Los jóvenes españoles confían en el sistema educativo

Uno de cada cuatro se siente más identificado con su comunidad autónoma que con España, según un estudio de la Fundación Santa María

Un estudio sobre los jóvenes de nuestro país revela que casi la mitad no se decantaría por un partido concreto si hoy hubiera elecciones generales. Asimismo, dos terceras partes está de acuerdo con la entrada de inmigrantes, siempre que tengan un contrato de trabajo. Respecto a la religión, menos de la mitad se considera católico.
Los jóvenes dedican la mayor parte de su tiempo libre a escuchar música, a ver la tele e ir de bares. (Fotos: Rafael Martínez)

Madrid. MARGARITA GIRON
La Fundación Santa María ha presentado los datos del estudio “Jóvenes Españoles 2005”, una encuesta a cientos de jóvenes para desvelar su perfil social respecto a cuestiones como la política, ocio y tiempo libre, religión, familia, medio ambiente, e inmigración.
Las principales conclusiones del estudio reflejan una pérdida de los valores “mayores” como la religiosidad, la abnegación o la constancia.
Además, los jóvenes se identifican casi de forma mayoritaria con su ámbito geográfico más próximo. Así, uno de cada cuatro se siente más identificado con su comunidad autónoma que con España. La lista la encabezan los jóvenes de Canarias con un 62%, seguido por el País Vasco (60’3%), Asturias (52%), Galicia (41’2%) y Navarra (32%). En el lado opuesto se sitúan Castilla y León (66%), Castilla-La Mancha (49%) y Aragón (48%).
Respecto a su pertenencia a Europa, todos valoran la posibilidad de viajar sin dificultades ni trámites, olvidar las viejas rivalidades, vivir en paz, y construir una gran potencia frente a Estados Unidos, entre otras.

Posición política

El dato más significativo en cuanto a la posición política, es que el 46% de los jóvenes no se decantaría por ningún partido concreto si hoy hubiera elecciones generales. En cuanto a su orientación en este terreno, el 28% se ubican en el centro, seguido por el centro-izquierda (26%) y la extrema izquierda (13%).
Los problemas sociales que consideran más importantes son el terrorismo, seguido de la droga, el paro, la vivienda y la violencia doméstica. Son cada vez más permisivos en la justificación de los comportamientos de carácter privado y cada vez más exigentes en los de carácter público. Valoran cada vez menos los movimientos sociales comprometidos y están muy poco implicados con los problemas de su sociedad. Un dato preocupante es que aumentan de forma significativa en los jóvenes los rasgos de baja autoestima.
Otro dato indica el grado de confianza que ponen los jóvenes en las instituciones, siendo las ONGs las organizaciones que encabezan la lista (69%), seguidas del sistema de enseñanza, (60%), el sistema de Seguridad Social (54%), la policía (51%) y la Unión Europea (50%). Los últimos puestos son para las Fuerzas Armadas (37%), la OTAN (36%) y la Iglesia (21%).

Asociacionismo

En cuanto a los movimientos sociales, aumenta considerablemente el apoyo entre los jóvenes a los grupos ecologistas y los de defensa de los derechos humanos, los movimientos pacifistas, y los de gays y lesbianas. Sin embargo, más del 80% no pertenece a ningún tipo de asociación u organización, la cifra más alta de los últimos quince años.
Respecto a la inmigración, un 67% está de acuerdo con ella siempre que se lleve a cabo mediante un contrato de trabajo, frente al 15% que optan por facilitar al máximo la entrada de inmigrantes y al 10% que prohibirían su entrada sin distinciones.
En relación con el medio ambiente, el estudio pone de manifiesto una progresiva despreocupación juvenil por el deterioro del medio ambiente: si en 1999 este era considerado un problema importante por un 21% de los jóvenes, esta cifra cae hasta el 13% en 2005.

Familia plural

Destaca en el estudio un pluralismo en las apreciaciones de lo que constituye una familia, ya que las formas de unión actualmente son muy diversas. Los jóvenes valoran el matrimonio pero lo retardan, valoran tener hijos pero los reducen y los tienen más mayores. Además, tienden a ser más fieles a la pareja a pesar de aumentar las separaciones y divorcios.
En cuanto a la religión, hace 10 años, los jóvenes se consideraban católicos en un 77% y hoy, por primera vez en la historia, no llegan al 50%. Esto es debido a la creciente secularización de la sociedad y a la creciente desconfianza de los jóvenes hacia la Iglesia. De ella critican su excesiva riqueza, su injerencia en política y su conservadurismo en materia sexual. Solo el 10% de los jóvenes se declara católico comprometido.
Para un 92% de los jóvenes el ocio y el tiempo libre es un elemento central en su organización, funcionamiento y nivel de vida. Entre sus gustos y aficiones destacan escuchar música (98%), ver la televisión e ir al cine (94%), salir a bares y pubs (93%). Las actividades que han descendido en los últimos años son la lectura de libros, la práctica de deportes y la asistencia a museos. Hay que destacar el uso intensivo del móvil que representa uno de los mayores cambios en la conducta cotidiana.

 

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