Docentes y especialistas coinciden en la necesidad de mejorar la formación del profesorado
Piden seleccionar a los estudiantes que aspiran a ser profesores en un encuentro organizado por el Consejo Escolar del Estado
Numerosos expertos han participado en unas jornadas sobre “Protagonismo del profesorado” en las que se ha señalado la importancia de mejorar la calidad de la formación que reciben los futuros docentes, así como su capacidad de trabajo en equipo, la preparación tecnológica que reciben y reforzar los contenidos psicopeda- gógicos durante su etapa de formación universi- taria, especialmente entre los profesores de ESO.
El secretario general de Educación, Alejandro Tiana, durante el acto de clausura de las jornadas.
(Foto: Rafael Martínez)

Madrid. M. GIRON
Es necesario que los profesores tengan claro que quieren serlo y que aprendan a trabajar en equipo. “Hay que superar la idea de que la calidad de la enseñanza depende más de profesores brillantes aislados que de un autentico equipo docente con un proyecto común”. Estas son algunas de las principales conclusiones de las jornadas organizadas por el Consejo Escolar del Estado y el Instituto Superior de Formación del Profesorado del Ministerio de Educación y Ciencia.
Los numerosos expertos reunidos para debatir sobre el “Protagonismo del Profesorado” como tema principal de las jornadas concluyeron también la importancia de que en la etapa de Educación Infantil, de los cero a los tres años, los niños estén a cargo de maestros especialistas, cuya formación sea un proceso continuo a lo largo de toda la vida. Estos maestros han de tener un dominio pedagógico y un modo de concretarlo en la práctica abierto siempre a la innovación. Las relaciones con los niños y sus familias han de caracterizarse por la escucha, la disponibilidad y la empatía.
En la etapa de Primaria, los expertos proponen modificaciones en los requisitos que se les exigen a los estudiantes universitarios antes de comenzar la carrera de maestros. “Sería bueno que la decisión de ser profesores sea sólida y no tomada en segunda o tercera opción”, comentó Elena Juárez, coordinadora de estas jornadas.

Profesor-tutor

Proponen también que los maestros durante su primer año en la escuela reciban el apoyo de otro profesor-tutor experimentado y que esto ocurra también durante las prácticas que desarrollan en el aula cuando aún son estudiantes de magisterio.
Respecto a la ESO, los profesores de esta etapa deberán tener una formación inicial que contemple no solo los conocimientos científicos sino también el aprendizaje psicopedagógico y didáctico que permita conocer a los alumnos y utilizar los recursos. Estos profesionales deben recibir también prácticas en los centros “durante un periodo prolongado” que no sea inferior al 40% de su formación.
En este sentido, el director del Instituto Universitario de Formación de Maestros de Lyón, Philippe Meireu, destacó “la capacidad de inventar en lugar de repetir que debe caracterizar la selección de estos profesores”, así como la de compartir experiencias entre sus compañeros de distintas disciplinas. Igualmente, considera que la universidad no debe ser responsable de la formación de estos docentes en su totalidad, sino que ha de compatibilizarse con la formación en los propios centros donde más tarde impartirán clases.

Formación tecnológica

En Bachillerato y Formación Profesional, los expertos consideran que hay que facilitar a los profesores una formación tecnológica que disipe las “reticencias” que todavía demuestran algunos colectivos docentes.
Se menciona también la necesidad de que los profesores participen en intercambios escolares, experiencias que habrán de ir ligadas a la construcción europea en la que tanto alumnos como profesores están inmersos.
En concreto, en la Formación Profesional, se señala conveniencia de que el profesor-tutor imparta enseñanzas en el último curso y tenga amplio conocimiento del mundo de la empresa, para guiar a los alumnos que se están formando con una clara vinculación al mundo laboral.
Por último, insisten en que la reforma educativa debe tener muy en cuenta la formación de los profesores y facilitar una conexión directa entre la universidad y los centros de enseñanzas medias, para que los profesores universitarios que están formando a los futuros maestros sepan la realidad educativa de las aulas actuales. También será fundamental que los profesores de instituto participen en el diseño de estos planes formativos de la universidad. Por último, señalan como instrumento básico para asegurar que los cambios sean efectivos la participación de los profesores en su propia formación, porque no basta, dicen, con que las normas establezcan cambios que los profesores no sepan después poner en práctica.

 

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