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Madrid.
R.C.
La Federación
Española de Religiosos de Enseñanza y Educación y Gestión ha expresado
en rueda de prensa su satisfacción por los acuerdos sobre la reforma que
han alcanzado con el Grupo Socialista, pero anuncia que continuará negociando.
Su secretario general, Manuel de Castro, ha declarado que el proyecto
de la LOE no es globalmente aceptable, y que no ha logrado el consenso
político que garantice la estabilidad del sistema educativo. También confirmó
que siguen los desacuerdos en aspectos como la autonomía de los centros,
en la definición de un calendario y en los módulos de concierto.
No obstante,
reconoció que se han conseguido avances en la elección de centros, la
escolarización equitativa de alumnos inmigrantes y se ha eliminado la
posibilidad de criterios de admisión excluyentes. En esta línea, valoró
que el carácter propio del centro debe ser respetado por los alumnos y
matizó como “moderada satisfacción” la situación de la asignatura de Religión,
pero se mostró contrario a que se imparta fuera del horario escolar.
De igual modo,
Francisco Virseda, secretario general la Federación de Sindicatos Independientes
de Enseñanza (FSIE), ha manifestado que “no hemos excluido a nadie, ni
hemos defendido sólo la escuela concertada”, se ha buscado el “bien general”,
en la conversaciones con los socialistas, y señaló la Conferencia Sectorial
como el marco para obtener los recursos necesarios.
“Parches”
Por
su parte, las asociaciones convocantes de la manifestación contra la LOE
califican de “parches” las modificaciones que se han incorporado a la
Ley en su trámite parlamentario y solicitan un Pacto de Estado que avale
una reforma educativa de calidad con carácter permanente y consensuada
entre sectores sociales y políticos. Para estas organizaciones, las comunidades
autónomas continúan con competencias excesivas y los alumnos podrán faltar
a clase si lo deciden colectivamente, así como, consideran que se favorecerá
la existencia de asignaturas, denominadas “marías”, con las que se podrá
pasar de curso. También afirman que el derecho de los padres a elegir
la educación de sus hijos no queda clara en el nuevo texto y que no se
dignifica la labor docente.
Las asociaciones
de padres CONCAPA y COFAPA, la organización de centros de enseñanza CECE,
el Foro Español de la Familia, el sindicato USO y la asociación de estudiantes
CODE coinciden en calificar de insuficientes estas modificaciones.
Críticas
Isabel
Bazo, presidenta de la Confederación Española de Centros de Enseñanza,
puntualizó que la nueva redacción del artículo 15.2 sobre gratuidad de
la Educación Infantil, en el tramo de 3 a 6 años, “no ha resuelto nada,
porque cada comunidad autónoma lo usará en su propio beneficio”. En este
sentido, advirtió que se pueden dar casos en los que una autonomía plantee
su programación según las vacantes en la pública y no concierte hasta
que se cubran, coaccionando el derecho de los centros a ofrecer esta enseñanza
gratuita y el de elección de los padres.
Paralelamente,
Luis Carbonel, presidente de la Confederación Católica Nacional de Padres
de Familia y Padres de Alumnos (CONCAPA), ha señalado que las modificaciones
del proyecto de ley se han logrado por la presión que ejercieron los participantes
en la manifestación del pasado día 12. Aunque, en su opinión, “es necesaria
una ley que sea duradera y estable”, resulta “imposible” si no se acuerda
un Pacto de Estado entre los partidos políticos.
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