La Residencia de Estudiantes exhibe la muestra El Madrid de Ortega

Picasso: Tradición y vanguardia. El Museo Nacional del Prado y el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, en coproducción con la SECC, celebran el 25 aniversario de la vuelta de Guernica a España y el 125 aniversario del nacimiento de Pablo Picasso con una exposición que recorre todas sus etapas creativas a través de más de un centenar de obras. La muestra comienza en el Prado, en su Galería Central, con un grupo de obras maestras del pintor español flanqueadas por una selección especial de obras de los maestros antiguos representados en sus colecciones. Entre las pinturas que podrán contemplarse en este inédito diálogo de Picasso con el pasado se incluirán La Vida (1903) del Cleveland Museum of Art y El niño con el caballo (1906) del Museum of Modern Art de Nueva York; Panes y frutero con frutas sobre una mesa (1908-1909) y El aficionado (1912) del Kunstmuseum de Basilea; Autorretrato con paleta (1906) y Tres músicos (1921) del Philadelphia Museum of Art; La flauta de Pan (1923) del Musée Picasso de París;  La alborada (1942) del Centre Georges Pompidou de París o Las Meninas (1957) del Museu Picasso de Barcelona. En el Museo  Reina Sofía, esta muestra adquiere un carácter monográfico en torno al Guernica  y su legado, reunidos ahora junto a otras obras relevantes de la respuesta artística de Picasso a las dramáticas circunstancias de las guerras contemporáneas como El Osario (1945) del Museum of Modern Art de Nueva York, y la Masacre en Corea (1951) del Musée Picasso de París. También se han convocado otros dos de los iconos contemporáneos de la condena a la violencia, la Ejecución de Maximiliano (1868-1869) de Edouard Manet, del Städtische Kunsthalle de Mannheim, y Los fusilamientos del 3 de mayo (1814) de Francisco de Goya, del Museo del Prado, que junto al Guernica compondrán una imagen irrepetible sobre los desastres de la Guerra. Hasta el 3 de septiembre.

 
   

Descubrimiento del Románico. El Museo Nacional de Arte de Cataluña muestra, por vez primera, una importante selección del material que el arquitecto modernista Lluís Doménech i Montaner (1849-1923) recogió para elaborar una monografía sobre el románico catalán, que no llegaría a terminar. Se trata de notas, fichas, fotos y dibujos, recopilados principalmente entre 1904 y 1906, que, en algunos casos, constituyen las primeras noticias conocidas de conjuntos y piezas que hoy día dan fama a la colección de pintura románica del MNAC, como por ejemplo los ábsides de Santa María d´Àneu, Sant Pere del Burgal, Sant Climent y santa Maria de Taüll o el Frontal de Mosoll. La muestra está insertada en la Sala de Arte Románico, junto a las obras que motivaron estos documentos. En su distribución se sugieren los itinerarios recorridos por Doménech i Montaner en sus pioneros viajes y se incluye una interpretación del fenómeno del interés por el románico en la Cataluña de la Renaixença i el modernismo. Hasta el 17 de septiembre.

 
   

Arte cubano. El Instituto Valenciano de Arte Moderno exhibe en “Cuba. Vanguardias. 1920-1940” el recorrido transgresor realizado en las artes plásticas cubanas en un momento histórico estrechamente vinculado con el despertar de la conciencia nacional y el rechazo a los modelos políticos y culturales neocoloniales imperantes. Sesenta obras, procedentes del Museo Nacional de Bellas Artes de Cuba, distribuidas en tres apartados: el tema de la mujer y del retrato femenino; la identidad cultural, base y fundamento de los ideales vanguardistas; y, por último, el inicio de la corriente social dentro de la pintura cubana. Entre sus autores, Antonio Gattorno, Jorge Arche, Amelia Peláez, Mario Carreño, René Portocarrero, Mariano Rodríguez, Víctor Manuel García, Fidelio Ponce de León, Arístides Fernández, Carlos Enríquez, Eduardo Abela, Wilfredo LAM y Marcelo Pogolotti, artistas todos que protagonizaron el definitivo cambio de mirada en la historia en la historia del arte cubano y posibilitaron que a partir de entonces se pudiera hablar de “arte cubano”, dejando para las realizaciones previas el concepto de “arte en Cuba”. Hasta el 2 de julio.

 
   

Maestros del cartel. La Fundación Carlos de Amberes muestra en Madrid el trabajo artístico que dos grandes de la creación realizaron para el medio publicitario: “Toulouse-Lautrec y Ramón Casas, precursores del cartel moderno”, en el París de finales del siglo XIX y la Barcelona de principios del siglo XX, dos maneras de comunicar el sentir de un tiempo en el que se iniciaron algunas de las grandes transformaciones sociales del mundo contemporáneo. Carteles procedentes de colecciones particulares y de instituciones como el Museo Nacional de Arte de Cataluña, en el caso de Ramón Casas, y de la colección del Musée d´Ixelles (Bruselas), en el de Toulouse Lautrec, entre los que se encuentran aquellas imágenes –como las creadas para anunciar el Moulin Rouge o El anís del mono- que marcaron el imaginario del siglo. Hasta el 9 de julio.

 
   

Ibn Jaldún. El Real Alcázar de Sevilla, con ocasión del VI centenario de la muerte de Ibn Jaldún, rememora el perfil de este diplomático, viajero, filósofo e historiador tunecino, cuya obra sentó las bases de una metodología moderna en campos como la sociología, la historia o la economía, con la muestra “Ibn Jaldún. El Mediterráneo en el siglo XIV”: más de 100 piezas procedentes de diversas partes del mundo, en un novedoso montaje que acerca al público la historia del mundo conocido en el siglo XIV, y que tienen como escenario el mismo espacio, El Alcázar, donde Ibn Jaldún mantuvo la entrevista con el rey Pedro I de Castilla, en su visita a la ciudad entre 1363 y 1365. Hasta el 30 de septiembre.

 
   

Memorias de Chernóbil. El Centre de Cultura Contemporània de Barcelona presenta en colaboración con Bancaja  la muestra “Érase una vez Chernóbil”, una reflexión sobre la mayor catástrofe industrial de la historia de la humanidad en la que no sólo se recuerda la magnitud del hecho y las consecuencias que ha tenido sino que trata de enfrentar a los espectadores con una visión panorámica de la complejidad del mundo contemporáneo. La comisaria de la exposición, Galia Ackerman, historiadora y periodista francesa de origen ruso, ha buscado allí a fotógrafos testigos de la catástrofe, secuencias de archivos de las televisiones estatales, objetos como medallas, trajes o diplomas honoríficos de liquidadores, recortes de prensa y publicaciones de la época, mapas, dibujos de niños, y muchos testimonios más de la historia reciente, que todavía no están confinados en museos. Hasta el 8 de octubre.

Ermitage español. El Museo valenciano de la ilustración y la modernidad (Muvim) acoge en sus salas una selección del fondo sobre pintura antigua española que posee el Ermitage de San Petersburgo debido al interés que la emperatriz Catalina II tuvo en la creación artística europea y en su divulgación. El Ermitage fue el primer museo que dedicó una sala dedicada exclusivamente a pintura española y es de esta fuente –actualmente con más de 200 obras- de donde parte este pequeño gran conjunto de obras que estos días se muestran en Valencia: “Pintura valenciana en la colección del Ermitage. Siglos XVI-XVII”, veinticuatro obras de grandes maestros como Ribera, Juan de Juanes, Ribalta y Orrente que nunca antes habían salido de Rusia y que recuerdan de nuevo el esplendor y grandeza del arte valenciano de este periodo. Hasta el 16 de julio. 

Picassos de Antibes. El Museo Picasso de Málaga recoge el extraordinario trabajo que el pintor malagueño realizó al término de la Guerra Mundial en las salas del castillo Grimaldi de Antibes: una serie de pinturas y dibujos a los que más tarde el artista añadiría esculturas, obra gráfica y cerámica, dando lugar al que sería el primer museo de Francia consagrado a Picasso. Realizadas sobre soportes muy poco usuales –debido a la escasez de materiales de la época- y reflejando la atmósfera de joie de vivre propia de un país de nuevo libre, las piezas que reúne “Los Picassos de Antibes” muestran entre lienzos, planchas de fibrocementos, dibujos, esculturas y cerámicas, un momento singular de la producción de este artista. Entre las 73 piezas, gran número de ellas nunca antes expuestas fuera de su museo, se encuentran los murales La alegría de vivir o Antípolis , El devorador de erizos de mar y la escultura Cabeza de mujer con moño. Hasta el 11 de junio.

Arte del vinilo.  El Museu d´Art Contemporani de Barcelona realiza en Vinilo. Discos y carátulas de artistas un homenaje a la expresión artística que este soporte musical llegó a ser a lo largo del siglo XX, desde el propio ámbito del sonido a la creación visual del disco y su cubierta. Con secciones que abarcan desde los movimientos de vanguardia de los años veinte, como el dadaísmo y el Futurismo, hasta los experimentos sonoros más recientes, pasando por movimientos como Fluxus, el Nouveau Réalisme, el Pop Art, Zaj y el Concept Art, el mundo del vinilo de tres décadas está aquí reflejado en su extraordinaria complejidad que tiene protagonistas como Lichtenstein, Warhol, Miró, Richard Hamilton, Haring, Dubuffet, Iannis Xenaks, Beuys, Asger Jorn, William Burroughs, Robert Frank, Hermann Nitsch, Yves Klein, Jack Kerouac o Günter Brus. Hasta el 3 de septiembre.

Filipiniana. El Centro Cultural Conde Duque de Madrid presenta en sus salas temporales un paseo artístico y cultural por Filipinas, un país históricamente relacionado con España. Con un título que es la palabra que se emplea en las bibliotecas del país para designar la documentación relativa a las islas y con una presentación que simula estanterías que hubieran viajado por tierra y mar hasta Madrid, se presentan cuadros, mapas y objetos como guitarras, tambores, lanzas, máscaras y escudos que recorren la historia de una cultura cercana y extraña en su extrema diversidad. Hasta el 24 de septiembre.   

John Martín. El Centro Cultural Conde Duque y la Calcografía Nacional de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando muestran conjuntamente en Madrid la exposición La oscuridad visible. John Martín, 1789-1854, la primera exposición monográfica realizada en nuestro país a uno de los máximos representantes del Romanticismo europeo y figura clave de la estética de lo sublime. Un conjunto de casi ciento noventa obras, que recoge la totalidad de las obras gráficas del artista, en su mayor parte grabados a la manera negra, aguafuerte, buril o litografías, pero también acuarelas, libros, dibujos y un plato cerámico pertenecientes a la colección de Michael J. Campbell, además de algunas piezas de seguidores e imitadores de este artista que llegó a tener la mayor popularidad de su época, eclipsando incluso a Turner o a Blake. Hasta el 25 de junio.

Obras maestras del Capodimonte. Conmemorando su 25 aniversario Caja Duero ofrece, en su sede de Salamanca, una selección de piezas del extraordinario fondo pictórico  del Museo Capodimonte, de Nápoles, una de las grandes instituciones de arte con que cuenta Europa. En un arco de tiempo que va desde 1454, con “Santa Eufemia” de Andrea Mantenga, a 1813 con el retrato “Murat”, de Calliano, son muchos los grandes creadores que están presentes en este conjunto de 54 lienzos que pretende reflejar todas las colecciones históricas que tiene el museo: Tiziano, Rafael, Luca Giordano, El Greco, Ribera o Van Dyck se encuentran entre ellos. Hasta el 28 de mayo.

Arte español del siglo XX. El BBVA muestra en su sede madrileña en el Palacio del Marqués de Salamanca una selección de los fondos que sobre arte español a partir de la posguerra española ha ido coleccionando, no sólo a través de sus propias compras sino también por acumulación de obra de otras entidades fusionadas. Cincuenta y nueve pobras de las vanguardias de los años 30 y 40; las fructíferas décadas de los 50 y 60 con el Grupo El Paso (Saura, Millares, Rivera o Feito), la Escuela Española (Palazuelo, Chillida y Oteiza, entre otros) y los Realistas (Carmen Laffon, Antonio López y Amalia Avia); los años 70 (Eduardo Arroyo, Rafael Solbes y Manolo Valdés) y las últimas tendencias del siglo XX con autores como Oteiza, Adolfo Schlosser, Andreu Alfaro, Miquel Navarro o Francisco Leiro, resumen espléndidamente el devenir del arte español en más de seis décadas. Hasta el 4 de junio.

Gerardo Rueda. El IVAM recuerda, en el décimo aniversario de su muerte, a este artista madrileño con la edición en dos volúmenes del libro “Gerardo Rueda. Mis flechazos en el Prado” y la organización de la muestra La poética de Gerardo Rueda y la tradición del arte moderno en la que se pone en diálogo su creación con la de esos autores –Picasso, Morandi, Klee, Torres-García, Kandinsky...-a los que él confesadamente admiró a lo largo de su experiencia artística. Un total de noventa y un piezas, articuladas en torno a cinco explicativas que permiten adentrarse en los dominios específicos de la poética de la obra de Rueda: paisaje, barroco, bodegón, geometrías musicales y blanco. Hasta el 2 de julio.

Willy Ronis.  La Fundación La Caixa exhibe en Madrid una selección de imágenes de este reportero francés, el último testigo de la generación de Capa, Brassäi y Doisneau, que recorrió el mundo en su búsqueda de realidades nuevas. Más de 130 fotografías, realizadas a lo largo de seis décadas de profesión, en las que esta ampliamente representado su trabajo sobre las fábricas y barrios trabajadores con sus célebres fotografías de huelguistas, de piquetes y arengas, además de sus reportajes sobre viajes o el cuerpo de la mujer. Hasta el 30 de mayo.

España y Oriente. El museo Arqueológico Nacional recuerda en sus salas temporales el interés, el esfuerzo y el logro del escaso pero importante conjunto de españoles que en los siglos últimos han acercado Oriente Próximo a nuestro país con la muestra “La aventura española en Oriente (1166-2006). Viajeros, museos y estudiosos en la historia del redescubrimiento del Oriente Próximo antiguo”, inaugurada al tiempo que se celebraba el 5th International Congress on the Archaelogy of the Anmcient Near East, en Madrid. Un total de doscientas piezas, nunca antes  reunidas, que van descubriendo en tres grandes secciones - el viaje, el coleccionismo y las excavaciones modernas- aquellos hechos y personajes que hicieron que España estuviera en cierta manera presente en el redescubrimiento de esta zona monumental en la cultura del ser humano. Hasta el 25 de junio. 

Corrado Giaquinto. El Palacio Real muestra en colaboración con la Fundación Santander Central Hispano la obra del artista napolitano que decoró e iluminó con sus frescos y lienzos los palacios de la Corona durante los diez años que permaneció en España a las órdenes del rey Fernando VI.  Setenta y cinco piezas, de temas clásicos mitológicos y religiosos, además de algunos retratos y una silla de mano que fue decorada por el pintor, en una muestra que no sólo aborda su producción en España sino que ilustra acerca de sus trabajos en la Roma de Benedicto XIV, el primer mecenas que respaldó el talento y originalidad de un autor que ha sido considerado como el que mejor encarnó, en los países mediterráneos, las delicadezas y los caprichos del rococó. Hasta el 27 de junio.

Le Corbusier.  El Círculo de Bellas Artes exhibe en Madrid “Le Corbusier y la síntesis de las artes. El Poema del ángulo recto”, una mirada al singular pintor y poeta que fue este grande de la arquitectura del siglo XX: desde el eje de su libro Poema del ángulo recto, el largo poema manuscrito engarzado con dibujos y litografías que publicó en 1955 y que está considerado como su testamento vital y artístico, esta muestra recrea el auténtico sentir de una imaginación creativa que, en su faceta de arquitecto racionalista, nunca se dejaba transparentar. Las 155 páginas litografiadas del libro, las maquetas-collage originales preparadas por le Corbusier para las 19 grandes litografías, documentos relacionados con la publicación del poema, cartas y fotografías permiten un total acercamiento a esta poco divulgada faceta del creador suizo. Hasta el 28 de mayo. 

Picasso y el arte tribal. El Museo Barbier-Mueller se incorpora al homenaje que Barcelona rinde a Picasso en el centenario de su primer regreso de París con la muestra Picasso, el hombre de las mil máscaras, un espléndido resumen de la fructífera relación que su imaginario mantuvo con el arte de culturas antiguas africanas, precolombinas, griegas e ibéricas. Ochenta y cinco piezas creadas por Picasso y por esos grandes autores anónimos del arte tribal, en un diálogo que este recorrido hace aún más explícito y con obras que por primera vez son expuestas en nuestro país como el rostro en madera esculpido por Picasso en 1907 y la cabeza ibérica que lo inspiró y que también influyó en los rostros de Las señoritas de Avignon. Hasta el 3 de septiembre.      

Steinlen. La Fundación MAPFRE ofrece en sus salas de Madrid la primera muestra retrospectiva sobre Théophile-Alexandre Steinlen, uno de los artistas más importantes del París de la Belle Epoque y autor de imágenes que aún hoy sustentan el cálido y complejo asunto del “Montmartre bohemio”. Alrededor de 120 obras, procedentes en su mayoría del Musée du Petit Palais de Ginebra, entre óleos, dibujos, grabados, esculturas, libros, revistas y carteles que plasman las escenas de trabajadores, manifestaciones obreras, mujeres equívocas, los espectáculos nocturnos, los gatos, la guerra, los abrazos... que hicieron de este autor uno de los más apreciados y populares de su época. Hasta el 4 de junio.

Homenaje a Chillida. El museo Guggenheim de Bilbao reúne en memoria de Eduardo Chillida y en homenaje a su significación en el arte la obra de una serie de creadores contemporáneos que han sentido su poderoso influjo en el propio quehacer. Cuarenta y cinco esculturas, pinturas y acuarelas realizadas por artistas de gran reconocimiento internacional como Anthony Caro, Ellsworth Kelly, Antoni Tàpies, Ráfols-Casamada, Pablo Palazuelo, Sol LeWitt, Ron Kitaj, Pierre Alechinsky, David Hockney, Robert Rauschenberg,  Zao Wou Ki y Richard Serra, entre otros muchos, que intentan transmitir esa esencia creativa de Chillida que les hizo –a cada uno de ellos- admirarlo como artista. Hasta el 11 de junio.   

Diego Rivera. La Fundación Caixa Galicia inaugura su nueva sede en  A Coruña con una exposición dedicada al pintor Diego Rivera, conmemorando así un hito importante en la vida del mexicano que hace casi cien años que llegó al puerto de A Coruña para conocer y experimentar las vanguardias artísticas europeas de la década de los veinte. Cuarenta y tres obras, procedentes del Museo Dolores Olmedo de Ciudad de México, que recogen todas sus tendencias –desde el academicismo al post-impresionismo, el puntillismo y el cubismo- que hablan de su maestría  más allá del grupo de piezas murales que le han dado fama internacional. Hasta el 30 de junio.

Señor de Sipán. El Museo Arqueológico de Alicante tiene estos días el privilegio de ser el único lugar en el mundo en el que se podrá contemplar, fuera de su lugar de origen, el tesoro encontrado en las tumbas reales del Señor de Sipán, uno de los mayores tesoros nacionales de Perú. Un total de 133 piezas entre objetos de terracota, oro, plata, lapislázuli, turquesa y cobre dorado que proceden de la cultura Mochica o Moche, una de las más evolucionadas y complejas del Nuevo Mundo. La exposición recrea también la tumba, ornamentos y emblemas que eran símbolos de poder en esta cultura, desarrollada entre los siglos I y VII después de Cristo en la larga y angosta franja desértica de la costa norte de Perú: allí están los restos de sus colosales templos piramidales, palacios, fortificaciones, obras de irrigación y cementerios que testimonian su alto desarrollo artístico, tecnológico y organizativo. Hasta el 23 de junio.

Ignacio Pinazo. El Instituto Valenciano de Arte Moderno presenta en colaboración con Caja Granada la muestra Ignacio Pinazo. Historia, estudios e impresiones, un acercamiento novedoso a la figura de este pintor valenciano que supo aventurarse por la temática y la técnica que más tarde llevaría a la maestría su paisano Sorolla. Coincidiendo con el noventa aniversario de su fallecimiento esta muestra permite volver a disfrutar de una serie de piezas que no se habían visto desde la exposición celebrada en el año 1981, en Madrid y Valencia, así de 32 obras que se exhiben al público por primera vez.  Casi noventa obras, entre dibujos, acuarelas y óleos que permiten adentrarse en el proceso creativo de algunas de las piezas más importantes de este artista y establecer un diálogo cruzado entre los bocetos y la obra definitiva. Hasta el 28 de mayo.   

Mueble imperial chino. La Fundación Francisco Godia presenta en Barcelona la primera muestra dedicada en Occidente al mueble imperial chino, una manifestación artística fuertemente perseguida después del triunfo de la Revolución y de la que quedan escasas piezas en circulación. Doce piezas, provenientes del Palacio Imperial de Pekín y del Palacio de Verano, de entre las cuales sobresale una plataforma para el uso de un alto dignatario, muy probablemente, un Emperador de la dinastía Han (200 a.C.-207), una pieza de valor excepcional. Mesas ceremoniales de piedra y madera, armarios, sillas, consolas, mesas de té y cajas para guardar objetos preciosos forman el resto de piezas, todas de los siglos XVII y XVIII, de las dinastías Ming (1638-1644) y Qing (1644-1911). Hasta el 30 de junio. 

Malevich. La Pedrera muestra en Barcelona una mirada retrospectiva a la obra de Kasimir Malévich (1878-1935), padre del suprematismo y figura clave de la vanguardia rusa. Más de doscientas obras, procedentes del Museo Estatal Ruso de San Petersburgo, La Galería Tretiakov de Moscú, el Centro Georges Pompidou, el Museo del Teatro y la Música de San Petersburgo, el Museo de Bellas Artes de Ekaterinenburgo, el Museo Estatal de Arte Contemporáneo de Tesalónica y distintas galerías y colecciones particulares, que trazan un recorrido completo por una trayectoria que se inicia con los estudios impresionistas, las composiciones simbolistas de su primera época, sus obras fauvistas y el primitivismo deliberado; continúa con los dibujos de 1913 que prefiguraron el suprematismo, tema-eje de esta exposición que tiene su punto final en el espacio dedicado a los arquitectones, las piezas-escultóricas visionarias, y a las obras postsuprematistas en las que el artista retornó a la temática campesina y a la figura. Hasta el 25 de junio.

Antigua Persia. Caixaforum (Barcelona) acoge la que ha sido la gran muestra del 2005 en el British Museum: El imperio olvidado. El mundo de la antigua Persia, una revisión de la historia a través del arte del primer imperio de la antigüedad, iniciado por Ciro el Grande hacia 550 antes de Cristo y conquistado por Alejandro el Grande en el 330 antes de Cristo: doscientos años de una civilización que unió el actual Irán con Egipto e India y más allá, y que se fundó sobre una idea de tolerancia que, esta exposición, pone en evidencia. Más de 500 objetos, procedentes del British Museum de Londres, del Louvre de parís y del Museo Nacional de Teherán, que dan noticia, no sólo de la concepción artística del pueblo aqueménida sino, también, de su vida palaciega, sus costumbres rituales y el uso de las tablillas para la comunicación. Hasta el 11 de junio.    

La Fresnaye. El Museu Picasso de Barcelona muestra bajo el título Roger de la Fresnaye. Cubismo y tradición el trabajo de este cubista que ayudó a cristalizar algunas de las líneas de la vanguardia artística del París de comienzos de siglo XX siendo absorbido en el marasmo de extraordinarias personalidades y obras de la época. En colaboración con el Muséé de Tessé de le Mans, la villa natal del creador, se han reunido unas 150 obras, entre pinturas, esculturas y dibujos, que incluyen además tres paneles decorativos procedentes del Metropolitan de Nueva York, el Pompidou de París, el Museo de Arte Moderno de Troyes y la National Gallery de Washington. Hasta el 6 de junio. 

Visión impura. El Centro de Arte Reina Sofía emplaza al visitante a una reflexión sobre su relación con la obra de arte en esta propuesta que, bajo el título La visión impura, reúne más de 100 piezas de sus propios fondos. Diálogos obvios visuales y las posibilidades que a veces no son tenidas en cuenta y que abren caminos enriquecedores en el disfrute del arte son en esta muestra concretados en el trabajo de cuarenta artistas contemporáneos –Anish Kapoor, Juan Muñoz, Jaume Plensa o Louise Bourgeois, entre otros- que han construido sus propuestas en estructuras teóricas y visuales. Hasta el 11 de septiembre. 

Inspirados en Balzac. El Artium de Vitoria realiza una sorprendente apuesta expositiva en su La obra maestra desconocida al unir el valor premonitorio del relato de Balzac titulado La obra maestra desconocida con las tendencias artísticas que aparecerían siglo y medio después de su publicación. El recorrido de la muestra entabla el diálogo que el novelista francés plantea entre el arte triunfante en la Europa del siglo XVII –Rubens y Rembrandt- y el que se abriría paso en el siglo XIX (con creadores como Cézanne) y, sobre todo, con los autores contemporáneos como Picasso, Kandinsky, De Kooning, Basquiat....o el español Saura, ejemplos todos de esa inspiración futurible plasmada por el escritor en su  breve relato. Hasta el 28 de mayo.   

Los incas. El Museo de América, Madrid, exhibe en la muestra Y llegaron los incas. Unidad en la diversidad  un acercamiento a la complejidad que bajo el título de inca se desarrolló en América. Con piezas propias del Museo que nunca antes habían sido expuestas, y cuya adquisición forman parte de la historia de esta institución, junto con otras obras procedentes del museo Etnológico de Berlín, el Museo de Prehistoria de Valencia  y el Museo Nacional de Antropología de Madrid, se traza un recorrido completo por el mosaico de estas culturas andinas, tanto de la costa como de la sierra, en sus aspectos religioso y ritual, a través del arte, la guerra, la agricultura y la subsistencia, el comercio, la estructura social y sus actividades, como la fabricación de tejidos. Hasta el mes de agosto.

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