Doce propuestas para un cambio educativo

La ONG Entreculturas presenta un informe sobre la enseñanza en América Latina

Provocar una reflexión sobre si la educación representa una verdadera herramienta de transformación social en Latinoamérica es la finalidad de un informe, que plantea 12 tesis para el cambio educativo y hace un repaso a la realidad de la enseñanza en ese continente.
Este informe examina la tendencia dominante de la educación en América Latina, que ha rebajado sus expectativas al “alivio de la pobreza”.

Madrid. ROSAURA CALLEJA
El informe apuesta por la educación básica como una educación ciudadana, que genere una población consciente de sus derechos y obligaciones, que utilice la lectura y escritura para informarse y comunicar, que participe en la vida comunitaria y se sienta corresponsable de los destinos del país. Según se desprende de su contenido, la educación se debe entender como una realidad multisectorial, pues “no se puede lograr una correcta educación, si los ciudadanos no cuentan con  hogar,  alimentación,  salud,  seguridad

física y emocional y unos ingresos básicos”, explica Rosa María Torres, autora del informe. Para la directora del Instituto Fronesis de Argentina y ex ministra de Educación de Ecuador, no basta con asistir a una escuela, sino que es necesario “permanecer en ella” y defiende la educación como “algo que va más allá del ámbito de la escuela” y donde la sociedad, la comunidad y la familia deben tener un papel destacado.

Realidad educativa

Promovido por el Movimiento Latinoamericano de Educación Popular Fe y Alegría, el estudio repasa los principales fundamentos del actual modelo educativo, critica las políticas que se limitan a la escolarización de todos los niños, obviando la calidad o el aprendizaje más allá de la escuela. Este informe examina la tendencia dominante de la educación en América Latina, que ha rebajado sus expectativas al “alivio de la pobreza”, en vez de plantear una lucha eficaz a favor del desarrollo de los pueblos, y relaciona las carencias educativas con la desigualdad económica en la región.
Esta investigación especifica “las cuatro As” para definir la situación de la educación pública en América Latina: “asequibilidad” significa presupuesto suficiente, profesorado, infraestructura y dotaciones; “accesibilidad” conlleva gratuidad y proximidad geográfica a la escuela; “adaptabilidad” supone la adecuación de la oferta educativa a contextos y poblaciones específicas; y “aceptabilidad” o calidad de la educación asociada a las necesidades, intereses y expectativas de las diversas comunidades.
No obstante, la realidad se traduce en gasto insuficiente, en el abandono del principio de gratuidad en la enseñanza pública y la considerable distancia entre el hogar y la escuela, sobre todo en las zonas rurales. Además, la oferta educativa es uniforme e inadecuada y no está pensada desde la perspectiva de los pobres, ni del ámbito rural; y, por último, la educación sigue siendo teórica, memorística y desconectada del entorno de los alumnos.

Doce tesis

Entre las 12 tesis para el cambio educativo, la primera plantea el proceso del alivio de la pobreza al desarrollo. Aunque los estados latinoamericanos siguen denominándose “países en vías de desarrollo”, este informe constata que el desarrollo quedó atrás como paradigma y ha sido sustituido por el “alivio de la pobreza” como meta para el Sur en los próximos años. En este marco, la educación ha pasado de ser un componente fundamental del desarrollo a ser vista como una “estrategia para aliviar la pobreza”.
La segunda propone el paso de la educación como política sectorial a la educación como política transectorial. Los progresos en educación no dependen sólo de la política educativa, sino de un conjunto de políticas económica, fiscal, social, exterior y de cooperación internacional.
La tercera tesis alude al anterior predominio de los criterios económicos, frente a una visión integral de la educación, donde se explica que el fracaso de las reformas educativa latinoamericanas, realizadas con asesoramiento de los organismos financieros internacionales, debería aprovecharse para dinamizar el pensamiento educativo, devolver a la educación su integralidad y especificidad y recuperar la pedagogía, como desafío fundamental de lo educativo.

Cooperación

La cuarta tesis apuesta por transformar la ayuda internacional en una auténtica cooperación para el desarrollo y describe que “una buena cooperación internacional para el desarrollo trabaja para cambiar no las manifestaciones de los problemas, sino sus verdaderas causas, algunas de ellas situadas en el Norte y en la relación Norte-Sur. Para que la situación en el Sur cambie es necesario que el propio Norte cambie, que modifique sus patrones de consumo, sus modelos de importación y exportación, así como la utilización de la información, la comunicación y la cultura”.
La quinta tesis propone abrir el sistema escolar al mundo exterior, construyendo puentes con otros sistemas de aprendizaje. Este principio resulta esencial para el propio fortalecimiento de la educación escolar y para delimitar mejor el papel específico que le toca asumir en cada contexto y en el marco del aprendizaje a lo largo de la vida.

Calidad

La sexta tesis plantea el derecho a una buena educación, ya que la acelerada expansión de la matrícula, que tuvo lugar en América Latina entre 1950 y 1980, se llevó a cabo a costa de la calidad, democratizándose el acceso a la escuela, pero no necesariamente a la educación.
En esta línea, la séptima tesis apuesta por el derecho al aprendizaje y especifica que no basta con democratizar la educación, sino que es preciso democratizar el aprendizaje, que significa velar por la calidad en contextos de pobreza y garantizar condiciones esenciales de vida que permitan liberar tiempo y energías para aprender.
La octava tesis hace referencia al derecho al aprendizaje a lo largo de toda la vida y valora las tecnologías de la información y comunicación como poderosas aliadas para el aprendizaje permanente de niños, jóvenes y adultos, además de para los docentes.
La apertura de la escuela a comunidad de aprendizaje constituye la novena tesis, que deja de ser simplemente un área o territorio y pasa a convertirse en una estrategia de desarrollo local para enfrentar las necesidades básicas de la población. De manera que todos los recursos e instituciones de la comunidad, públicos y privados, se articulan y cooperan en función del aprendizaje: las familias, la escuela, la iglesia, la plaza, las instalaciones deportivas, el taller, el programa de radio y la organización de mujeres.

Profesorado

La décima tesis plantea la evolución de la capacitación docente a la cuestión docente, en la que se subraya la importancia de la labor de los educadores en aspectos pedagógicos y curriculares.
La transición de la educación básica, como educación escolar, a la educación básica, como educación ciudadana, representa la tesis undécima, donde se apuesta por la educación como herramienta clave para la construcción de la ciudadanía, que contribuye a formar una población consciente de sus derechos y obligaciones, que aprecia la lectura y la escritura, que participa en la vida comunitaria y se responsabiliza del destino de su país.
Para concluir, la tesis duodécima alude a la innovación que conlleva “adecuarse al cambio a incidir sobre el cambio”. Según puntualiza este documento, “hoy más que nunca la educación está llamada a recuperar su potencial transformador y preparar a las personas para anticipar el cambio, controlarlo y orientarlo hacia la construcción de otro mundo posible en el que prevalezcan la justicia, la dignidad, la democracia y la paz”.
Para concluir, esta investigación se muestra partidaria de incorporar a los cuatro pilares de la educación propuestos por la Comisión Delors (1996), aprender a ser, a conocer, a hacer y a convivir, un quinto pilar: aprender a cambiar.

 

arriba