Más de 2.000 candidatos optan a 500 plazas de profesores visitantes en EE.UU y Canadá

Ya son 27 los Estados americanos en los que se puede trabajar como docente

Cientos de aspirantes se examinan estos días para optar a una plaza de profesor visitante en Estados Unidos y Canadá, de las que se ofertan a través del convenio suscrito entre el Ministerio de Educación y Ciencia y las administraciones educativas de 27 estados americanos y una provincia canadiense.
Los profesores españoles imparten clases de castellano o de otras materias dentro de programas bilingües. (Foto: Rafael Martínez)

Madrid. MARGARITA GIRON
Este Programa de Profesores Visitantes es una iniciativa de la Subdirección General de Cooperación Internacional del MEC e inició su andadura hace veinte años. Tiene como objetivos fomentar y extender el conocimiento de la lengua y cultura españolas en Estados Unidos y Canadá; enriquecer la experiencia profesional y personal de nuestros profesores, lo que repercute en la calidad de la enseñanza que imparten a su vuelta a España; y proporcionar puestos de trabajo docente retribuidos íntegramente por los Estados que acogen a los candidatos seleccionados.
En la actualidad hay 1.200 profesores españoles impartiendo clases en Estados Unidos y Canadá gracias a este programa. El tiempo de estancia es de un año pero la mayoría de los seleccionados lo prorroga hasta tres años, que es el máximo permitido por la convocatoria.
Los profesores son contratados con los mismos derechos laborales y retributivos que los que tienen sus colegas americanos en los centros educativos donde prestan servicios, y que oscilan entre los 30.000 y los 70.000 dólares, dependiendo de los estados y distritos escolares, así como de los años de experiencia y la formación del profesor.

Perfil de los candidatos

Cada Estado establece el perfil de profesor que necesita y en base a eso desplaza una delegación a nuestro país para que seleccione a los candidatos que mejor se adapten. Entre los requisitos comunes a todos ellos destacan la titulación de maestro o licenciado, haber realizado el CAP, contar con experiencia docente demostrada en centro público o privado, durante el menos un año, y tener nacionalidad española. La mayor parte también pide carné de conducir.
California, Texas e Illinois se reparten la mitad de las 500 plazas ofertadas en esta convocatoria.
La responsable de este programa en la parte que se desarrolla en España, María Antonia Durán, nos explica el grado de satisfacción de los profesores que participan en esta experiencia y que se traduce en la cifra insignificante de abandonos (menos del 5%) durante el primer año de estancia y en que más del 70% deciden renovar contrato por tres años.
Por su parte, el responsable del MEC en la parte del programa que se desarrolla en Estados Unidos, Pablo Mateu, señala que “la evolución de esta experiencia es inmejorable: cada vez participan más Estados americanos, cada vez se presentan más candidatos españoles, y cada vez se destinan más medios e infraestructuras por parte de ambos países”.

Pareja seleccionada

Miguel Angel Castro es uno de los profesores que ha sido seleccionado en esta convocatoria. Es maestro especialista de lengua inglesa en un colegio público de Madrid y el próximo curso se incorpora, junto a su esposa que también ha sido seleccionada, a un centro educativo de Iowa. “Para nosotros es una magnifica oportunidad profesional y a la vez una experiencia personal que, entre otras cosas nos va permitir que nuestras dos hijas de 2 y 5 años pueden tener una enseñanza auténticamente bilingüe y conozcan a fondo otra cultura”.
California es el Estado pionero en esta experiencia. Fue el primero que en 1986 firmó con el Ministerio de Educación Español un Memorando de Entendimiento que renueva cada tres años. Desde entonces, ha pasado de contratar 73 profesores a 300 cada año.
Edda Carballo, responsable de este programa por parte del Estado de California, explica el éxito de esta iniciativa en comparación con otros países del entorno, como México o Perú: “los docentes españoles son gentes abiertas, dispuestos a explorar y a aprender, son ciudadanos del mundo que se adaptan bien a nuevas circunstancias. Además, son profesores bien capacitados, con expectativas altas y que trabajan mucho”.
Carballo valora estas condiciones sobre todo cuando los profesores tienen que tratar con los padres americanos, los cuales tienen un alto nivel de exigencia respecto a la figura del docente que enseña a sus hijos.
Asimismo, la responsable californiana destaca el “gran esfuerzo e interés” que muestra el Ministerio de Educación español: “es una Institución muy bien organizada que sabe como actuar para conseguir su objetivo de extender el español en Estados Unidos”.

 

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