La celebración el pasado 30 de enero del Día escolar de la No-violencia y la Paz “es una excelente oportunidad para volver a plantear el papel que puede desempeñar la escuela y la educación en el fomento de los valores asociados a la paz y la convivencia”, según precisa el autor de este artículo, secretario general de la Federación de Enseñanza de CC.OO., en el que expresa la preocupación de esta organización por los problemas de convivencia existentes en el ámbito educativo y plantea una serie de medidas a favor de unos centros escolares sin conflictos.

Día escolar de la no-violencia
y la Paz

José Campos Trujillo
Secretario General de la Federación de Enseñanza de CC.OO.

A  progresiva  devaluación  de  la

educación como un valor imprescindible para mejora personal, la crisis de la socialización familiar y sus dificultades en la transmisión de los valores del respeto y la disciplina, la conversión de los menores de edad en potenciales consumidores, equiparables a los adultos, y que sólo desean abandonar cuanto antes el sistema educativo para ganar dinero, la falta de alternativas reales que les puedan interesar en el sistema educativo para este alumnado y un ambiente social marcado por la pérdida de los valores de la tolerancia y el respeto y la aparición continua de la violencia en los medios de comunicación son, entre otros más, las causas de los problemas de convivencia y de un incremento en la conflictividad en los centros educativos tanto públicos como privados.
Estos problemas se traducen en algunos casos en hechos violentos de diversos grados, que unas veces ejercen los alumnos y alumnas contra sus propios compañeros y compañeras; en otros tanto del alumnado como de sus familiares hacia el profesorado.
Esa violencia también se manifiesta cada día con más frecuencia mediante casos de denuncias hacia el profesorado, que en la inmensa mayoría de los casos son archivadas o desestimadas, pero que dejan graves secuelas psicológicas en este, que no puede entender que su actividad en pro del alumnado le lleve, a veces, ante un juzgado.
La mejora de la convivencia escolar empieza por la responsabilidad compartida de todos los miembros de la comunidad educativa, implicados directa o indirectamente en la educación. Por ello, es necesario que el profesorado y las familias estrechen su colaboración. Familias, profesorado e instituciones con proyección social en el ámbito de la infancia y la adolescencia tienen el deber de coordinarse y trabajar en común en  torno al objetivo de la educación.
Los medios de comunicación, especialmente la televisión, en tanto que transmisores de valores, por desgracia no siempre positivos, debieran contribuir a esta tarea, haciendo lo posible para respetar los compromisos que suscribieron en su día para adecuar su programación a unos horarios respetuosos con la audiencia infantil.

Problemas de convivencia

Para prevenir estos problemas de convivencia, CC.OO. considera esencial la dotación suficiente en recursos materiales y humanos y demandan una mayor implicación de las administraciones, tanto educativas como todas las relacionadas con este tipo de problemas.
Esa implicación administrativa tiene que empezar por la reducción de las ratios en las aulas, una oferta adecuada y de calidad de Programas de Cualificación Profesional  o similares para el alumnado que no quiere continuar en la Enseñanza Secundaria, el reforzamiento de la acción tutorial y de los equipos de orientación educativa, la dotación de otro tipo de personal (educadores, asistentes sociales etc..) que apoyen la labor del profesorado, la formación del profesorado y la dotación de mecanismos para potenciar los procedimientos de mediación. Es necesario también un compromiso social con los medios de comunicación para abordar los contenidos de determinadas informaciones y programas, así como el tratamiento a dar cuando se producen hechos violentos en el entorno escolar.
También es imprescindible el dotar a los centros de capacidad para actuar de forma eficaz, rápida y precisa cuando aparecen los problemas. Los equipos directivos y el profesorado tienen que tener mecanismos operativos de actuación ante los conflictos.
La celebración del Día Escolar de la No-Violencia y la Paz es un buen momento para reafirmar nuestra convicción de que la problemática de que hablamos es solucionable, pese a la complejidad de sus orígenes, al conjunto de implicaciones personales y sociales de que deriva. Y también es buen momento para reivindicar de las administraciones educativas decisión y valentía a la hora de afrontar el problema, reconociéndolo en todas sus dimensiones, analizándolo y evaluándolo con seriedad y poniendo en marcha las medidas que clamorosamente se le están pidiendo desde todos los ámbitos para que en corto plazo contemos realmente con unos centros escolares sin conflictos.
Y siendo conscientes de este “deterioro de la convivencia dentro de los centros escolares” y  la gran preocupación que la conflictividad escolar  suscita en los trabajadores y trabajadoras de la enseñanza, y por supuesto, en las familias con hijos e hijas en edad escolar, y preocupados por la continua salida de noticias de ese tipo en los medios de comunicación, nuestra organización ha comenzado una gran campaña de reflexión y movilización sobre la convivencia en los centros educativos públicos y privados, que contempla entre otras acciones (reuniones extraordinarias de claustros, asambleas de trabajadores y trabajadoras, paros simbólicos el día 30 de enero, reuniones con las AMPAs y con el alumnado) un servicio de atención permanente, recogida de firmas, una jornada de debate el mes de marzo y un congreso en junio

Informe del Defensor del Menor

Los problemas relacionados con la convivencia en los centros escolares preocupan seriamente a CC.OO. Según el Informe del Defensor del Menor, el problema de convivencia representa el 27% de las quejas que se presentan; un estudio del Instituto Nacional de Calidad y Evaluación (INCE) revela que el 80% del profesorado ha vivido situaciones de indisciplina en su centro. En el último Informe sobre violencia escolar del Defensor del Pueblo se subraya que un 78,40% del profesorado opina que en nuestro sistema escolar aumentan los conflictos y la situación comienza a ser preocupante. Estos datos que coinciden con los estudios realizados por la Federación de Enseñanza de CC.OO.
Constantemente vemos cómo se divulgan sucesos vinculados a problemas de convivencia en los centros educativos que, además de provocar alarma social, inciden directamente en el trabajo y en la propia salud de los profesionales de la educación.
CC.OO. entiende que es necesario abordar el problema y buscar soluciones eficaces que respondan a los nuevos desafíos que tiene planteados nuestro sistema educativo. Así, desde la Federación insistimos en la necesidad de implantar un conjunto de medidas que favorezcan la convivencia en los centros y sirvan para prevenir la conflictividad escolar.

Decálogo de medidas

Este conjunto de medidas podría resumirse en el siguiente decálogo:

1.- Dotar a los centros escolares de los recursos humanos y materiales necesarios para llevar a cabo su proyecto educativo: plantillas, atención a la diversidad, disminución de la ratio profesor/alumno, mediadores escolares, servicios de orientación...

2.- Revisar y modificar la legislación para adecuarla a la situación actual. Decretos de Derechos y Deberes del Alumnado y Reglamentos Orgánicos de los Centros.

3.- Instaurar medidas preventivas y correctoras que promuevan un clima de convivencia adecuado y den respuesta a los problemas actuales.

4.- Promulgar planes integrales de convivencia

5.- Garantizar una asistencia jurídica rápida y eficaz a los profesionales de la educación ante agresiones relacionadas con su labor educativa y elaborar un protocolo de actuación para estas actuaciones.

6.- Establecer la mediación en la convivencia escolar como principio educativo y dotar a los centros de personal especializado en tareas de intermediación.

7.- Fomentar la corresponsabilidad de las familias en la educación de sus hijos, favoreciendo la conciliación de la vida laboral y familiar, y posibilitando la adquisición  de habilidades técnicas de resolución de conflictos.

8.- Asegurar programas de formación sobre al convivencia a profesionales de la educación, familias y alumnado para favorecer la adquisición de habilidades y técnicas de resolución de conflictos.

9.- Crear un Observatorio de la convivencia escolar.

10.- Alcanzar un Acuerdo Social entre las administraciones para desarrollar políticas sociales en el propio medio en el que se encuentran los centros y que éstas contribuyan de forma efectiva a la prevención y solución de los problemas de violencia escolar.

Acuerdo Básico laboral

Por todo ello, CC.OO. insta al Ministerio de Educación a que cumpla lo pactado en esta materia en el Acuerdo Básico laboral que el pasado 20 de octubre firmó con los sindicatos. Asimismo, pide a  las administraciones locales, autonómicas y estatal y patronales del sector, que doten a los centros educativos de planes de convivencia que solucionen los problemas de conflictividad que inciden directamente en la mejora de la calidad y la equidad del sistema educativo, y en la salud y condiciones laborales de los profesionales de la educación y en la aplicación de medidas como las que antes señalábamos: potenciación de la acción tutorial, dotación de la figura de educadores de calle, programas de garantía social, potenciación de los equipos de orientación educativa, dotación de trabajadores sociales, planes de prevención específicos, formación del profesorado, disminución de las ratios, etc., todo ello con el soporte de una financiación adecuada que haga posible la aplicación de tales medidas.
Por último, también queremos hacer hincapié desde CC.OO. en otra de las preocupaciones del profesorado que, además, saltan de nuevo a la actualidad con las últimas agresiones a profesores, que es el desamparo jurídico en caso de agresión física o verbal, así como la poca valoración social de su trabajo.
Ni la comunidad educativa, ni la administración deben volver la cara a un problema que desvirtúa la calidad de la enseñanza y desde luego, estamos más que convencidos  que las soluciones se deben aportar tanto de fuera, como de dentro del sistema educativo; nadie apuesta porque sea fácil, pero tampoco imposible, el reto está servido.

 

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