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Madrid.
JULIA FERNÁNDEZ
Su tesis:
“De una población mundial de 6.300 millones de personas, alrededor de
5.000 millones han alcanzado por lo menos el primer peldaño del desarrollo
económico. Cinco sextas partes de la población mundial están por lo menos
un peldaño por encima de la pobreza extrema. Además, aproximadamente 4.900
millones de personas viven en países en que la renta media –calculada
según el PIB per cápita- creció entre 1980 y 2000. Un número aún mayor
de personas, cerca de 5.700 millones, vive en países donde ha aumentado
la esperanza de vida. El desarrollo económico es real y generalizado.
La amplitud de la pobreza extrema se está reduciendo, tanto en números
absolutos como en porcentaje de la población mundial. Esa es la razón
por la cual podemos imaginar de modo realista un mundo sin pobreza extrema
en una fecha tan cercana como 2025”
La
defensa: Quinientas seis páginas de una extremadamente clara exposición
en la que el hecho del drama humano y social ya no es el final trágico
de la situación sino el punto de partida desde el que, este hombre sin
miedo, avanza determinado a hacer comprensible el mensaje que sus diversas
experiencias le han hecho concebir: es posible ampliar al conjunto del
globo terráqueo el fenómeno que, en los últimos dos siglos, ha hecho de
Europa, los EE.UU, Japón y algunas zonas de Asia, lugares sin situaciones
de pobreza extrema.
Documento
completo
Con
prólogo del cantante Bono –que fue alumno de Sachs en los cursos de postgrado
de la Universidad de Harvard, y con el que coopera frecuentemente en sus
programas de ayuda al tercer mundo- y en la colección Arena Abierta, dedicada
a los temas más relevantes de nuestra contemporaneidad, el estudio El
Fin de la Pobreza, que estos días publica en nuestro país la editorial
Debate, abre una sorprendente vía de conocimiento a la realidad socioeconómica
en que vivimos, sin asustar al profano en la materia, y atendiendo –sin
embargo- a los complejos y múltiples factores que una radiografía del
mapa económico mundial tiene por fuerza que aportar. Claridad, simplicidad,
rigor y una sabia y amena escritura que hace del acercamiento a sus datos
y reflexiones no sólo el decisivo soporte de una mejor comprensión de
las posibilidades abiertas al desarrollo y la mejora social sino, y es
de agradecérselo, una más que grata lectura.
La
escalera al desarrollo
“El
reto de nuestra generación consiste en ayudar a los más pobres de entre
los pobres a escapar del sufrimiento de la pobreza extrema, de modo que
puedan iniciar su propia ascensión por la escalera del desarrollo económico
–afirma Sachs en su capítulo Retrato de familia mundial-. El fin de la
pobreza, en este sentido, no solo es el fin del sufrimiento extremo, sino
también el comienzo del progreso económico y de la esperanza y la seguridad
que acompañan al desarrollo”.
Esta es la
capital idea que el estudio de este economista aporta al conjunto de la
sociedad internacional. Ya no se trata sólo de sufragar campañas de alimentación,
salud y medicamentos o para paliar las grandes catástrofes sino –y sobre
todo- poner a estas áreas de pobreza extrema en el circuito que genera
educación, salud, mejoría medioambiental...es decir, riqueza. Hacer posible
que los pobres del mundo, incluidos los que se encuentran en situación
de pobreza moderada, tengan la oportunidad de subir la escalera del desarrollo
asegurándonos de que “las reglas internacionales del juego de la gestión
económica no colocan –voluntaria o involuntariamente- trampas en los peldaños
más bajos de la escalera, en forma de una ayuda al desarrollo inadecuada,
barreras comerciales proteccionistas, prácticas financieras mundiales
desestabilizadoras, normas sobre la propiedad intelectual mal ideadas
y otras actuaciones similares, que impiden que el mundo de las rentas
bajas suba los peldaños de la escalera del desarrollo”.
Retos
a salvar
Considerado
entre los especialistas como el texto más importante en economía y ciencias
sociales publicado recientemente en nuestro país El Fin de la Pobreza
es también una lección de cómo hacer del mundo un lugar de moral y justicia:
el que se dibuja de la ayuda solidaria al necesitado y de la auténtica
revolución mental del que necesita, que tendrá que empezar a subir una
escalera llena, en sus inicios, de esfuerzos casi sobrehumanos pero que
tienen el premio de existir en pleno derecho en la comunidad económica
internacional.
Son retos múltiples
–y a veces nuevos- los que El Fin de la pobreza plantea al lector.
Muchos de ellos son solucionados por las consecuencias que se ponen de
manifiesto en las narraciones de las experiencias que Jeffrey Sachs ha
acumulado en sus trabajos de asesoramiento en gobiernos de Latinoamérica,
Europa del Este, Asia y África. A través de ellas es posible –a quien
esto escribe le ha ocurrido- comenzar a ver la botella medio llena en
este gran suceso de la humanidad que sigue siendo la Pobreza.
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