Estela y realidad

La Residencia de Estudiantes muestra el ascendente que Einstein y sus teorías tuvieron en nuestra sociedad

Como el más importante físico teórico del siglo, como la gran figura humanista, como el estallido mediático, como el rara avis intelectual y, también, como el profesor de la Universidad española que pudo haber sido: Albert Einstein tiene un espacio múltiple en la memoria de nuestra cultura y la Residencia de Estudiantes nos lo recuerda.

Madrid. JULIA FERNÁNDEZ
Mostrar lo que supuso la aportación de Einstein en la España científica e intelectual de la época y reflexionar sobre la singular incidencia que tuvo su viaje por Barcelona, Madrid y Zaragoza en en los meses de febrero y marzo de 1923 ha sido el interés  primordial  que  ha  movido  a  la

Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales y la Residencia de Estudiantes, en colaboración con el Ministerio de Educación y Ciencia, a poner en marcha el proyecto Einstein en España, una auténtica recuperación memorística de un apartado poco conocido y nada difundido de nuestra cultura: la visita de Einstein a España y a la Residencia de Estudiantes –dentro de un periplo internacional tras el reconocimiento que le supuso en el año 1921 el premio Nobel de Física por sus investigaciones sobre el efecto fotoeléctrico- inscrita en el proceso de modernización de la ciencia y la educación a lo largo del primer tercio del siglo XX en nuestro país.

Algunos datos

“Uno de los grandes logros en la historia del pensamiento humano (...) no es el descubrimiento de una isla remota, sino de todo un continente de nuevas ideas científicas (...) Es el mayor de los descubrimientos en relación con la gravitación desde que Newton enunciase sus principios” (J.J. Thomson, director del Laboratorio Canvendish de Cambridge, The Times, Londres, 8 nov. 1919): esta opinión de un experto en Teoría de la Física es la impresión colectiva que muy pronto conforma en su entorno la formulación de la teoría de la relatividad expuesta en 1905 por Einstein en su trabajo Sobre la electrodinámica de los cuerpos en movimiento, y su culminación en la teoría de la relatividad general de 1915.
Esta es también la opinión del intelectual y el científico español que en esos años atraviesa, por primera vez en su compleja historia, una existencia aceptada socialmente y de vocación internacionalista y en la que la visita de Einstein va a suponer un nuevo espaldarazo a esa ambiciosa idea de integrar sin dudas a la Ciencia en el marco amplio del concepto Cultura.
Las conferencias dadas por el físico en la Diputació y la Academia de Ciencias de Barcelona; la Facultad de Ciencias, la Academia de Ciencias, el Ateneo y la Residencia de Estudiantes de Madrid, además de en la Facultad de Medicina de Zaragoza son recogidas por la sociedad como fenómenos que están entre el concierto de la mente y del espectáculo.

En el recuerdo

Cien años después de la formulación de Einstein de la Teoría de la Relatividad, y casi ochenta años después de su visita a nuestro país, la muestra Einstein en España – comisariada por José Manuel Sánchez Ron y Ana Romero de Pablos y abierta al público en Madrid, hasta el 24 de julio- reconstruye el momento que vivía la Ciencia española, los pasos académicos y sociales que dio el científico en sus meses de estancia y su repercusión mediática e intelectual: Documentos, fotografías, libros, revistas, periódicos, caricaturas y viñetas, vídeo y una selección de instrumentos científicos( espectrógrafos, interferómetro, galvanómetro) dan fe del extremo al que en primer lugar querían apuntar los comisarios de esta memoria escenificada y que no es más que el eco que la ciencia y sus hallazgos tenían en la llamada Edad de Plata de la ciencia española: “Es sorprendente –afirmó en la presentación el catedrático Sánchez Ron- el interés demostrado porque la física que Einstein promueve es teórica y España sólo había desarrollado física práctica. Hubo un apoyo a través de la prensa extraordinario; invitan a científicos a que resuman en sus páginas las teorías de la relatividad...es una postura social que hoy sería impensable.”
Con fondos de la Residencia de Estudiantes, la Universidad Hebrea de Jerusalén, la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, el Institut d´Estudis Catalans, la Fundación Ortega y Gasset, el Archivo ABC, el Archivo general de la Administración y otras colecciones de instituciones públicas y privadas, la muestra viajará después a la Fundación Sierra Pampley de León, a la Fundación Municipal de Cultura de Valladolid y a la Biblioteca Pública del Estado de Zamora. Serán nuevas etapas físicas de la vivencia del recuerdo de la visita de Albert Einstein a nuestro país.

 

arriba