|
Madrid.
Ley Orgánica de Educación (LOE) incorpora diversas novedades que comenzarán
a implantarse a partir de próximo curso y durante cinco años.
Entre dichas novedades destacan las siguientes:
Contenidos.
El 55 y el 65% de los horarios escolares se dedicarán a los contenidos
básicos de las enseñanzas mínimas. El 55% en aquellas CC.AA. que tengan
lengua cooficial y el 65% en las que no la tengan.
Admisión.
Las administraciones regularán la admisión en centros públicos
y privados concertados con garantía del “derecho a la educación, el acceso
en condiciones de igualdad y la libertad de elección de centro”. También
“podrán” constituir comisiones de garantías de admisión, cuando la demanda
de plazas supere la oferta, para vigilar que el proceso de matriculación
se ajusta a la ley. La norma establece las “mismas áreas de influencia”
para los centros públicos y concertados de un mismo municipio o ámbito
territorial.
Escolarización equilibrada.
En el
caso de alumnos con necesidad específica de apoyo educativo -inmigrantes
sobre todo- las administraciones atenderán a su “adecuada
y equilibrada distribución”, estableciendo la “proporción” que deba ser
matriculada en centros públicos y privados concertados. Los centros de
una misma área podrán incrementar hasta el 10% del máximo de alumnos por
aula para atender la escolarización tardía inmediata. Estas medidas se
aplicarán en zonas con condiciones socioecónomicas y demográficas donde
sea preciso un “apoyo educativo”.
Enseñanza concertada. Los
centros privados “podrán acogerse” a la concertación educativa, con preferencia
para los que atiendan poblaciones escolares de condiciones económicas
desfavorables. La cuantía global para los conciertos buscará hacer efectiva
la gratuidad de las enseñanzas. Según la LOE, todas las partidas de los
módulos de concierto se revisarán anualmente en un porcentaje equivalente
al de las retribuciones de los docentes dependientes de las administraciones
del Estado. El salario de los docentes de la concertada se irá equiparando
progresivamente con el del profesorado de la pública. También las CC.AA.
tendrán que garantizar plazas suficientes en el ciclo infantil 3-6 años,
tanto en centros públicos como en concertados. Otra novedad, es que los
centros del sector no podrán percibir cantidades de las familias por las
enseñanzas gratuitas ni imponerles la aportación a fundaciones o asociaciones
ni establecer servicios obligatorios asociados a las enseñanza que implique
un desembolso a los padres.
Religión. La religión católica se
queda como está: será de oferta obligatoria en los centros y voluntaria
para los alumnos; las otras religiones se ajustarán a los acuerdos con
las respectivas confesiones. Por otro lado, los docentes de Religión podrán
acogerse a partir de ahora al Estatuto de los Trabajadores
Financiación. Pese
a que el proyecto de ley entró en las Cortes con una memoria económica
de poco más de 6.000 millones de euros adicionales para su implantación
en cinco años, la cifra se ha visto incrementada hasta los 7.033 millones
de euros. El Estado y las CC.AA. acordarán un plan de incremento del gasto
educativo para los próximos diez años para la equiparación con la media
de la UE. El Gobierno publicará un informe anual con los indicadores del
sistema educativo, en el que aparecerá el gasto público en educación.
Repeticiones. Los alumnos podrán repetir
una vez en Primaria y dos en ESO y sólo en una ocasión por curso. En ESO,
promocionarán con dos suspensos como máximo y “excepcionalmente” con tres
cuando el equipo docente lo considere oportuno. Las CC.AA regularán las
condiciones para las pruebas extraordinarias de recuperación.
Educación infantil.
Es voluntaria y gratuita entre los 3 y los 6 años, y las Administraciones
garantizarán una oferta suficiente de plazas en los centros públicos y
la concertación con los privados. Como novedad, el aprendizaje de un idioma
extranjero comenzará a los 5 años.
Planes de refuerzo. Habrá planes específicos
de apoyo, refuerzo o recuperación para todos estos escolares desde edades
tempranas con el fin de mitigar el fracaso escolar. Los programas de refuerzo
proporcionarán apoyo a los alumnos con dificultades en materias instrumentales,
adquisición de hábitos de estudios y comprensión lectora, además de mejorar
la atención a la diversidad.
Diagnóstico. En 4º de Primaria (10
años) se realizarán las primeras evaluaciones generales de diagnóstico,
que se repetirán en 2º de la ESO (14 años). El objetivo de estas pruebas
-no computarán en el historial del alumno ni tendrán calificaciones- es
medir el rendimiento en competencias básicas como lectura, escritura o
cálculo; no se trata de una evaluación concreta del alumnado o de los
centros, sino de recabar datos sobre la evolución y funcionamiento global
del sistema educativo
Diversificación curricular. Son programas
para aquellos alumnos que no tengan un rendimiento adecuado y para reforzar
materias básicas como Lengua o Matemáticas. Podrán establecerse a partir
de grupos reducidos desde 3º de la ESO –la LOGSE los creaba en 4º– y su
finalidad es que los alumnos alcancen el título de graduado en ESO.
Cualificación profesional. La nueva
ley prevé la organización de estos programas para jóvenes mayores de 16
años y menores de 21 que no obtengan la titulación en la ESO. Estos programas
-anterior Garantía Social-, estarán orientados a la adquisición del nivel
uno del Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales, por lo que
abren la posibilidad de una inserción laboral. Se estructurarán en tres
tipos de módulos: específicos, formativos de contenidos general y módulos
de carácter voluntario.
Bachillerato.
Este nivel (16-18 años) seguirá teniendo dos cursos y se organiza
en tres modalidades (Artes, Ciencias y Tecnología y Humanidades y Ciencias
Sociales), que podrán desdoblarse en vías diversas. Se organiza en materias
comunes, de modalidad y optativas.
Nuevas materias. En el capítulo curricular,
una de las principales novedades es la nueva materia de Educación para
la Ciudadanía; con ella se busca potenciar la formación del alumnado
en valores cívicos, de igualdad, democracia y ciudadanía y que se impartirá
a lo largo de todo el sistema educativo, en Primaria, durante dos cursos
de Secundaria y en un curso de Bachillerato. También habrá una signatura
de Ciencias para el mundo contemporáneo al objeto de compensar
la falta de conocimiento científicos entre los escolares; se impartirá
como materia común en el Bachillerato de Artes y Humanidades y Ciencias
Sociales.
Acceso a la Universidad. La LOE elimina
la reválida -Prueba General de Bachillerato (PGB)- que había previsto
la Ley de Calidad. Los estudiantes podrán ingresar en los estudios superiores
a través de un única prueba homologada, que elaborarán conjuntamente las
propias universidades y los centros de Secundaria.
Alumnos. La norma reconoce el derecho
de reunión de los alumnos, así como no asistir a clase cuando esa decisión
sea consecuencia de una reunión previa y así lo comuniquen a la dirección
del centro.
Disciplina.
La nueva ley promoverá la agilización de los procedimientos para
la resolución de los conflictos en los centros. También permitirá a los
equipos directivos imponer medidas disciplinarias. Asimismo, se agilizarán
los procedimientos sancionadores
Profesorado.
Se prevé intensificar la formación permanente de los profesores,
el uso de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación,
además de la actualización de conocimientos en lenguas extranjeras. El
MEC quiere avanzar en el Estatuto de la Función Pública Docente, en colaboración
con los sindicatos docentes más representativas del sector. Asimismo,
se prevé la reducción de interinos en cuatro años y la jubilación voluntaria
a los 60 años durante el calendario de aplicación de la ley
Autonomía.
Los centros docentes dispondrán de mayor autonomía, tendrán
sus propias “señas de identidad”, capacidad para adecuar el proyecto educativo
a las características de su entorno y a las necesidades educativas de
sus alumnos.
|
|