Más de 58 millones de niñas en todo el mundo siguen sin escolarizar
Bolivia, Kenya y Bangladesh son los países que más han avanzado en la educación femenina, según un estudio de Save the Children
Los expertos consideran que la escolarización de las niñas es la llave para cambiar el destino de una nación y de las generaciones futuras. Cada año de educación femenina reduce en dos puntos el índice de mortalidad infantil. Pese a esto, todavía 58 millones de niñas en el mundo se ven privadas de la enseñanza primaria, según los datos presentados por la ONG Save The Children.
La ministra de Educación, María Jesús San Segundo, la secretaria de Estado de Cooperación Internacional, Leire Pajín, y el presidente de Save The Children, Miguel Contreras, junto a otras personalidades, durante la presentación del informe a los medios de comunicación. (Foto: Rafael Martínez)

Madrid. MARGARITA GIRON
La ministra de Educación María Jesús San Segundo y la secretaria de Estado de Cooperación Internacional, Leire Pajín, han asistido a la presentación del informe “Estado Mundial de las madres 2005”, llevado a cabo por la organización Save The Children, y dedicado este año a la educación de las niñas.
En el mundo hay 103 millones de niños que no van a la escuela, El 56% son niñas, y dos terceras  partes de  los adultos analfabetos son

La escolarización de las niñas aumenta la expectativa de vida en los países pobres.

mujeres, aunque el informe también muestra los importantes logros en escolarización femenina alcanzados en países como Bolivia, Kenia, Camerún y Bangladesh.
Una mujer con siete o más años de educación escolar se casa cinco años más tarde que mujeres con menos o ninguna educación y tiene entre dos y cuatro hijos menos. Como señaló el presidente de Save The Children, José Miguel Contreras, “la educación es la mejor arma para luchar contra la desigualdad y el subdesarrollo, porque las niñas de hoy son las madres de mañana”.
Las tres cuartas partes de los niños sin escolarizar se encuentra en el Africa Subsahariana y en el Sudeste asiático; y en el conjunto de países en desarrollo, un 85% de los niños y solo un 76% de las niñas que comienzan la enseñanza primaria la terminan.

Pobreza y progreso

En cuanto a progresos en escolarización femenina, los últimos puestos están ocupados por Ruanda, Irak, Malawi y Eritrea y, si bien la pobreza es una importante barrera, se constata también que los avances no siempre están ligados a la economía. Kenia, por ejemplo, con una renta per cápita de 1.020 dólares, supera las expectativas de educación de las niñas, mientras que Arabia Saudí, con 12.650 dólares, queda muy por debajo. Lo mismo ocurre con otros países pobres como Bangladesh o Benin, cuyos Gobiernos han realizado notables esfuerzos de inversión en materia educativa, implantando programas que permiten el acceso de las niñas a la escuela.
En cuanto a España, el informe hace hincapié en la escolarización de los inmigrantes, menor en el caso de las niñas, sobre todo entre los magrebíes, y también en el alumnado de etnia gitana, donde la deserción escolar alcanza el 30% en los menores de 20 años.
La ministra de Educación insistió en la importancia del sistema educativo como generador de igualdad de oportunidades y destacó que el próximo año se volverá a incrementar en 85 millones de euros el gasto destinado a becas.

Deuda por educación

Por su parte, Leire Pajín, avanzó la intención de continuar con la iniciativa de canje de deuda por educación en la próxima Cumbre Iberoamericana, para lo que ya se trabaja con varios países, y reconoció que España habría deseado en la ONU una resolución “más ambiciosa y exigente” sobre los Objetivos del Milenio.
El informe incluye, además, el “Indice de Madres 2005”, que clasifica los mejores y peores países para ser madre, y en el que España ocupa el octavo puesto, después de Suecia, Dinamarca, Finlandia, Austria, Alemania, Países Bajos, Noruega y Canadá. Entre los últimos, se encuentra, Etiopía, Burkina Fasso, Mali, Yemen, Nepal, Congo y Mauritania.
Las diferencias entre Suecia y Etiopía, primero y último, son alarmantes. Casi la totalidad de las mujeres suecas saben leer y escribir, un 72% de ellas usa algún método anticonceptivo y solo muere un niño de cada 333 durante su primer año de vida. En Etiopía, solo una de cada tres mujeres sabe leer y escribir, un 6% está usando algún método moderno de contracepción y uno de cada 9 niños muere antes de cumplir un año.

 

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