Los profesores españoles, entre
los mejor pagados de Europa
El estudio Los sistemas educativos europeos ¿Crisis o transformación? analiza los procesos de cambio en el mundo de la enseñanza
Un estudio realizado por la Fundación La Caixa sobre el estado de los sistemas educativos de
la UE, muestra que la mayor parte están inmersos en fuertes crisis y procesos de transformación. Los principales problemas que comparten se refieren al bajo rendimiento en
la enseñanza obligatoria, a la escolarización
de los inmigrantes, a la violencia en las aulas,
y al desajuste entre escuela y empresa.
Los expertos aconsejan innovar para afrontar problemas como la violencia en
las aulas o la escolarización
de inmigrantes. (Foto: Rafael Martínez)

Madrid. M. GIRON
Los profesores españoles, junto a los portugueses, alemanes y franceses son los que reciben un salario medio más alto de toda Europa, según refleja un estudio sobre los sistemas educativos europeos presentado por la Fundación La Caixa.
Según uno de los directores de la investigación, el doctor de la Universidad de Barcelona Joaquim Prats, pese a tener un salario que se sitúa en la franja alta europea, los profesores españoles sufren “malestar docente”, es decir, entienden que su trabajo está poco reconocido y sus condiciones laborales no son las idóneas.
A pesar de cobrar menos, los profesores holandeses o finlandeses no padecen esta situación de “malestar”, ya que entienden que cuentan con el suficiente reconocimiento social a su labor, según Prats.
Además, explicó que en España el sueldo medio de inicio de un profesor es alto, mientras que el de salida, cuando causan baja o se jubilan, es bajo en comparación con la media europea, donde existe una mayor progresión.
En este estudio, Prats y el experto en educación comparada de la Universidad de Barcelona Francesc Raventós, han analizado el sistema educativo de España, Francia, Inglaterra, Holanda, Bélgica y Alemania.

Problemas comunes

Según constatan, en Europa se detectan problemas comunes como la falta de motivación y el fracaso escolar de los alumnos en edades comprendidas entre los 12 y los 16 años.
Otros problemas comunes en los sistemas educativos europeos son la incorporación de la formación profesional en el sistema productivo o la integración de la inmigración que se une a otros emergentes como la violencia en las aulas.
Frente a estos problemas “no existe una piedra filosofal para encontrar la solución”, lo que ayuda, afirmó Raventós, es conocer como afrontan los problemas comunes el resto de los países y reflexionar sobre los caminos “más adecuados”.
Para los autores del estudio, los datos reflejan que de una “obsesión cuantitativa” por la escolarización del ciudadano entre los años 50 a los 80, se produce desde entonces una tendencia que prioriza la competitividad y la calidad, en ocasiones con perjuicio para la igualdad de oportunidades.
En cuanto a España, hay que destacar que si en 1975 cerca de 2’3 millones de españoles mayores de 16 años eran analfabetos, 30 años después, la escolarización de los menores de esa edad es total.
“Se ha logrado garantizar una escuela de mínimos”, aseguran, pero el reto es ahora lograr algunos de los requisitos óptimos, de los que, según indicadores manejados por los autores, como el informe PISA, “aun se está muy lejos”.

Inversión educativa

El gasto medio por alumno en España se encuentra 1’3 puntos por debajo de la media de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y en torno al 30% de los alumnos de secundaria no consiguen el título de graduado. Curiosamente, el estudio demuestra que no hay una relación directa entre inversión y rendimiento. De hecho, señala que los dos países que más es gastan en enseñanza, Dinamarca y Luxemburgo, no están entre los que mejores resultados logran.
Sin embargo, pese a las “grandes carencias” del sistema educativo español como el bajo nivel de excelencia, los autores destacaron el gran trayecto conseguido desde la instauración de la democracia, ya que, según constataron, se ha logrado en 25 años lo que otros países maduraron desde el final de la II Guerra Mundial.
En cuanto a la inmigración, los autores consideran que ni el modelo multicultural aplicado en el Reino Unido, ni el intercultural, defendido en Francia, han demostrado su validez. Por eso, alertan de la necesidad de aplicar planes específicos, porque es un fenómeno reciente en España que, de no atajar sus consecuencias, los resultados académicos de los alumnos españoles darán un bajón cuando los hijos de los inmigrantes lleguen a la edad de evaluación de informes como PISA.
Para los directores del informe, la violencia en las aulas se debe contemplar como un problema “emergente”. “Las coacciones morales, el empleo de la fuerza física para abusar o dominar, las agresiones, se manifiestan con demasiada frecuencia y de manera contundente en determinadas zonas de algunos países”, aseguran. Su consejo es “menos recetas mágicas y más ideas innovadoras”.

 

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