Escolares madrileños reciben clases de cocina y de nutrición

El programa “Aprende a comer, aprende a cocinar”
introduce hábitos alimentarios saludables

Más de 41.000 alumnos y 1.400 profesores de segundo ciclo de Primaria participan en “Aprende a comer, aprende a cocinar”, un programa educativo cuyo objetivo es transmitir a los niños hábitos alimenticios saludables, descubrirles la cocina, además de prevenir trastornos de la conducta alimentaria como la obesidad, que en España afecta al 13,9% de los niños y jóvenes de 2 a 24 años.
De la mano de un profesional, estos improvisados pinches descubren que cocinar puede ser divertido.
(Fotos: Rafael Martínez)

Madrid. ROSAURA CALLEJA
El prestigioso cocinero Andrés Madrigal por un día ha cambiado los fogones de su restaurante madrileño por un aula del centro público “Joaquín Costa”. Allí le esperaban  alumnos de 3º de Primaria que participan en el programa educativo “Aprende a comer, aprende a cocinar. El azúcar te enseña el mundo de los alimentos”. Por iniciativa del Instituto de Estudios del Azúcar y la Remolacha (IEDAR), en colaboración con Disney y la editorial Everest, este proyecto se desarrollará en centros de la Comunidad de Madrid, donde escolares de segundo ciclo de Primaria recibirán clases de cocina y conferencias sobre nutrición.
Esta jornada da comienzo con una charla a cargo de Bibiana Loría, experta en nutrición, quien les transmite que una alimentación equilibrada es imprescindible para gozar de buena salud. A su juicio, todos los alimentos son buenos y hay que probarlos todos, pero en las proporciones adecuadas. Durante su intervención, preguntaba a estos niños de 8 años sobre los elementos de la pirámide nutricional y se sorprendía con los conocimientos que demostraban sobre los alimentos que integran el grupo de hidratos de carbono o de las proteínas.

Recetas sencillas

Tras la charla informativa, Andrés Madrigal les ha ayudado a elaborar un yogur de frutas con ingredientes tan cotidianos como el azúcar, la naranja, el plátano o el yogur, pero también ha incorporado otros más desconocidos para los niños, como la menta fresca o las fresas del bosque. Este cocinero opina que “comemos mal” y que en esta sociedad que “va tan rápida, sacamos tiempo para todo, pero no para saborear y masticar los alimentos”. “Comer no es engullir”, subraya y valora la importancia de enseñar a los niños a comer bien, porque “en la alimentación está el crecimiento”.
Mientras que los alumnos de este centro madrileño coinciden en que la comida de su colegio es buena, Bibiana Loría opina que los menús escolares presentan una alimentación demasiado proteica e incorporan pocos hidratos de carbono. “Se da especial importancia al segundo plato, en detrimento de verduras, pasta o cereales”, afirma.

Trastornos

Esta experta en nutrición advierte que los trastornos de la conducta alimentaria tienen su origen en el aumento de casos de obesidad. “Si sometemos a los niños a una dieta para adelgazar, ésta les genera un deseo por la comida que intentarán frenar, y que puede desembocar en anorexia o bulimia”, especifica. No obstante, atribuye el aumento de peso entre niños y adolescentes más al estilo de vida que a la comida rápida, fast food. “Los niños permanecen horas sentados ante el ordenador o la televisión. No salen a jugar a la calle y practican deporte, pero de forma puntual”, revela. 
En este programa ya han participado 70.000 alumnos y 3.300 profesores de la comunidades de Castilla y León, Castilla-La Mancha y Galicia y el IEDAR pretende extenderlo a nivel nacional, desarrollándolo cada año en una comunidad autónoma. Alfonso de Claver, director del Instituto, puntualiza que este proyecto pretende educar a los niños en la nutrición de forma amena, pero rigurosa. “Además, tratamos de ilusionarles por la cocina y creemos importante recuperar este espacio del hogar, donde los niños se familiaricen con los alimentos y consoliden la relación con sus padres”, precisa.

Prevención

Según los últimos datos estadísticos, el 13,9% de los niños y jóvenes de 2 a 24 años son obesos y el 26,3% presenta problemas de sobrepeso. Ante esta alarmante situación, han cobrado una especial relevancia las iniciativas de divulgación de hábitos alimentarios saludables, que han puesto en marcha la administración central y las comunidades autónomas.
Por su parte, el Ministerio de Sanidad y Consumo ha lanzado una campaña de prevención de la obesidad infantil, con el fin de concienciar a padres y educadores de las ventajas que puede reportar para la salud de los niños y jóvenes seguir hábitos saludables de vida.
Con un presupuesto de 1,2 millones de euros, “Prevenir la obesidad infantil tiene premio: estar sano” es el lema de esta campaña, que se enmarca en la Estrategia NAOS de prevención de la obesidad y fomento de la actividad física. En total, se emitirán 180 pases de un spot de 25 segundos en televisiones nacionales y autonómicas y 60 pases en radios comerciales, además se insertarán anuncios en periódicos y suplementos de información general, se instalarán más de 1.000 anuncios de publicidad exterior en Metro y estaciones de RENFE y se repartirán 5.000 carteles y 100.000 folletos.

Obesidad

En el grupo de edad de 2 a 24 años, la prevalencia de la obesidad es superior en varones (15,6%) que en mujeres (12%). Las mayores cifras se detectan en la prepubertad y, en concreto, de 6 a 12 años con un 16,1%. En comparación con el resto de países de Europa, la población infantil española presenta una de las cifras más altas, sólo comparable a las de otros países mediterráneos y en niños de 10 años, los casos de obesidad sólo se superan en Italia, Malta y Grecia.
Según los expertos, las razones de este fenómeno se atribuyen a un deterioro de nuestros hábitos dietéticos y un estilo de vida sedentario. La alimentación de niños y jóvenes se ha ido alejando progresivamente de la dieta mediterránea, porque ha aumentado el consumo excesivo de productos cárnicos, lácteos, bollería y bebidas carbonatadas, al tiempo que ha disminuido la ingesta de pescado, frutas, verduras y cereales. Además, resulta preocupante que el 8% de los niños acuden al colegio sin haber desayunado.

Sedentarismo

Paralelamente, se manifiesta una tendencia creciente al sedentarismo en las actividades lúdicas, que constatan recientes encuestas de las que se desprende que el 38% de los jóvenes se declaran sedentarios y pasan una media de 2 horas y media ante el televisor y 30 minutos al día se entretienen con videojuegos o conectados a Internet.
Para enfrentar este problema, el Ministerio de Sanidad y Consumo puso en marcha el pasado febrero la Estrategia NAOS de prevención de la obesidad y fomento de la actividad física. Entre otras actuaciones, este Departamento y las comunidades autónomas adoptaron un acuerdo en el Consejo Interterritorial para mejorar las dietas de los comedores escolares y ofrecer información nutricional a los padres.
Asimismo, el Ministerio de Sanidad ha promovido, junto con la Federación de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB), la firma del Código PAOS de autorregulación de la publicidad sobre alimentos y bebidas, dirigida a menores, para evitar una excesiva presión publicitaria y contribuir a fomentar en la población infantil y juvenil hábitos saludables de alimentación y la práctica de ejercicio físico. 

 

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