El desafío de construir la escuela secundaria democrática en México
Esta sección está abierta a todos aquellos profesores que realizan trabajos de innovación en el aula, unidades didácticas, proyectos interdisciplinares o que pongan en marcha nuevos métodos de aprendizaje en clase. Los textos, de una extensión máxima de tres folios, deben llegar en disquete a COMUNIDAD ESCOLAR (Alcalá, 34. 6ª planta. 28071 Madrid), o a nuestra dirección de correo electrónico.

Renovación Pedagógica desarrolla en diversos centros un
proyecto de democratización y alto rendimiento académico

“El alumno aprende sólo cuando se torna sujeto de su aprendizaje. Y para que esto ocurra necesita participar en las decisiones que tienen que ver con el proyecto de la escuela, que forma parte también del proyecto de su vida” (Moacir Gadotti). Esta frase ilustra la iniciativa emprendida y desarrollada por
Renovación Pedagógica, una propuesta de gestión escolar democrática, que actualmente se aplica en 30 escuelas secundarias en el estado de Chihuahua, México.

El Informe Delors de la UNESCO, lleva por titulo “La Educación encierra un tesoro”, y en él Jacques Delors cierra su introducción explicando que para titular su informe, la Comisión recurrió a una de las fábulas de Jean de La Fontaine, «El labrador y sus hijos»:

«Guardaos (dijo el labrador) de vender el patrimonio,
dejado por nuestros padres,
veréis que esconde un tesoro.»

La educación es todo lo que la Humanidad ha aprendido sobre sí misma. Imitando al poeta, que elogiaba la virtud del trabajo, podríamos decir:

«Pero el padre fue sabio
al mostrarles, antes de morir,
que la educación encierra un tesoro.»[1]

 Asumir esta idea o pensar la educación desde esta perspectiva, significa dimensionar la importancia del sentido humano que atesora la educación; valorar la escuela como centro de aprendizaje para la vida y comprometer el sueño de la humanidad por un mundo mejor.
Renovación Pedagógica, se construyó como un sueño posible para encantar, emocionar y movilizar a la escuela hacia su transformación radical. Al principio la idea fue aceptada por diez escuelas secundarias, con más escepticismo que entusiasmo; más por curiosidad que por convencimiento. Sin embargo, estas primeras escuelas, alimentaron con sus realidades la propuesta original de renovación pedagógica, contribuyendo con ello a enriquecer la metodología y las estrategias del proyecto. De aquellas escuelas pioneras de renovación, aún siguen caminando tras la utopía la ES 56, de Guachochi, la ES 47, de Guadalupe Victoria, Meoqui, la ES 6, de Jiménez y  la EST 71, de Cuauhtemoc. Actualmente, con diferentes niveles de avance participan en el programa 24 escuelas secundarias, 3 secundarias técnicas y 21 secundarias generales.
La promesa del Proyecto de Renovación Pedagógica, de transformar las escuelas secundarias tradicionales en escuelas secundarias democráticas y de alto rendimiento académico, se convirtió en la Utopía (sueño posible), que sacaría a las escuelas de la inercia, el conformismo, la rutina, el burocratismo y la simulación para echarlas caminar hacia la construcción de una escuela diferente, viva e inteligente: la Escuela Secundaria de Renovación Pedagógica.

Departamento de Investigación Educativa

El Departamento de Investigación Educativa, fue prácticamente creado en 1998, como un área dependiente de la Dirección de Educación Media y Terminal de SEECH. Las condiciones críticas en las que se creó el DIE, sin recursos humanos y financieros e incluso sin un espacio físico, anunciaron desde un principio el gran desafío que implicaba construir una estructura organizativa y una plataforma educativa para impulsar el proyecto del DIE. Sin embargo, la oportunidad que facilito la consolidación del DIE, se presenta cuando se acepta la propuesta de pilotear un proyecto de gestión en una muestra de diez escuelas secundarias. Desde entonces (1999), las actividades del DIE se centraron en la construcción y desarrollo del PRP.    
En 1999, Chihuahua ya había vivido durante cuatro años la experiencia de “proyecto escolar” en la educación secundaria. Este proceso en el que participaron todas las secundarias federalizadas (Técnicas y Generales), si bien es cierto que genero un ambiente de análisis colectivo de los problemas de las escuelas y movió actitudes, cierto también, que provocó al final, un posicionamiento de los directivos y docentes de incredulidad y desencanto sobre esta propuesta de gestión escolar.
Renovación Pedagógica hubo de enfrentar, no solo este escenario de desencanto hacia la nueva gestión escolar, sino también una cultura de resistencia y simulación instalada como práctica escolar cotidiana. En estas condiciones, la tarea de facilitar y acompañar el proceso de transformación de las escuelas, no fue nada fácil. A pesar de estas limitaciones y obstáculos, la propuesta logró entusiasmar a los directores y convencer a maestros, estudiantes y padres de familia.
Instituir estructuras y desarrollar procesos que aseguraran la construcción y práctica de una gestión escolar democrática, como marco para sustentar una nueva cultura pedagógica, representó el gran desafío del Proyecto de Renovación Pedagógica. Reto que enfrentamos, el DIE y las escuelas, con estrategias como el Grupo Animador del Proyecto (GAP), estructura organizativa en la que participan los representantes de los docentes, estudiantes, padres y madres de familia, así como los directivos, personal administrativo y de intendencia. El GAP, se propuso como un espacio de encuentro, intercambio, evaluación, seguimiento y planificación entre los actores y sectores fundamentales del proceso educativo en la escuela y sobre las tareas de construcción y desarrollo del PRP. Para movilizar e integrar al proyecto a los padres de familia se instituyo el Consejo de Padres y Madres de apoyo al proyecto, estructura, que sin sustituir a la tradicional mesa directiva de la sociedad de padres, impulsaría una nueva participación y compromiso de este sector con el PRP. El nuevo protagonismo de los estudiantes se promueve a través de los consejos estudiantiles, que se han convertido no solo en el órgano de gobierno de los jóvenes, sino en un importante dinamizador del proyecto. En cuanto a los docentes se instituye la figura del Consejero Académico, como promotor activo del PRP y se impulsa el trabajo colectivo de análisis de las prácticas pedagógicas y elaboración de proyectos de innovación. Esta estructura organizativa, aseguró las condiciones favorables para que fuera posible el proceso de construcción y la aplicación de las estrategias del proyecto.
Renovación Pedagógica, no descubrió nada nuevo, se nutrió de las experiencias y aportaciones estatales, nacionales e internacionales sobre la nueva gestión escolar. Quizás su gran mérito sea abanderarse teórica y metodológicamente de una concepción crítica de la educación, y llevarla a dialogar con las realidades de las escuelas; plantear la transformación radical de las escuelas y asumir la democracia como eje detonador de la misión fundamental de la escuela secundaria. El DIE le apostó y le sigue apostando a la pedagogía de la esperanza, para reivindicar el sueño y la utopía como posibilidad de pensar que otra escuela es posible, la escuela secundaria con calidad social: la Escuela Secundaria de Renovación Pedagógica.

El desafío

La educación secundaria, tanto a nivel internacional como nacional, es uno de los niveles educativos que más presión esta recibiendo. Durante muchos años no fue objeto de atención por la investigación educativa y se le considero casi siempre como un nivel de relleno o de paso obligado entre la Primaria y el Bachillerato. En México, las reformas se centraron en modificar el currículo, dejando de lado la estructura organizativa y la cultura pedagógica.
En el marco internacional, las grandes tendencias educativas, demandaron un mejoramiento de la calidad educativa con equidad, es decir, más y mejor educación para todos. Hoy un referente obligado es el Informe Delors de la UNESCO, publicado con el titulo “La educación encierra un tesoro”, en el que se establecen los cuatro pilares de la educación: aprender a ser, aprender a hacer, aprender a aprender y aprender a convivir con los demás. El imperativo de reformar la Educación Secundaria en México, para que responda a las necesidades del mundo actual, propició una revisión profunda del modelo organizacional, curricular y pedagógico con el que venía funcionando. La versión que presenta la SEP a través de la llamada Reforma Integral a la Educación Secundaria (RIES), muestra en su diagnóstico un estado realmente crítico de la situación en este nivel educativo. Retomemos algunos de sus planteamientos:
Los resultados de las pruebas nacionales aplicadas en 2003 indican que 24% de los alumnos de tercer grado de Secundaria tiene un pobre desarrollo de sus competencias lectoras y que la mitad de los estudiantes muestra un desempeño desfavorable en el área de razonamiento matemático (INEE).
La media nacional de respuestas correctas en los exámenes de ingreso a la educación media superior aplicados por el CENEVAL en el 2003, fue de 46.7%. Esto significa que los casi 536 mil egresados de secundaria pudieron contestar correctamente 60 de las 128 preguntas en promedio en una prueba diseñada para que la mayoría acierte en 64. El rendimiento de los jóvenes fue más desfavorable en las áreas de Matemáticas (43.7%) y Física (43.3%).

Eficiencia terminal

De acuerdo con el Programa Internacional para la Evaluación del Estudiante (PISA), conducido por la OCDE, el 28% de los estudiantes mexicanos de 15 años de edad sólo es capaz de completar tareas poco complejas de lectura, tales como localizar una pieza de información, identificar el tema principal de un texto, o establecer una conexión simple con el saber cotidiano; y el 16% de nuestros estudiantes tiene serias dificultades para usar la lectura como herramienta efectiva para aprender.
De cada cien estudiantes que ingresan a la escuela secundaria, 22 no la finalizan en el tiempo establecido. Esta baja eficiencia terminal es provocada, en buena medida, por la acumulación de asignaturas reprobadas que tarde o temprano se traduce en reprobación de grado. La probabilidad de que los jóvenes inviertan más de tres años para concluir sus estudios de secundaria es muy reducida, pues sólo el 1.5% repite grado.
Las mediciones sobre resultados educativos indican que los alumnos más pobres -y entre ellos los indígenas- tienen consistentemente menos oportunidades de lograr los aprendizajes propuestos por la secundaria y, por tanto, revelan la limitada capacidad de este nivel educativo para atender las diferencias y compensar las desigualdades.
Sobrecarga de temas en programas de estudio y de asignaturas por grado. Pocas posibilidades de profundización en los temas, lo cual dificulta el desarrollo de competencias intelectuales superiores.
Excesivas actividades extracurriculares (celebraciones, concursos, campañas, torneos...) que restan importancia a las prioridades curriculares e impiden que el acento esté en el aprendizaje de los alumnos.
Limitadas posibilidades de interacción del maestro con sus alumnos por el gran número de grupos que atiende. Los alumnos a menudo son anónimos, se pierden en la masa, sobre todo en las secundarias generales y técnicas.
Poco tiempo de los maestros para profundizar en la tarea docente y para realizar trabajo colegiado.
Desarticulación al interior de la escuela. El trabajo colegiado entre docentes ocurre poco. Prevalece la fragmentación y el aislamiento. A menudo los maestros que atienden un mismo grupo no se conocen, ni intercambian puntos de vista sobre sus alumnos.
Distribución no equitativa de recursos docentes, directivos y apoyos técnicos entre escuelas y modalidades.

El modelo

El modelo de Educación Secundaria, esta siendo cuestionado no solo por los resultados obtenidos en las evaluaciones internacionales y nacionales, sino por la situación crítica que se observa en la realidad cotidiana de las escuelas. La información acumulada por el Departamento de Investigación Educativa en cuanto a la problemática que viven las secundarias, muestran evidencias de un modelo de gestión autoritario, verticalista y burocrático administrativista. Anclado en una pedagogía trasmisionista sobrevive en una cultura de la simulación y la resistencia al cambio. El problema de este nivel educativo es mas grave y complejo de lo que se pudiera pensar, lo que hace prácticamente imposible movilizar a la comunidad escolar hacia un proceso de transformación. Sin embargo, Renovación Pedagógica asume como desafío esta condición de crisis de la educación secundaria para potenciar sus fortalezas y construir las bases para edificar una nueva cultura escolar centrada en la gestión escolar democrática y la innovación pedagógica.
Renovación Pedagógica es mucho mas que un proyecto escolar o un plan organizador de actividades. Es la osadía de re-pensar la escuela pública como un centro de educación científica, crítica y democrática; es una apuesta por la pedagogía crítica – transformadora, para educar por un mundo mejor y es una lucha por reivindicar al maestro como pedagogo y profesional de la educación. Pero sobre todo, el PRP, es un proyecto utópico, no por que sea imposible, sino por que es el sueño posible que moviliza a la comunidad escolar tras sus mas caros anhelos. En palabras de Paulo Freire, Renovación asume que: “No hay cambio sin sueño, como no hay sueño sin esperanza”. 
El PRP, planteo desde un principio que su objetivo fundamental era transformar radicalmente la escuela secundaria, lograrlo o caminar por ese rumbo implicaba, por una parte, asumir una posición crítica frente a la cultura escolar establecida, y por otra, construir estrategias para atacar los problemas de fondo, es decir, desde la raíz. La tarea se antojaba casi imposible ante una escuela secuestrada por el burocratismo – administrativista, atrapada en la inercia del tradicionalismo, controlada por una gestión verticalista – autoritaria y anclada en la pedagogía de la simulación. Sin embargo, junto a este gran muro de resistencias y miedos, también sobrevivían los deseos, emociones y esfuerzos de quienes se rebelaban impotentes ante lo que sucedía en las escuelas. Las condiciones y posibilidades para instituir el proceso de renovación estaban latentes en medio de esta cultura de la desesperanza.
Las escuelas de renovación pedagógica, ingresaron y se mantienen en el proyecto, de manera voluntaria. Nada les obliga a permanecer, ni siquiera la pedagogía de la zanahoria, que usa como gancho la promesa de recursos para motivar la permanencia de las escuelas en el proyecto, ni la presión institucional que por decreto administrativo las obliga a incorporarse a los programas educativos. La comunidad escolar, Directivos, docentes, estudiantes y padres de familia, después de conocer la propuesta deciden si asumen el compromiso de participar o no en el PRP.
El modelo de gestión escolar democrática, en su etapa de construcción, propone la realización de un diagnóstico crítico participativo, metodología que permite escuchar las voces de docentes, estudiantes, padres de familia y demás miembros de la comunidad escolar. Este proceso inicial muestra el estado en que se encuentra la educación en las escuelas, identificando los problemas generales que impiden el desarrollo organizacional y académico, así como las fortalezas y potencialidades de las comunidades escolares. Los diálogos críticos con los actores y sectores educativos, voces desde el aula y carta a mi maestro han sido instrumentos valiosos para dibujar la realidad escolar desde una perspectiva metodologica cualitativa. La construcción del PRP es un proceso dinámico e integrador, se puede estar realizando el diagnóstico y al mismo tiempo integrar la estructura organizativa (Grupo Animador del Proyecto, Consejo Estudiantil, Consejo de Padres y madres y Consejero Académico) o desarrollar la agenda de talleres pedagógicos.
La etapa de desarrollo comienza una vez que se ha identificado la problemática e instituida la estructura organizativa; y se concreta en la aplicación de las estrategias y acciones contempladas en el plan estratégico para la renovación Pedagógica de la escuela. El plan se diseña para atacar los problemas identificados en el diagnóstico y para construir las bases organizativas y pedagógicas sobre las que se construirá la escuela secundaria democrática y de alto rendimiento académico.     

Reflexión crítica colectiva

¿En que momento las escuelas empiezan a transformarse para pintarse de renovación pedagógica? La experiencia vivida en las escuelas demuestran que el cambio se siente desde el proceso de diagnóstico, que produce una reflexión crítica colectiva y genera un estado de crisis y conflicto. Desde una perspectiva dialéctica, este estado de amenaza o angustia representa la posibilidad de la ruptura con la cultura escolar tradicional y de transito doloroso hacia una nueva cultura de gestión participativa. La democratización de las escuelas se instituye con la integración del Grupo Animador del Proyecto (GAP) órgano representativo de la comunidad escolar y dinamizador del proceso del PRP. Los estudiantes han sido la pieza más dinámica y activa en la construcción del proyecto. Los consejos estudiantiles, como órganos de gobierno de la sociedad de alumnos se han convertido en espacios privilegiados para la formación ciudadana de los jóvenes y en resortes importantes para impulsar la renovación en las escuelas. Los padres de familia, han aceptado, con mas lentitud, pero con entusiasmo la estrategia de conformar los consejos de padres de apoyo al proyecto y su participación empieza a ser decisiva en la consolidación del PRP. Finalmente, los directivos y docentes asumen una actitud de mas apertura a las prácticas democráticas y promueven la gestión pedagógica innovadora y colegiada.
Instituir una cultura de Renovación Pedagógica en la Escuela Secundaria, es la utopía tras la que camina el PRP: Directores con liderazgo pedagógico, Docentes críticos y profesionales de la educación, Estudiantes inteligentes y democráticos, Padres participativos y corresponsales en la educación de sus hijos. Escuelas como organizaciones inteligentes y centros para la formación de una cultura política democrática. Esta es la apuesta del proyecto de renovación pedagógica y es la esperanza de esta generación que reclama de su derecho a recibir una educación de calidad.

 La esperanza: otra escuela es posible

El Departamento de Investigación Educativa, como acompañante externo, ha registrado los avances y logros del proyecto en las 24 escuelas que actualmente participan en el programa de renovación Pedagógica. A pesar de que aún no tenemos “la escuela ideal” , existen evidencias concretas que muestran actitudes, prácticas y ambientes escolares que ya hacen la diferencia con las escuelas secundarias tradicionales. Los cambios más significativos son de naturaleza cualitativa y están sucediendo en los procesos más que en los resultados. Razón por la que la evaluación del impacto del PRP, no puede hacerse solo por los porcentajes de aprovechamiento académico de los estudiantes. Este criterio, que mide a las escuelas en relación directa a las calificaciones de los alumnos, reduce la misión de la escuela a una función transmisiva y reproductora de conocimientos para la certificación social. Lo que esperamos que suceda en las escuelas de renovación es que a partir de detonar procesos críticos de transformación pedagógica, los estudiantes desarrollen su capacidad cognitiva y sus habilidades intelectuales para el aprendizaje crítico de los conocimientos, y se formen en y para una ciudadanía activa y responsable. ¿Cuáles son pues los cambios que dan cuenta del impacto del PRP en las escuelas secundarias?... Algunos de los logros y avances son los siguientes:
            * Una nueva cultura de participación de los estudiantes, madres y padres de familia. En la mayoría de las escuelas se realizan eventos o reuniones conjuntamente con directivos, docentes, estudiantes, madres y padres de familia. Un espacio que promueve y asegura esta participación es el Grupo Animador del Proyecto, así como las reuniones para el seguimiento y evaluación del PRP y las jornadas pedagógicas.
            * Prácticas directivas orientadas hacia la gestión pedagógica y democrática. Los Directivos de renovación pedagógica al promover, impulsar y en muchos casos, dirigir el proceso de transformación educativa en sus centros de trabajo e involucrarse activamente en los talleres pedagógicos, han asumido un compromiso con la gestión pedagógica y transitado de una práctica autoritaria a una gestión más participativa y colegiada. Ellos han sido pieza clave en la consolidación del proyecto, algunos como facilitadores, otros como promotores y los más como lideres transformadores y democráticos.
            * Integración de nuevas estructuras organizativas y dinamizadoras del PRP. Renovación Pedagógica ha instituido en las escuelas nuevas estructuras organizativas como el Grupo Animador del Proyecto, los Consejos Estudiantiles, Consejos de Madres y Padres de apoyo al proyecto y los consejeros académicos. Espacios de encuentro, diálogo, intercambio y de participación democrática, que han sido garantes e impulsores de la renovación pedagógica en las escuelas.
            * La formación democrática de los estudiantes y su compromiso académico.            Los consejos estudiantiles, han resultado ser una estrategia efectiva para educar en los valores de la democracia a los jóvenes, ya que no solo son órganos representativos de todos los grupos y grados, sino que están forjando nuevos liderazgos y fomentando una cultura de participación política en las comunidades estudiantiles. Además, los consejos han demostrado que pueden generar un compromiso activo con su propio desarrollo académico, al impulsar proyectos como el de redes de asesoría académica, para atacar el problema de la reprobación y el bajo aprovechamiento escolar.
            * Prácticas docentes innovadoras. La nueva cultura pedagógica, se construye a partir de que los maestros aceptan participar en reuniones de análisis crítico de sus prácticas pedagógicas, así como ser observados en su salón de clases. El desarrollo de proyectos innovadores, tanto en el diseño didáctico, como en las estrategias metodológicas y en la creación de ambientes áulicos participativos hablan de estas nuevas prácticas emergentes.
            * Escuelas como comunidades de aprendizaje abiertas al cambio e innovación educativas. Es importante destacar que uno de los logros más importantes, quizás sea, que las escuelas de renovación pedagógicas son ya, sin lugar a dudas, comunidades educativas con las mejores condiciones para impulsar proyectos pedagógicos alternativos y una gestión escolar revolucionante (en el sentido que le asigna Edgar Morin).

Nueva cultura escolar

El proyecto de renovación pedagógica si bien empieza a dibujarse en las realidades complejas de las escuelas, aún le falta para instituirse como una nueva cultura escolar. Esta sembrado en las escuelas, apenas nace e intenta florecer. Resiste y lucha contra el viejo modelo pedagógico que se niega a morir y que se atrinchera en la simulación. Sin embargo la escuela secundaria del futuro será la escuela ciudadana, la que eduque a ciudadanos protagonistas, consciente y críticamente comprometidos en la construcción de una civilización planetaria[2]. Aquella escuela que se comprometa con la utopía de educar para un mundo mejor.
Renovación pedagógica se ha convertido en una opción pedagógica alternativa para transformar la escuela y se ha ganado ya, a pulso, un lugar en la historia de la educación secundaria en Chihuahua. Los protagonistas y verdaderos constructores de este ensayo de gestión escolar democrática han sido y son, indiscutiblemente los directivos, docentes, estudiantes, madres y padres de familia de las escuelas secundarias que iniciaron y las que siguen haciendo camino al andar en renovación pedagógica. Ellos, junto con muchos funcionarios, investigadores, académicos, compañeros y amigos que contribuyeron con talleres, asesorías y críticas, han reivindicado la utopía de quienes seguimos sosteniendo que ¡otra escuela es posible!

Gabriel Dueñas
Jefe del Departamento de Investigación Educativa de los Servicios
Educativos del Estado de Chihuahua, México. Coordinador estatal
del Programa de Renovación Pedagógica.


[1] Delors Jacques. La Educación encierra un tesoro. Informe UNESCO. 1998.

[2] Morin, Edgar (2003) Educar en la era planetaria. Gedisa. Barcelona, España

 

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