Los países promotores del proyecto ITER acuerdan realizarlo en Cadarache (Francia)
Barcelona albergará la sede de la Agencia que gestionará la contribución europea al proyecto
El proyecto ITER persigue, por medio de una colaboración internacional sin precedentes, demostrar la viabilidad científica y tecnológica de la fusión nuclear como fuente de energía. El emplazamiento del reactor de este importante proyecto científico se realizará en Cadarache
La ministra de Educación y Ciencia, María Jesús San Segundo, y el alcalde de Barcelona, Joan Clos, durante la presentación del proyecto.
(Foto: EFE)
(Francia), mientras que España albergará la sede legal que gestionará la contribución europea al ITER y nombrará a uno de los directores del proyecto. La citada sede estará en Barcelona.

Madrid.
Las delegaciones de los países promotores del proyecto internacional de fusión ITER (Unión Europea, Japón, Rusia, Estados Unidos, China y Corea) han alcanzado en la reunión de negociación mantenida el pasado 28 de junio, en Moscú, un acuerdo para el lanzamiento de la construcción de esta gran instalación científica en el emplazamiento Europeo de Cadarache, en el sureste de Francia, dentro de un amplio acuerdo para impulsar la fusión como fuente de energía.
Esta decisión supone, según lo acordado por el Consejo de Competitividad de la UE en noviembre de 2003, que España albergará la sede que gestionará la contribución europea al ITER.
Actualmente España está trabajando conjuntamente con la Comisión Europea en la preparación del establecimiento en Barcelona de esta agencia, con el objetivo de iniciar sus actividades a finales de 2005.
El Ministerio de Educación y Ciencia mostró su satisfacción por la consecución de este importante acuerdo científico internacional sobre un tema de tanta trascendencia para nuestro planeta como es el futuro energético y confirma su voluntad de colaborar con el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT), y la administración autonómica y local catalana, para poner todos los medios a su alcance para conseguir desempeñar con éxito el importante papel que a España le corresponde jugar en este proyecto.

Un período de funcionamiento de 20 años

El presupuesto de construcción del proyecto ITER asciende a 4.500 millones de euros, que durante 10 años precisará el trabajo directo de 5.000 profesionales-año. El periodo de funcionamiento previsto es de 20 años, con un presupuesto anual de operación de 240 millones de euros. En la actualidad se espera que el primer plasma de ITER se produzca en el año 2015.
El acuerdo alcanzado pone fin a las negociaciones que se vienen produciendo desde la conclusión de la fase de diseño del ITER en 2001, en las que han participado las partes interesadas en el proyecto, inicialmente la Unión Europea, Rusia, Japón y Canadá (éste último país abandonó las negociaciones en 2003), a los que posteriormente se unieron Estados Unidos, China y Corea.
El objeto de la negociación ha sido definir los términos del acuerdo internacional que constituirá la base legal del proyecto, la distribución de los costes y contribuciones de cada parte, y determinar la ubicación física del mismo. Han existido cuatro candidaturas para albergar el proyecto, presentadas por Canadá (Clarignton), España (Vandellós), Japón (Rokkasho-mura) y Francia (Cadarache).
En Noviembre de 2003 el Consejo de Competitividad de la UE decidió apoyar la candidatura de Cadarache y España retiró su propuesta con el compromiso europeo de ubicar en nuestro territorio la sede de la agencia europea que gestionará la contribución del viejo continente al proyecto, que asciende a cerca de dos mil millones de euros. Asimismo España nombrará uno de los Directores del proyecto ITER.

Paso previo a las centrales eléctricas

El proyecto ITER, que significa ‘el camino’ en latín, es el próximo paso experimental entre los estudios actuales de física de plasmas y las futuras centrales de fusión productoras de electricidad. ITER persigue, por medio de una colaboración internacional sin precedentes, demostrar la viabilidad científica y tecnológica de la fusión como fuente de energía. Para ello acometerá la construcción de la máquina experimental de fusión por confinamiento magnético de mayores dimensiones y complejidad de las construidas hasta la fecha, que integrará en un único dispositivo todas las tecnologías que serán necesarias en las futuras plantas. La operación del dispositivo demostrará el objetivo de amplificación de potencia, generando hasta 500 MW de potencia de fusión, y el quemado sostenido de plasmas a temperaturas por encima de 100 millones de grados centígrados, con el régimen estacionario como objetivo último. En ITER se realizarán ensayos integrados de los componentes necesarios para el uso práctico de la energía de fusión. El éxito del proyecto ITER debería ser seguido por el inicio de la construcción de la primera planta de demostración de energía eléctrica.
ITER combina las más sofisticadas tecnologías, entre las que se encuentran las relacionadas con grandes bobinas superconductoras sometidas a altos campos magnéticos, sistemas criogénicos de gran escala, componentes internos sujetos a elevadas densidades de potencia, electrónica, microondas, comunicaciones, sistemas avanzados de robótica…

Historia de un ambicioso proyecto

La historia del proyecto se remonta a la cumbre de Ginebra de 1985 en la que el presidente Gorbachov propuso a los presidentes Reagan y Mitterrand el establecimiento de un proyecto conjunto entre Europa, Japón, EEUU y la URSS para desarrollar la energía de fusión mediante la construcción del siguiente gran dispositivo experimental. La colaboración se estableció bajo los auspicios de la OIEA (Organización Internacional de la Energía Atómica) con el nombre de ITER (Reactor Experimental Tokamak Internacional, o ‘el camino’ en latín).
Entre los años 1988 y 1990 se completó el diseño conceptual, y desde 1992 se elaboró el diseño detallado de ingeniería que, tras una profunda revisión en 1998, concluyó en el año 2001. El diseño actual es el resultado del esfuerzo de físicos e ingenieros de todo el mundo distribuidos en tres centros de trabajo (Garching en Alemania, Naka en Japón, San Diego en Estados Unidos) y su viabilidad técnica ha sido demostrada por medio de siete grandes proyectos de desarrollo tecnológico que han permitido construir prototipos de los componentes más sofisticados: bobinas superconductoras (solenoide central y bobinas de campo toroidal), cámara de vacío y componentes internos (sector de la cámara, módulo del manto, y módulo del divertor), y sistemas de robótica (para la manipulación de los módulos del manto y del divertor.

Barcelona, sede de la Agencia Europea de Fusión

La ministra de Educación y Ciencia, María Jesús San Segundo, el alcalde de Barcelona, Joan Clos, y el consejero de Universidad, Investigación y Sociedad de la Información de la Generalitat, Carles Solà, comparecieron ante los medios de comunicación, el jueves 29 de junio, en Barcelona, tras conocerse que la candidatura de la Unión Europea (Francia-España) ha sido elegida finalmente para albergar el proyecto de fusión nuclear ITER.
La ministra de Educación y Ciencia, María Jesús San Segundo, confirmó en dicha comparecencia, según informa Efe, que Barcelona será la sede de la Agencia Europea de Fusión, encargada de controlar todos los contratos para la construcción, el desarrollo industrial y de I+D del reactor experimental de fusión industrial (ITER) de Caderache (Francia).
Por su parte, el alcalde de Barcelona, Joan Clos, expresó su “enorme satisfacción” por la decisión del Gobierno central de ubicar la sede de la Agencia Europea de Fusión en Barcelona.

 

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