, mérito y capacidad” y se regulará por la legislación básica de la función pública. El la fase de concurso se valorarán, entre otros méritos, la formación académica y la experiencia docente previa, mientras que en la oposición se acreditará la posesión de los conocimientos específicos de la especialidad docente a la que se opta, la aptitud pedagógica y “el dominio de las técnicas necesarias para el ejercicio docente”. También habrá una fase de prácticas que incluirá un curso de docencia directa “bajo la tutela de profesores experimentados” que formará parte del proceso selectivo.
Para el ingreso en los cuerpos del Grupo B será imprescindible estar en posesión, en su caso, del título de maestro, de diplomado, arquitecto técnico, ingeniero técnico o el título de grado correspondiente u otros títulos equivalentes, mientras que para los del Grupo A será preciso tener el título de doctor, licenciado, ingeniero, arquitecto o equivalente. Por otra parte, las administraciones educativas facilitarán la promoción interna, consistente en el acceso de los funcionarios desde el cuerpo y grupo de clasificación profesional al que pertenecen a otros cuerpos de clasificación superior, así como a los del mismo grupo.

Promoción

Las pruebas para dicha promoción deberán respetar los principios de publicidad, igualdad, mérito y capacidad, y podrán realizarse en convocatorias independientes a las de ingreso. Para acceder desde el Grupo B a los cuerpos de profesores de Enseñanza Secundaria, de Artes Plásticas y Diseño y de Escuelas Oficiales de Idiomas del Grupo A será preciso estar en posesión de la titulación requerida para el ingreso en dichos cuerpos, haber permanecido un mínimo de seis años en sus cuerpos de origen y superar el correspondiente procedimiento selectivo, en el que se valorarán el trabajo desarrollado, los cursos de formación y perfeccionamiento superados, los méritos académicos y la evaluación positiva de la actividad docente.
Para acceder a los diferentes cuerpos de catedráticos desde los respectivos cuerpos de profesores será necesario estar en posesión del título de doctor, licenciado, arquitecto, ingeniero o grado correspondiente o titulación equivalente, contar con una antigüedad mínima de ocho años en el correspondiente cuerpo como funcionarios de carrera y superar un proceso selectivo. Consistirá en un concurso en el que se valorarán “los méritos relacionados con la actualización científica y didáctica, la participación en proyectos educativos, la evaluación positiva de la actividad docente y, en su caso, la trayectoria artística de los candidatos, así como la presentación de una memoria.
El futuro Estatuto contemplará asimismo los mecanismos para la promoción interna al cuerpo de inspectores de Educación, para la promoción a cuerpos del mismo grupo y nivel de complemento de destino, y para la incorporación de los funcionarios docentes a departamentos universitarios, a jornada total o parcial. Y también la posibilidad de adquirir nuevas especialidades dentro del mismo cuerpo.

Carrera profesional

Una de las principales novedades de este Estatuto es el establecimiento de una carrera profesional de los funcionarios docentes, que se organizará en ocho grados, y que “se fundamentará en el reconocimiento del ejercicio profesional realizado, en las actividades de formación permanente relacionadas con la profesión, y en la mayor implicación en la actividad del centro y su evaluación”. El grado inicial se adquirirá al ingresar en los correspondientes cuerpos y se asignará a los funcionarios en prácticas, así como a los interinos a efectos retributivos. Y los restantes se obtendrán por la acreditación de méritos durante un período variable de entre tres y seis años de servicio. Aunque se contempla la posibilidad de poder adquirir cada grado en un tiempo menor a través de la evaluación.
El Gobierno consultará con las comunidades autónomas para establecer los principios, criterios generales y baremos de méritos que permitan adquirir los grados de la carrera profesional. Entre ellos figurarán el reconocimiento de la función tutorial; la participación en proyectos de mejora de la actividad didáctica en el aula o de la vida en el centro, o en proyectos de experimentación, investigación o innovación educativa, y su correspondiente evaluación; la evaluación de la formación continua, y de la práctica docente; la asunción de tareas y responsabilidades complementarias; la implicación en la mejora de la enseñanza y del rendimiento de los alumnos; la mayor dedicación; la valoración del trabajo realizado y el desempeño de cargos directivos.

Concursos

El sistema ordinario de provisión de las plazas vacantes en las plantillas docentes será el concurso de traslados, que podrá ser de ámbito estatal, autonómico o de carácter específico para enseñanzas artísticas o plazas singularizadas. También habrá concursos de traslados en la Inspección Educativa y se podrán cubrir plazas por el procedimiento de libre designación, cuando así lo determine la administración competente.
El borrador del MEC también determina el régimen de incompatibilidades para los funcionarios docentes, su participación en programas especiales, sus derechos y deberes, el procedimiento disciplinario con las posibles faltas y sanciones, y sus competencias. Entre estas últimas se reconoce a los mayores de 55 años la posibilidad de solicitar la reducción de la jornada lectiva, con la correspondiente disminución proporcional de las retribuciones. Y podrán solicitar la sustitución parcial de la jornada lectiva por actividades de otra naturaleza en el centro, sin merma económica. Se contempla igualmente la posibilidad de acceder a jubilaciones voluntarias con sesenta años de edad y un mínimo de quince años de servicios efectivos.

Retribuciones

Los funcionarios de carrera tendrán unas retribuciones básicas, integradas por el sueldo, los trienios y las pagas extraordinarias que se rigen por la legislación básica de la función pública, y otras complementarias por diferentes conceptos. Así, el complemento de destino docente corresponderá al Nivel 21 en el caso de los maestros, el Nivel 24 para los distintos cuerpos de profesores de enseñanzas medias, y el nivel 26 para los catedráticos.
También habrá complementos específicos para los diferentes grados de la carrera profesional, para retribuir la función tutorial, y “las condiciones particulares de algunos puestos de trabajo o funciones de atención a la responsabilidad y su dificultad”; para la especial dedicación y para la innovación e investigación educativa. Además, las comunidades autónomas podrán establecer retribuciones complementarias “ligadas a otros méritos docentes”. Los interinos percibirán las retribuciones básicas y las pagas extraordinarias, excluidos los trienios, correspondientes al grupo de clasificación al que pertenezca el cuerpo del funcionario cuya plaza desempeñan.

 

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