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mundialmente
conocido escritor, en el centenario de su muerte (1823-1905). En ella
se muestran los aspectos más destacados de la obra de este novelista,
centrándose especialmente en la relación de Verne con la ciencia.
Verne,
uno de los pioneros de la divulgación científica del siglo XI, tuvo siempre
como punto de partida el viaje: viajar para descubrir, viajar para forzar
un cambio, viajar para soñar.
La
exposición, se divide en dos grandes ámbitos: el Espacio Verne,
que se centra en la vida del escritor y, sobre todo, en las características
fundamentales de su obra; y la Ruta Verne, un recorrido por todos
los fenómenos naturales de los que Verne hablaba en sus libros.
El
Espacio Verne recoge los viajes a lugares extremos, como al fondo del
mar, los polos, la Luna, el centro de la Tierra o la selva amazónica.
También contempla los personajes de sus obras, como los sabios, aventureros,
científicos y viajeros en los que Verne proyectó su personalidad, así
como los inventos y las máquinas del futuro, las cuales eran inventadas,
pero no inverosímiles, como el submarino propulsado por electricidad o
la escafandra autónoma.
Calamar
gigante
En
este espacio encontramos también un calamar gigante, que recuerda al que
aparece en 20.000 leguas de viaje submarino. Se trata de una hembra
de un año y medio, que mide 9 metros y pesa 137 kilos. Pertenece al género
Architeutis, que puede llegar a medir 20 metros y es el invertebrado más
grande conocido. Este calamar, junto a una muestra de roca de la Luna,
una escafandra primitiva y un antepasado del fax son algunos de los objetos
que sirven para ilustrar los rasgos fundamentales de la obra de Verne.
Las
novelas de Verne son un reflejo del estado de la ciencia de finales del
siglo XIX, por eso la Ruta Verne ofrece un recorrido por los diversos
fenómenos naturales de los que el autor hablaba en sus obras, comparando
el conocimiento científico de aquella época con el conocimiento que del
mismo fenómeno se tiene en la actualidad. La gravedad, la refracción,
la acción-reacción, la caída libre, la presión hidrostática, el vulcanismo,
la evolución de los seres vivos o la astronomía son algunos de los temas
tratados en sus libros y que se muestran en la exposición.
Los
visitantes también tienen oportunidad de participar en otras actividades
complementarias, como disfrutar, bajo las estrellas del ciclo de cine
al aire libre, en que se proyectan películas como Viaje a la Luna,
La conquista del Polo, Viaje al centro de la tierra, La
isla misteriosa, y La vuelta al mundo en 80 días.
Subir
en globo
Además,
las personas que quieran ver Barcelona de noche, desde una altura de 20
metros podrá hacerlo subiendo en el globo aerostático que se ha instalado
para la ocasión en la plaza de la Ciencia de CoxmoCaixa.
Otra
posibilidad es adentrarse en la ciencia a través del teatro, participando
en dos representaciones en las que los actores descubren al público los
aparatos e ingenios que Verne utilizó en sus novelas, así como las estrategias
que han adoptado los seres vivos para poder vivir fuera del agua con éxito.
También
es posible participar en laboratorios y experimentos científicos, como
los que se realizan con generadores de alta tensión que permiten saber
más sobre electrostática y descargas eléctricas, o como la manera de sostenerse
en el aire la nave transatlántica “Albatros”, ideada por Julio Verne.
Por
último, los más pequeños se pueden convertir en exploradores científicos
a través de los fantásticos cuentacuentos de Verne, disfrutando de expediciones
a mundos fantásticos y desconocidos, viajes con aparatos estrafalarios,
y en compañía de monstruos de toda clase y condición.
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