Un espacio lúdico-educativo para niños hospitalizados 

La ciberaula se ampliará a nueve centros sanitarios madrileños

Romper el aislamiento y aliviar la tensión emocional de niños hospitalizados es el objetivo de la ciberaula, un espacio que dispone de ludoteca y acceso a Internet. Anualmente, cerca de 5.000 menores podrán leer, jugar, chatear, oír música o ver una película durante su estancia en el Gregorio Marañón de Madrid.

Madrid. ROSAURA CALLEJA
El Hospital madrileño Gregorio Marañón dispone de un nuevo equipamiento socioeducativo, destinado a minimizar el impac- to emocional y escolar  que,  para  los  niños  enfermos  y  sus

Además de ofrecer un rato de ocio y entretenimiento, la ciberaula familiar propicia la relación social. (Fotos: Rafael Martínez)

familiares, conlleva el ingreso hospitalario. Alrededor de 4.500 niños, que reciben atención médica en el área de Pediatría, y más de 400 del departamento de Oncohematología tendrán acceso a estas instalaciones.
La Consejería de Sanidad y Consumo de la Comunidad de Madrid y la Obra Social “La Caixa” han suscrito un convenio para instalar nueve ciberaulas familiares que corresponden, además del Gregorio Marañón, al Clínico San Carlos, 12 de Octubre, Niño Jesús, La Paz, Ramón y Cajal, Severo Ochoa, Hospital de Getafe y Hospital de Móstoles.

Voluntarios

En un ambiente alegre y luminoso, las ciberaulas estarán atendidas por un equipo de voluntarios de Save The Children. Paloma García Berrocal, responsable de Atención Socioeducativa de esta ONG, explica que mejorar la calidad de vida de los niños constituye el objetivo de esta actividad. “Periodistas, pedagogos y psicólogos conforman este equipo de voluntarios, que han realizado cursos de monitores y talleres de formación creativa y artística, además de contar con conocimientos de informática”, especifica. Durante su estancia hospitalaria, estos niños sólo se relacionan con sus padres y con los médicos, por lo que “se trata de que vean otras caras y que convivan con otros compañeros y con adultos que les entienden y saben cómo tratarles”. El programa de Atención Socioeducativa de Save The Children se canaliza a través del apoyo en los domicilios y en hospitales de toda España. Para esta coordinadora, “antes un centro sanitario era un espacio muy cerrado, pero en la actualidad se incide en los aspectos lúdicos y educativos”.

Equipamiento

Con una inversión de 180.000 euros, “La Caixa” se ocupará de la adecuación del espacio al perfil de los usuarios, del equipamiento con medios informáticos, recursos lúdico-educativos, mobiliario y material escolar. La ciberaula del hospital Gregorio Marañón dispone de una superficie de 87 metros cuadrados, distribuidos en una zona de Pediatría General y otra en Oncohematología, donde están operativos 8 ordenadores con conexión a Internet, escáner, cámara digital de fotos, CD´s, un televisor, un DVD, una minicadena de música, programas educativos interactivos y juegos.
Los usuarios dispondrán de una dirección de correo electrónico, que les permitirá continuar la relación con amigos y compañeros de colegio, profesores o con otros niños hospitalizados en distintos centros sanitarios. Así como, los enfermos que no puedan desplazarse tendrán acceso a cuatro ordenadores portátiles que utilizarán en su habitación.

Ocio y relación

En la ciberaula, los más pequeños disponen de su propio espacio con mobiliario y materiales infantiles como cuentos, juegos y “Maletas Pedagógicas”, unos recursos educativos relacionados con el teatro, el color y la música. Andrea, de 2 años, está encantada abriendo y cerrando las ventanas de un cuento, bajo la atenta mirada de Teresa San Pelayo, jefe de servicio del área de infecciosos de este hospital. Esta médico valora positivamente la iniciativa, porque “proporciona a los pequeños enfermos unos ratos de ocio muy agradables”.
Veintinueve hospitales en España ya cuentan con estas instalaciones y se prevé alcanzar una red de 71 a finales de 2006. El pasado año 53.358 menores y familiares pasaron por estas aulas.
Según un estudio, la franja de edad que predomina se sitúa entre los 7 y los 11 años y la participación por sexos está igualada, ya que 53,9% son niños y 46,1% niñas. Los audiovisuales y el ordenador son los elementos preferidos por la mayoría, como Moisés, de 11 años y alumno de 5º de Primaria, que se entretiene con un juego de Spiderman en inglés. Aunque para Alvaro, de 8 años, hoy es un gran día porque le van a dar el alta, después de permanecer ingresado un mes, reconoce que echará de menos la ciberaula.
Tanto si el enfermo está hospitalizado unos días, como si acude al centro sanitario para someterse a una prueba médica, los familiares podrán acudir a la Ciberaula para leer libros y prensa y visionar vídeos y DVD. Si bien los pequeños prefieren navegar por Internet y comunicarse con los amigos a través de chats y e-mail, los adultos se decantan por las actividades donde no intervienen las nuevas tecnologías, como juegos de mesa.

 

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