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Madrid.
ROSAURA
CALLEJA
El proyecto
de Ley Orgánica de Educación (LOE), que incorpora las recomendaciones
realizadas por el Consejo Escolar del Estado y cuenta con el aval constitucional
y jurídico del Consejo de Estado, sustituye la LOGSE-1990, la LOPEG-1995
y la LOCE-2002. La reforma va acompañada de una memoria económica, que
prevé más de 6.000 millones de euros adicionales al gasto educativo global,
para los próximos cinco años. El MEC sufragará el 58% y el resto será
financiado por las comunidades autónomas.
Una
educación de calidad con equidad para todos los estudiantes en todos los
niveles es el objetivo de la LOE, como precisó María Teresa Fernández
de la Vega, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros del
pasado viernes. Según sus propias palabras “el esfuerzo y el estudio constituyen
la primera obligación para los estudiantes” y señaló que en el proceso
de debate han participado todos los sectores de la comunidad educativa.
Conseguir
el éxito de todos los alumnos en las enseñanzas obligatorias, aumentar
la escolarización en edades tempranas, promover el aprendizaje a lo largo
de la vida, la formación ciudadana, la igualdad de oportunidades y la
cohesión social constituyen pilares básicos en esta nueva norma.
Formación
en valores
En
su definición de principios enfatiza la educación ética y ciudadana y
prima la educación en el respeto a los demás y en la igualdad entre hombres
y mujeres, además de promover la participación de la familias y los alumnos
y configura un modelo de centro docente plural y participativo.
Durante
su intervención ante los medios de comunicación, María Jesús San Segundo
subrayó que, tras un numerosas reuniones en el marco de la Conferencia
Sectorial, se han alcanzado “90 puntos de acuerdo” y que el proyecto recoge
modificaciones propuestas por las comunidades autónomas, el Consejo Escolar
del Estado y el Consejo de Estado. “Partimos de un sistema educativo herido,
muy enfrentado”, afirmó la Ministra y aclaró que “la LOE no destruye,
sino que construye y aprende de las leyes anteriores”.
Esta
ley incide en el refuerzo de competencias básicas como lectura, escritura
y matemáticas, por lo que los alumnos con dificultades de aprendizaje
dispondrán de planes de apoyo para paliar el fracaso escolar, que se pondrán
en marcha desde Primaria. Además, todos los centros públicos contarán
con bibliotecas escolares para fomentar la lectura.
Educación
Infantil
Las
administraciones garantizarán la gratuidad en el segundo ciclo de Educación
Infantil (3-5 años) y la oferta suficiente de plazas, ya que el Gobierno
considera que es una etapa fundamental para el desarrollo posterior del
alumno y por su carácter preventivo y compensador de desigualdades. El
profesorado que imparta este nivel será especialista en Educación Infantil
y contará con el apoyo de otros profesionales en el primer ciclo (0-3
años).
De
igual modo, la LOE incorpora la enseñanza de un idioma extranjero y de
nuevas tecnologías de la información y la comunicación desde los 5 años.
Además, establece dos evaluaciones de diagnóstico en 4º de Primaria, para
alumnos de 9 años, y en 2º de la ESO, para los de 13 años. No obstante,
estas pruebas no computarán en el expediente académico, ni se reflejarán
en las calificaciones. Estos resultados permitirán conocer la evolución
y funcionamiento global del sistema educativo y adoptar las actuaciones
pertinentes para mejorar el aprendizaje de los estudiantes.
La
promoción automática queda eliminada y se regula la repetición de curso,
con la opinión del claustro de profesores y estableciendo medidas de refuerzo
evaluables.
Agenda
de Lisboa
María
Jesús San Segundo precisó que se realizarán actividades de recuperación
con evaluación de las materias suspensas, “tanto si se repite curso, como
si se pasa al siguiente”. También puntualizó que los objetivos de la reforma
cumplen los fijados en la Agenda de Lisboa, algunos “compartidos con la
UE y otros son específicamente españoles”.
La
Ley organiza los cursos 1º, 2º y 3º de Educación Secundaria Obligatoria
con un núcleo común para todos los alumnos, pero el 4º curso tendrá un
carácter orientador. Sin embargo, los estudiantes podrán elegir opciones
adaptadas a sus circunstancias e intereses con objeto de continuar estudios
postobligatorios o la incorporación laboral. Además, se establecen desdoblamientos
en materias instrumentales y programas de apoyo y refuerzo. Desde 3º de
la ESO, los alumnos que presenten dificultades de aprendizaje podrán realizar
programas de diversificación curricular adaptados a sus necesidades y
que conducirán a la obtención del título de Graduado en ESO.
Acceso
a la universidad
En
cuanto al acceso a la universidad, “se propone una única prueba con validez
en todo el territorio español”. La nota de este examen hará media con
las calificaciones del Bachillerato, para elegir una carrera.
Por
lo que se refiere a la asignatura de Religión, la LOE dispone que será
de oferta obligatoria para los centros y de elección voluntaria para los
alumnos, ajustándose a lo establecido en el Acuerdo sobre enseñanza y
asuntos culturales suscrito entre la Santa Sede y España. María Teresa
Fernández de la Vega manifestó que el Gobierno garantiza el derecho a
la formación religiosa, “pero que no se debe imponer como asignatura obligatoria
y evaluable, ya que no debe condicionar el futuro de los estudiantes que
quieran ser médicos, jardineros o arquitectos”.
Estatuto
docente
Esta
Ley prevé intensificar la formación permanente de los docentes, el uso
de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, así como
la actualización de conocimientos en lenguas extranjeras. Paralelamente
a la tramitación de la LOE, el MEC ultima la negociación del Estatuto
de la Función Pública Docente, cuya elaboración se lleva a cabo en colaboración
con las centrales sindicales más representativas. Así como, la nueva Ley
establece la adecuación de la formación inicial del profesorado al sistema
de grados y postgrados del espacio europeo de educación superior.
Asimismo,
la LOE pretende que los centros tengan capacidad suficiente, para adecuar
su proyecto educativo a las características de su entorno y a las necesidades
educativas de su alumnado específico y que puedan imprimir sus señas de
identidad en ese proyecto, dentro de un contexto de sometimiento a la
legalidad. Mientras que calidad y autonomía exigen evaluación, esta norma
introduce mecanismos sistemáticos de control de calidad, mediante evaluaciones
periódicas de diagnóstico al alumnado y evaluaciones del profesorado,
de los centros y del conjunto del sistema educativo.
Reacciones
Por
su parte, la secretaria ejecutiva del Política Social y Bienestar del
PP, Ana Pastor, afirma que la LOE “va en contra de la calidad y el esfuerzo”
y que desaparece el deber de estudiar. Según sus declaraciones, “es la
ley del “todo vale”, del no esfuerzo, de saber menos lengua, menos matemáticas,
menos historia o menos filosofía”. También, insistió en que esta norma
nace sin consenso y que ha sido criticada por toda la comunidad educativa,
el Consejo de Estado y la mayoría de las comunidades autónomas.
En
un comunicado, la Conferencia Episcopal califica de “inaceptable” el proyecto
de Ley Orgánica de Educación, ya que “pone seriamente en peligro la enseñanza
de la religión” y, a su juicio, “recorta el derecho de los padres a decidir
sobre la educación de sus hijos”. El secretario general Juan Antonio Martínez
Camino manifiesta que el texto legal “es de la responsabilidad exclusiva
del Gobierno, ya que no ha habido diálogo ni negociación alguna respecto
al mismo”.
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