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Madrid.
La
Cámara de Diputados de los Estados Unidos de Brasil rechazó una enmienda
del Senado al proyecto de ley, con lo que sólo queda pendiente su sanción
por parte del presidente Luiz Inácio Lula da Silva para que se convierta
en ley en los próximos 15 días, según hicieron público el día 7 de julio
portavoces del Legislativo brasileño. “Ya está plenamente aprobado, sólo
falta la sanción del presidente Lula la semana que viene”, explicó el
diputado Atila Lira, autor del proyecto, en declaraciones a Efe.
La nueva ley obligará a las escuelas públicas y privadas
a ofrecer el español como disciplina optativa para los alumnos que cursen
del quinto al octavo año de Enseñanza Primaria.
En su enmienda, los senadores pretendían que esa oferta
se hiciera fuera del horario regular de clases, lo que según Lira la hacía
inviable al dificultar la organización de los cursos. Para el nivel
preescolar y los cuatro años iniciales de Primaria la enseñanza del español
ha quedado como oferta “facultativa” a discreción de las escuelas, explicó
el diputado.
En Brasil después de la Educación Primaria hay tres cursos
de Enseñanza Media o Secundaria, antes del ingreso a la Universidad. En
ese nivel el español también quedará a discreción de los centros educativos.
“La nueva ley es importante para la educación básica
y para la integración de Brasil con los demás países de América Latina
y los países hispánicos como un todo”, afirmó Lira, quien agregó que “la
enseñanza del español va a permitir la integración en todos los sentidos,
incluido lo cultural y lo comercial, y en el futuro va a facilitar la
formación de un bloque en América del Sur”.
La aprobación de la nueva norma llevó varios años de
discusión en el Congreso de Brasil, un país tradicionalmente cerrado a
las lenguas extranjeras y donde no era obligatoria la enseñanza de ningún
idioma, ni siquiera el inglés. A este respecto, Lira precisó que la nueva
ley “convierte la lengua española en obligatoria para las escuelas y optativa
para los alumnos; no hay ninguna otra lengua extranjera en Brasil en esa
situación”.
Para el resto del sistema educativo, como la educación
superior y técnica, será “la propia demanda creada por las necesidades
sociales” la que va a establecer los currícula de formación en lenguas,
y ni siquiera la enseñanza de la lengua nacional de Brasil, el portugués,
es obligatoria en esos niveles, según indicó Lira.
Las universidades brasileñas desde hace años ofrecen
cursos de formación en lengua española, movidas por la influencia de Mercosur
y de los países hispanos que tienen frontera con Brasil. En los estados
limítrofes, que tienen autonomía en sus sistemas de enseñanza, también
hay cursos regulares de español.
Satisfacción
La aprobación en la Cámara de Diputados brasileña de
la ley que obligará a todos los centros de Secundaria a ofrecer la enseñanza
de español fue recibida por el Ministerio de Educación y Ciencia español
como una excelente noticia. El subdirector general de Cooperación Internacional
del MEC, Miguel González Suela, explicó en declaraciones a Efe, que se
trata del español de España y de Iberoamérica, porque a Brasil le “interesa
la riqueza del idioma, teniendo muy en cuenta a sus vecinos”.
“Lo que hoy se ha aprobado -detalló González Suela el
día 7 de julio- es la Ley para la Enseñanza del Español, que establece
como obligatoria la oferta de esa materia en los tres últimos cursos (series)
de Secundaria”.
La ley, que determina que esa oferta deberá implantarse
en un plazo máximo de 5 años, deberá pasar ahora la sanción del presidente
de la República, que debe hacerlo en no más de 15 días.
González Suela subrayó asimismo que se ha tratado de
“un proceso largo”, con varios años de discusión, pero que significa una
aportación “muy importante” a la difusión del español. A su juicio, su
trascendencia es tanto cuantitativa, ya que entre 10 y 12 millones de
jóvenes brasileños podrán aprender el idioma, como cualitativa porque
hasta ahora sólo se ofertaba el español en la enseñanza privada, a la
que solo acceden el 10% de todos los escolares del país.
La nueva ley supone también la integración regional del
país, al incorporarse así al idioma de Mercosur (en el que están Argentina,
Brasil, Uruguay y Paraguay como socios plenos) y la ampliación de la oferta
en la Universidad, porque es esa institución la que acredita para la docencia.
En cuanto al mundo editorial, González Suela subrayó
que tanto el sector en España como en Iberoamérica se verán beneficiados
por esta decisión.
Amplio
abanico de posibilidades
Por su parte, el director de la Real Academia Española,
Víctor García de la Concha, acogió con “gran satisfacción” la ley brasileña
que llevará el español a los centros de Secundaria, decisión que abre
un amplio abanico de posibilidades ante las universidades españolas que
podrán contribuir a la formación del profesorado.
En declaraciones a Efe, García de la Concha señaló que
la nueva ley aprobada ayer por el Parlamento brasileño servirá también
para intensificar la relación de la RAE con la Academia de las Letras
de ese país, que ya ha mostrado “mucho interés” por conocer los trabajos
que se llevan a cabo en el ámbito académico español.
El director aludió a los años que ha costado sacar adelante
la ley que establece la obligatoriedad de ofrecer clases de español y
recordó que cuando se empezó a debatir, el entonces presidente Fernando
Henrique Cardoso le dijo que, independientemente de que se aprobara o
no esa iniciativa, “lo que se iba a imponer era la ley natural, porque
Brasil no tiene otra salida que el mar o lo hispánico”.
Actualmente, en Brasil hay un gran número de estudiantes
de español que lo hacen por razones de índole práctica y de conexión tanto
con Hispanoamérica como con España y la Unión Europea.
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