Un centro de lectura abierto a la comunidad educativa

Informe sobre las bibliotecas escolares en Castilla-La Mancha

A pesar de que la comunidad educativa considera la biblioteca escolar como la instala- ción más importante de un centro educativo, en la realidad no ofrece un espacio y un horario suficiente, el personal no está debidamente formado y no se adapta a las nuevas tecnologías. Así se recoge en un estudio sobre bibliotecas escolares realizado en Castilla-La Mancha, un trabajo que analiza la organización, funcionamiento y dotación de estos espacios.
En este estudio se han tenido en cuenta todos los centros públicos y privados no universitarios castellano-manchegos, incluidos los Centros de Profesores y Recursos.
(Fotos: Rafael Martínez)

Madrid. ROSAURA CALLEJA
Durante el curso 2002-03, la Consejería de Educación de Castilla-La Mancha, en colaboración con la Universidad de Alcalá, llevó a cabo un estudio sobre bibliotecas escolares, que recogía la organización, funcionamiento, una evaluación de los recursos y servicios y la opinión de los diversos sectores de la comunidad educativa. Entre las conclusiones positivas de este informe figuran que las dotaciones económicas extraordinarias han mejorado las colecciones y equipamientos y el número medio de libros por alumno se aproxima a las recomendaciones internacionales. También se ha valorado positivamente que la mayoría dispone de un equipo informático y un programa para la gestión bibliotecaria y los servicios más generalizados son los de lectura en sala, el préstamo colectivo a las aulas y las actividades de animación a la lectura.

Deficiencias

Por el contrario, los aspectos negativos de las bibliotecas escolares se concretan en que el local es insuficiente, que no disponen de un horario extenso, que carecen de un plan general de actuación y de presupuesto. Así como, la dedicación y formación del personal son deficientes y la falta de adaptación a las nuevas tecnologías de la información y la documentación.
No obstante, de este informe se desprende el interés del profesorado y de los equipos directivos por convertir la biblioteca escolar en un centro promotor de la lectura y abierto a alumnos, profesores y padres. Los datos constatan la necesidad de diseñar un plan de actuación que incida en la formación del personal que atiende las bibliotecas, una mayor dedicación horaria y la apertura en horario extraescolar, la ampliación de los espacios, la integración de los recursos audiovisuales, electrónicos y en red y la organización de actividades que den respuesta a las demandas de los usuarios.

Actuaciones

Según Pedro Pablo Novillo, director general de Coordinación y Política Educativa de la Consejería de Educación y Ciencia de Castilla-La Mancha, “en estos dos últimos años, hemos seguido completando la informatización y mejorando los procedimientos de gestión, además de poner en marcha los protocolos de construcción de nuevos centros con biblioteca de uso independiente y de mejorar la dotación inicial de los centros nuevos”.
En este sentido, afirma que el estudio ha sido de mucha utilidad para conocer la realidad y mejorar la situación de las bibliotecas escolares, para aumentar sus fondos y para tomar decisiones curriculares, que hagan de la biblioteca escolar un eje educativo. Este director general expresa su convicción de que en la formación de niños y jóvenes y en su éxito escolar, juega un papel central el desarrollo del hábito lector.

Plan de lectura

En consecuencia, “promovemos actuaciones, entre las que se encuentra el Plan de Lectura, cuyo objetivo es estimular el deseo de leer y el desarrollo del hábito lector entre el alumnado, como elemento necesario para facilitar la realización de nuevos aprendizajes a lo largo de toda la vida”, precisa.
Para Virginia Ortiz-Repiso, profesora de la Facultad de Documentación de la Universidad Carlos III de Madrid y autora del informe, la Biblioteca Escolar debe ser un centro dinámico de recursos y un servicio activo de información, además de cumplir una función esencial en el aprendizaje de los alumnos, las actividades docentes y el entorno cultural y social del centro.
Desde los textos impresos a los documentos multimedia, la biblioteca debe facilitar el acceso a una amplia gama de recursos y servicios. Así como, proporcionar una formación  a los estudiantes que les capacite para localizar, seleccionar y elaborar información, que genere nuevos conocimientos de forma autónoma. Este proceso debe estar integrado en los proyectos curricular y educativo del centro.
Según esta profesora, la biblioteca escolar no se le ha concedido un papel relevante, pero durante las dos últimas décadas, colectivos, asociaciones o instituciones han organizado conferencias, encuentros, jornadas o cursos encaminados a que adquiriesen un mayor protagonismo en el sistema educativo. En esta línea, el Ministerio de Educación emprendió, en su momento, algunas acciones que modificaron la situación de las bibliotecas escolares de algunos colegios e institutos, pero estas actuaciones no se generalizaron.

Dotación anual

Desde que en el año 2000, la Comunidad de Castilla-La Mancha asumiera las competencias educativas, ha desarrollado distintas iniciativas encaminadas a mejorar el sistema y, en particular, las bibliotecas escolares. Con la puesta en marcha del Plan de Invitación a la lectura, los centros perciben una dotación económica anual por alumno, destinada a la adquisición de libros y un crédito extraordinario en el curso 2002-03, para que dispongan de un equipo informático con el programa Abies y a renovar sus fondos bibliográficos y el mobiliario.
En este estudio se han tenido en cuenta todos los centros públicos y privados no universitarios castellano-manchegos, incluidos los Centros de Profesores y Recursos. La estrella de las bibliotecas es la biblioteca de aula de la que disponen la práctica totalidad de los centros de esta comunidad autónoma. A juicio de José Antonio Camacho, director general del Libro, Archivos y Bibliotecas de Castilla-La Mancha, este dato es esperanzador porque aunque algunos no tienen biblioteca central (el 17,56%), mantienen al menos cubiertas las necesidades básicas de los alumnos.
Todas la bibliotecas que han respondido al cuestionario disponen de un espacio propio, pero sólo en el 39% de los casos es de uso exclusivo, por lo que se materializa en insuficientes puestos de lectura, imposibilidad de crear áreas diferenciadas para préstamo, estudio o consulta y falta de espacio para ubicar las colecciones.

Informatización

En cuanto a la dotación de equipos informáticos, el 87% cuenta con un ordenador, aunque suele ser de uso exclusivo del personal de la biblioteca. Sólo el 26% dispone de conexión de banda ancha, lo que dificulta el acceso a recursos electrónicos y el trabajo en red con otras bibliotecas.
Más del 50% de las bibliotecas permanece abierto cinco días a la semana, pero con horarios reducidos, mientras que los centros públicos de Secundaria son los que ofrecen el horario de apertura más amplio. Aproximadamente un 40% no dispone de personal y si lo tienen trabajan a tiempo parcial. La falta de personal y de formación incide negativamente en el tratamiento técnico, sólo del 64% tiene catálogos.
El número total de documentos no se conoce con certeza porque las bibliotecas no gestionan ni controlan los recursos documentales del centro y el promedio es de 8 libros por alumno y el 60% de los fondos lo constituyen libros de literatura o ficción, mientras que las organizaciones internacionales recomiendan que éste sea el porcentaje de libros de consulta o conocimientos.

Servicios

De este informe se desprende que el uso de las bibliotecas escolares por parte de la comunidad educativa no es demasiado alto por la deficiencia de sus servicios, ya que el 76% no ofrece ninguno en la sala. El préstamo mayoritario (86%) es el que se realiza de forma colectiva a las aulas, según datos en el curso 2001-02 se prestaron 0,51 documentos por profesor y año y 0,30 por alumno. Las actividades más frecuentes son las de animación a la lectura y asesoramiento o ayuda al estudio, sin embargo, pocas son las que elaboran guías de lectura, boletines de adquisiciones o exposiciones de novedades.
Para Pedro Pablo Novillo, la biblioteca escolar debe proporcionar servicio al alumnado dentro del horario lectivo y al conjunto de la comunidad educativa fuera de este tiempo, “ya existen algunas que proponen horarios que van más allá de la apertura del centro”, revela.

“Doble uso”

Asimismo, explica el funcionamiento de las “bibliotecas de doble uso”, que garantizan un servicio ampliado a la sociedad del entorno del centro, en colaboración con los Ayuntamientos. “Estamos propiciando que las bibliotecas no sólo sean almacenes de libros, sino un lugar de búsqueda de información y, para ello, valoramos especialmente la formación del profesorado”, especifica. En su opinión, “la tendencia actual se canaliza en utilizar más y mejor la bibliotecas escolar, como eje para desarrollar el currículo y organizar actividades como instrumentos eficaces para fomentar el gusto por la lectura y la adquisición de habilidades asociadas a la búsqueda y tratamiento de la información”.
En cuanto al uso que se hace de la biblioteca escolar, el 82,67% de los padres no la usa nunca o casi nunca, por lo que se deduce que el modelo no integra al conjunto de la comunidad educativa. Por lo que se refiere a los usuarios más habituales, profesores y alumnos, las cifras cambian sustancialmente. Más del 45% de los estudiantes la usan de vez en cuando, el 18% varias veces al mes y sólo el 4% la utiliza todos o casi todos los días. Por su parte, cerca del 60% el profesorado acude de forma esporádica o nunca, lo que expresa también la urgencia de transformarla en el centro de recursos por excelencia, con una amplia gama de documentos, en el que los profesores satisfagan todas sus necesidades como profesionales.

Abierta al entorno

Este director general subraya que el aumento de fondos y de servicios tiene su base en la consideración de que la biblioteca escolar tiene que ser un agente de compensación social, que ofrezca a los usuarios, independientemente del estrato socioeconómico de procedencia, la posibilidad de acceso igualitario a los bienes culturales y a sus recursos.
Para concluir, Novillo advierte de la necesidad de concienciar a profesores y alumnos, en los beneficios de la utilización de la biblioteca escolar, además de seguir ampliando los fondos en formato libro y en digital. También, apuesta por mejorar la conectividad, para acceder a la información desde la biblioteca, convertirla en un espacio integrador de la comunidad educativa y un recurso útil para el fomento de la lectura y la adquisición de habilidades de información. 

 

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