La mayoría de los jóvenes españoles dan la espalda a la política
Un estudio analiza la posición de los chicos y chicas de entre 15 y 24 años sobre su implicación en la colectividad
Seis de cada diez jóvenes y adolescentes españoles no sienten interés por la política ni por el compromiso social, según revela un estudio promovido por la FAD, el INJUVE y Caja Madrid. La gran mayoría de los chicos no participan en ningún tipo de asociación, salvo una minoría en las de carácter deportivo, y dedican preferentemente su atención a temas relativos a la violencia de sexo, el terrorismo, los planes educativos y la vivienda.
La mayoría de los jóvenes españoles creen que los políticos son todos iguales y sólo defienden sus propios intereses. (Foto: Rafael Martínez)

Madrid. G. ARIANES
La Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD), el Instituto de la Juventud (INJUVE) y la Obra Social de Caja Madrid han elaborado una investigación sobre Jóvenes y política. El compromiso con lo colectivo, para analizar las actitudes y comportamientos de los jóvenes españoles en relación con “su participación en la colectividad, su posicionamiento ideológico, su disposición a la participación y los canales que consideran adecuados para ello”. Los profesores Elena Rodríguez, Ignacio Megías, José Navarro y Eusebio Megías, que también ha actuado como coordinador, son los autores materiales de este estudio, basado en los resultados de una encuesta realizada mediante entrevistas domiciliarias con 1.200 chicos y chicas de entre 15 y 24 años.
Según sus resultados, el 60,8% de los jóvenes de estas edades están alejados o muy alejados de las preocupaciones y, más aún, de las acciones políticas. Aunque dentro de ese porcentaje el distanciamiento se debe a simple indiferencia en el 28,6% de los casos, al desengaño o desconfianza en el 21,2%, y al desprecio y rechazo en el 11%, admitiendo incluso propuestas antidemocráticas. Por contra, el 39,1% se muestran francamente interesados por el ámbito político, de los que el 21,2% aceptan el sistema y las fórmulas establecidas, aunque con ciertas críticas, mientras que el 17,9% asumen el compromiso de cambio, moviéndose en los límites de ruptura con el sistema y buscando fórmulas alternativas de participación.

Distinto compromiso

En lo que respecta a sus posturas personales respecto a la actividad social y al compromiso político, el 28,6% se declaran indiferentes. Entre ellos prima el desinterés y la indiferencia, se sienten poco informados y no tienen ningún interés por informarse. Participan muy poco en asociaciones, y cuando lo hacen es en las de carácter deportivo, cultural o recreativo, son mayoría entre ellos los de menor edad y las mujeres, y abundan los que se autositúan en el centro político. Otro 21,2% se muestran escépticos, pero no desde una posición de desinterés como en  el caso anterior, sino por cierta desconfianza desesperanza y por una visión negativa de los aspectos sociales y políticos. Abundan los varones y las franjas intermedias de edad, y los que se declaran de centro o de derecha.
También hay un 21,2% de partido, que se caracterizan por una defensa clara de la política institucional e, incluso, de los profesionales de la política. Suelen estar muy informados, manifiestan un claro interés por la participación y tratan de ejercerla de manera activa. Abundan los chicos de mayor edad, sin diferencias entre sexos, los universitarios y los que tienen una definición política clara, bien en la izquierda o en la derecha. El 17,9% son proactivos y constituyen el grupo más ideologizado. Les frustran e irritan los aspectos más formales de la política, y creen que deben buscar canales alternativos de participación. Entre ellos dominan los objetivos sociales y los valores altruistas, y suelen ser más permisivos con comportamientos de ruptura y confrontación. Predominan los varones, los de mayor edad y los universitarios, sobre todos los que no viven en el domicilio familiar.
Finalmente, hay un 11% de apolíticos, que mantienen  un rechazo global y primario ante los mecanismos políticos formales. Son los menos dispuestos a votar, no participan en ningún tipo de asociación, y por debajo de este apoliticismo aparecen posturas claramente situadas en el espectro más autoritario y xenófobo. Y son mayoría los más jóvenes y los más mayores que viven en pareja, y los que trabajan. En definitiva, el 40% dicen que la política les provoca aburrimiento, el 32,2% desconfianza y el 31,1% indiferencia. En cuanto a su ubicación en el espectro político, el 30,8% se sitúan en el centro, el 27,3% en la izquierda, el 9,8% en las derecha, el 9,3% en la extrema izquierda, y el 2,8% en la extrema derecha. El 20% restante “no sabe o no contesta”.

Poca participación

El 73,3% de los jóvenes no participan en ningún tipo de asociación, y el 26,4% restante lo hacen en organizaciones deportivas (46,1%), culturales (19,2%), religiosas (10,7%), de tiempo libre (9,5%), recreativas (9,1%) y estudiantiles (7,6%). Sólo el 5,4% colaboran en asociaciones políticas y el 3,5% en sindicatos. De tener que movilizarse creen que merecería la pena hacerlo principalmente por conseguir trabajo (64,6%), por el fin de las guerras (35%), por tener acceso a la vivienda (32,8%), por un mejor reparto de la riqueza (25,3%), por los derechos de los más débiles (22,3%), por la protección del medio ambiente (17,9%), para evitar robos y delincuencia (17,9%), y por la mejora de los servicios públicos (14,2%).
Los temas de actualidad que llaman bastante o mucho la atención de los jóvenes españoles son la violencia de género (79,2%), el terrorismo (66,8%), los planes educativos (64,8%) y de vivienda (63,3%), la revisión de la legislación sobre drogas (56,7%), la política medioambiental (48,8%), la política cultural (48,1%), los problemas de la globalización (41,2%), las políticas de inmigración (38,8%) y la Constitución europea y la participación española en Europa (37,4%). También son mayoría quienes creen que “todos los partidos son iguales y los políticos defienden los intereses y los de su grupo”, pero a la vez aceptan el voto de forma mayoritaria. Sin embargo, creen que votar es más un derecho que una obligación, legitima el poder quejarse, y forma parte de los “ritos de paso”, como el permiso de conducir o la mayoría de edad.

Los medios de comunicación

Tampoco tienen mejor opinión de los medios de comunicación que, en su opinión, “no son más que un instrumento de marketing de las corrientes de acción ideológica y económica que los sustentan”. Pese a ello, el 85% eligen la televisión para informarse, frente a sólo un 29% que también leen prensa y un 25% que escuchan la radio. A pesar de ser un medio emergente, solo el 18% se informa a través de Internet, aunque la gran mayoría de los chicos dicen que es el mejor canal para expresarse.
Por último, los jóvenes españoles saben que la sociedad les supone “rebeldes, inconformistas y reivindicativos”, y les atribuye ser “despreocupados y hedonistas”. Sin embargo, se autoconfiesan “menos ambivalentes de lo que el imaginario social les presupone, asumen una posición distanciada de gran parte de los intereses colectivos, y niegan la postura de rebeldía inconformista que se les atribuye”.

 

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