Buenas prácticas en las aulas
FETE-UGT edita una guía para mejorar la prevención de riesgos laborales en los centros públicos de Infantil y Primaria
FETE-UGT pretende contribuir a mejorar la prevención de riesgos laborales en los centros docentes, y quiere que los trabajadores reclamen el cumplimiento de la normativa sobre prevención. Por ello ha editado una guía sobre buenas prácticas en la escuela, en la que afirma que ocuparse de la salud del profesorado redunda en la calidad del sistema educativo, y propone métodos y alternativas de trabajo.

Madrid. G. A.
La Federación de Trabajadores de la Enseñanza de UGT (FETE-UGT) ha lanzado la segunda edición de una “Guía de las Buenas Prácticas”, cuya principal finalidad es “la mejora de la prevención de riesgos laborales en los trabajadores y trabajadoras de la enseñanza en centros públicos de Educación Infantil y Primaria”. Ha sido elaborada por este sindicato en colaboración con la Fundación para la Prevención de Riesgos Laborales, y debido a la acogida que tuvo la primera edición entre los docentes, se han reeditado 10.000 ejemplares que se van a distribuir entre el profesorado de dichos niveles.
El anterior secretario general de FETE, Jesús Ramón Copa, afirma en la presentación de esta guía que “prevenir las enfermedades profesionales, los accidentes laborales y, en general, cualquier perjuicio en la salud de los trabajadores de la enseñanza supone dar un paso adelante en la mejora de sus condiciones de trabajo”. Recuerda que dichos trabajadores, docentes y no docentes, “todavía no han visto reconocidas las enfermedades profesionales que les afectan y siguen esperando que se regulen sus condiciones de seguridad y salud”. Y añade que ocuparse de estos temas es “ocuparse de la calidad del sistema educativo”.

Desconocimiento

En la última investigación sobre las enfermedades profesionales de los docentes realizada por este sindicato se evidenció una situación “ciertamente preocupante”: el 86,1% de los profesores afirmaban tener un conocimiento escaso o nulo de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, el 74,12% manifestaban no haber recibido ningún tipo de información sobre los riesgos relacionados con su trabajo, y 87,7%  no habían recibido formación al respecto. Además, el 81,1% consideran que la administración no está fomentando la cultura preventiva en el sector, y el 80,9% creen que tampoco se fomenta la cultura de prevención hacia los alumnos como futuros trabajadores.
FETE-UGT denuncia que “tampoco se han puesto en marcha medidas paliativas de los posibles riesgos que puedan sufrir los trabajadores de la enseñanza”. Por ello, pretende concienciarles “para reclamar el cumplimiento de la normativa vigente en materia de prevención de riesgos en los centros escolares, y las garantías necesarias para que tengan unas condiciones óptimas de seguridad y salud”. E intenta poner en sus manos “un instrumento para mejorar sus condiciones de vida y propiciar, en definitiva, una escuela más saludable”.

Condiciones de vida y trabajo

Esta guía parte de los postulados de la propia OMS, que define salud como el “estado completo de bienestar físico, psíquico y social, y no sólo la ausencia de afecciones y enfermedades”.Y también de las opiniones de numerosos expertos en prevención de riesgos laborales, que advierten que “la salud no es fruto del azar y se puede ganar y peder en función de las condiciones de vida de los individuos”. En este sentido, los responsables de la guía recuerdan que “el trabajo es parte de la realidad de las personas y las condiciones en que se realiza influyen de manera significativa y son parte de las condiciones de vida de éstas”.
En la introducción de la guía se advierte que “prevenir riesgos laborales implica analizar las condiciones de trabajo, y establecer mecanismos para evitar efectos negativos para la salud de los trabajadores. Ello supone evitar los riesgos, evaluar los que no se pueden evitar y combatirlos en su origen, así como “adaptar el trabajo a la persona, empezando por el diseño de los puestos y tareas”. Y tener en cuenta asimismo “la evolución técnica, sustituir lo peligroso por lo que no entrañe peligro o lo disminuya al máximo, y planificar la prevención de forma que integre técnicas preventivas, organización, relaciones sociales e influencia de factores ambientales”.

Perfil profesional

El primer capítulo general de esta guía se refiere a los riesgos en función del perfil profesional de los trabajadores: profesores, personal no docente de apoyo escolar y personal de servicios. El segundo trata sobre los riesgos que pueden producirse en función de los lugares de trabajo que se pueden dar en la estructura tipo de un centro educativo de Infantil y Primaria, como los diversos tipos de aula, el comedor, la cocina, el gimnasio, la biblioteca, el patio de juegos, los despachos, etc.
El tercer capítulo ofrece a los trabajadores información para permitirles “saber a qué se refiere cada riesgo, conocer los aspectos que inciden en la generación y posible agravación de las situaciones de riesgo, y estar informados de las normas legislativas relacionadas”. También facilita “métodos y alternativas de trabajo (buenas prácticas), que contribuyan a eliminar o minimizar los efectos de los posibles riesgos, y contribuir así a mejorar sus condiciones de trabajo y estado de bienestar en general”. Y el cuarto capítulo proporciona instrumentos de autoevaluación de las condiciones de trabajo. Además, la guía incluye una serie de recomendaciones de carácter práctico ante situaciones de trabajo inadecuadas o anómalas”.

 

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