|
Madrid.
JULIA FERNÁNDEZ
Manuel Altolaguirre:
Condenado al estricto silencio al que el franquismo sentenció a todo espíritu
y voz que estuviera en relación con el sentir republicano; condenado a
la desintegración del extraordinario humus creativo de la España de los
20 y 30, de la que fue parte y gran generador.
Manuel Altolaguirre:
Absuelto de vivir para el dolor del transtierro; absuelto del deber de
vivir entre los muertos.
Dos sentencias
vividas en paralelo, sin el conflicto que él imaginó en su poema “Recuerda
las fechas”, escrito en las últimas semanas de la guerra civil y publicado
justo antes de su partida al exilio:
Recuerda
todas las fechas./ Recuerda todas las cosas./
Limita
con blancas nubes/ el jardín de tu memoria./
Muérete
debajo de ella/ bajo su sombra.
Un
Vida para la memoria hizo trizas su primera máxima de Vida o memoria,
logrando una de las más fructíferas y ricas trayectorias culturales de
la España del siglo XX. Del transtierro y del interior.
Archivo
personal
En
la Residencia de Estudiantes -y tras su paso deferente por el palacio
Episcopal de su Málaga natal- se muestra estos días el resultado espléndido
de la investigación llevada a cabo por el profesor del Colegio de México
-y uno de los principales estudiosos de la Edad de Plata- James Valender,
sobre la vida y la obra del poeta, crítico, traductor, biógrafo, dramaturgo,
director de teatro, impresor, guionista, director y productor cinematográfico:
Viaje a las islas invitadas. Manuel Altolaguirre (1905-1959), el
mayor acto de reconocimiento y homenaje que España ha tenido para con
el autor, fruto de la colaboración de las instituciones Sociedad Estatal
de Conmemoraciones Culturales, Residencia de Estudiantes, Junta de Andalucía
y Diputación de Málaga, traza un recorrido detallista, completo y documentado
acerca del hombre y su obra, en todos los múltiples escenarios que le
tocó vivir, en cada uno de los aspectos creativos que desarrolló y en
compañía de los hombres y mujeres que dibujaron con él su extraordinaria
trayectoria cultural.
El archivo
personal del poeta entregado para su conservación a la Residencia de Estudiantes
por su hija Paloma Altolaguirre además de fondos de numerosas instituciones
y archivos particulares españoles y extranjeros son las fuentes que bajo
la selección y coordinación de James Valender y Azucena López Cobo conforman
este especial homenaje al que fue conocido como el benjamín de la Generación
del 27 y su central difusor.
Poeta
ante todo
El
mismo título de la muestra –Viaje a las Islas Invitadas, en referencia
a su primer poemario publicado- habla de cómo esta conmemoración
de su centenario quiere incidir en su gran valor dentro de la poesía de
la generación del 27, aunque nombres como los de sus coetáneos y amigos
Luis Cernuda, Pedro Salinas o Federico García Lorca oscurecieran su nítido
perfil: Las islas invitadas y otros poemas (Málaga, 1926); Ejemplo
(Málaga, 1927); Soledades juntas (Madrid, 1931); La lenta libertad
(Madrid, 1936); Las islas invitadas (Madrid 1936); Nube temporal
(La Habana, 1939); Poemas de Las islas invitadas (México, 1944);
Nuevos poemas de Las islas invitadas (México, 1946); Fin
de un amor (México, 1949); Poemas en América (Málaga, 1955);
Poemas completas (México, 1960) y Alba quieta (retrato) y otros
poemas (1928, editado póstumamente) dibujan su entrega como autor
a una poesía que estuvo también en el origen de su pasión de editor. Fue
creador en 1923 de su primera revista poética Ambos, en colaboración
con José María Hinojosa y José María Souviron; codirector con Emilio Prados
a partir de 1926 de la revista poética Litoral; editor de los cuadernos
literarios Poesía, en Málaga y París; fundador junto a su mujer,
Concha Gómez, de la revista poética Héroe; editor en 1935 de la
revista dirigida por Pablo Neruda Caballo Verde para la Poesía...Un
sinfín de iniciativas ligadas al hecho poético entre las que sobresale
su actuación como impresor itinerante en el ejército republicano y haber
editado libros tan significados como España en el corazón,
de Neruda o España, aparta de mí este cáliz, de Vallejo, además
de imprimir las hojas literarias Granada de las letras y las
armas, Los Lunes de El Combatiente y el Boletín del XI Cuerpo
del Ejército del Este.
Cine
en México
Nueve
apartados recorren desde su niñez hasta los homenajes tras su muerte en
el accidente que segó su vida a los 54 años con paradas en sus etapas
en París, Madrid, Londres, los años de la Guerra Civil y el exilio: Niñez
y juventud (1905-1923); Málaga (1924-1930); París-Madrid-Londres
(1930-1936); Guerra Civil (1936-1939); Cuba (1939-1943); México (1943-1949);
México-Cuba-España (1950-1959); El cine (1944-1959) y Homenaje. Sus
poemarios y una amplia selección de libros editados por él; diversos ejemplares
de las revistas que publicó y las que recogieron sus trabajos; algunos
manuscritos de sus poemas, conferencias y proyectos; numerosas fotografías,
documentos personales y cartas así como testimonios de sus relaciones
profesionales y de amistad con algunos de los intelectuales y creadores
más destacados de su tiempo se muestran en unas salas decoradas con obra
plástica seleccionada por el asesor artístico de la muestra, Juan Manuel
Bonet, en la que destacan obras de José Moreno Villa, Juan Gris, Pablo
Ruiz Picasso, Salvador Dalí, Benjamín Palencia, Manuel Ángeles Ortiz,
Gregorio Prieto, Ramón Gaya, René Portocarrero, Wifredo Lam, Mario Carreño,
Carlos Enríquez, María Izquierdo y Manuel Rodríguez Lozano, entre otros
creadores que formaron parte de la vida y la creatividad del autor. La
sección dedicada a la estancia en Cuba recupera numerosos cuadros de una
vanguardia artística que Altolaguirre frecuentó en los cuatro años que
residió en la isla y aporta una mirada sobre el conjunto de su formación
inédito hasta este momento.
El cine, la
última de las aventuras de una personalidad marcada en lo vital y artístico
por el afán de descubrir y experimentar, está espléndidamente sintetizado
en esta muestra sobre el hombre y su obra con un apartado que reúne documentación,
fotografías de sus rodajes y algunos guiones originales, además de la
completa proyección del largometraje Subida al cielo, dirigida
por Luis Buñuel y cuyo productor y guionista fue el propio Manuel Altolaguirre.
|