Fuerte incremento de alumnos extranjeros en los centros escolares españoles
Son ya casi medio millón, la mitad de ellos latinoamericanos
Según datos de un estudio llevado a cabo por la Fundación Encuentro, el número de alumnos extranjeros actualmente en nuestro país está próximo al medio millón, cifra que supone el 5’7% del alumnado total. El 44’5% de estos estudiantes están matriculados en Educación Primaria; el 27’9% en ESO; y el 20’2% en Educación Infantil.
La atención a la diversidad es uno de los mayores retos que tiene planteado actualmente el sistema educativo español. (Foto: Rafael Martínez)

Madrid. MARGARITA GIRON
La presencia de estos estudiantes en los centros educativos alcanza un ritmo acelerado. Desde el curso 1992/93 se aprecia un crecimiento constante, con dos etapas diferenciadas: una primera, hasta 1998/99, con un crecimiento medio anual entre un 6% y un 15%; y una segunda, hasta hoy, de rápido crecimiento, por encima del 28% anual y que supera en algunos cursos el 45%. De esta forma, los últimos datos indican que se ha pasado de 50.076 alumnos extranjeros en el curso 1993/94, a 388.290 en el curso 2003/2004.
El alumnado extranjero se concentra básicamente en cuatro comunidades autónomas: Madrid, Cataluña, Comunidad Valenciana y Andalucía, que suman casi el 70% del total. Por el contrario las comunidades de la meseta y del oeste tiene las tasas más bajas. Se reproduce, en este caso, la división entre la España más dinámica y la que sufre estancamiento o incluso retroceso en su actividad productiva.
En cuanto a su procedencia, el colectivo más numeroso desde el curso 2001/02 es el procedente de América del Sur, que alcanza el 46’68%, sobre todo de Ecuador, Colombia y Argentina. En cinco años se ha multiplicado por nueve su número, pasando de 20.512 en el curso 1999/00 a 185.861 en 2003/04. Les siguen los inmigrantes de origen africano (18’83%), sobre todo los marroquíes, hasta entonces el grupo más numeroso y que se ha duplicado de 31.613 a 74.960 en cinco cursos.

Países del Este

Por otra parte, mientras ha disminuido el porcentaje de alumnado de la Unión Europea (12’38%), ha aumentado considerablemente el procedente de los países del Este de Europa (12’74%), sobre todo de Rumania, Bulgaria y Rusia.
Respecto a la continuidad en los estudios, la matriculación de estos alumnos en la enseñanza no obligatoria desciende de manera llamativa, representando el 2’4% de los alumnos de Bachillerato y el 2’5% de los de Ciclos Formativos. Solamente el 32’6% de los jóvenes extranjeros entre 16 y 18 años está escolarizado, frente a un 83’6% de los españoles en ese grupo de edad. En los centros consultados durante este estudio, las tasas de absentismo y de abandono escolar son altas: no logran concluir satisfactoriamente la ESO aproximadamente un 30% de los alumnos inmigrantes.
Para explicar esta situación hay que tener en cuenta varios factores. Entre ellos, la tendencia de los alumnos inmigrantes a insertarse, por decisión propia o familiar, en el mercado laboral lo antes posible; así como las restricciones que impiden cursar los ciclos postobligatorios a quien no sea residente.

Distribución

Respecto a la distribución de estos alumnos, los centros señalan que el alumnado autóctono e inmigrante que les llega suelen tener un nivel sociocultural similar. Cuando este es bajo y se suman dificultades, como pertenecer a familias desestructuradas, con problemas de desempleo, precariedad en la vivienda, desinterés por los estudios de los hijos, y a este perfil de alumnado se añade otro similar, pero proveniente de la inmigración, entonces el centro escolar comienza a tener dificultades y problemas reales para desarrollar su acción educativa.
Otro factor a tener en cuenta es la concentración espacial de los colectivos inmigrantes en determinados barrios de las grandes ciudades, con la consiguiente presión sobre sus centros escolares. La tendencia en este caso es que las familias autóctonas de un nivel social más alto cambien a sus hijos de colegio.

Violencia escolar

Otro de los aspectos que recoge este estudio se refiere a la violencia escolar. Los datos señalan que cuatro de cada diez alumnos de ESO ha sufrido alguna vez una agresión por parte de un compañero de escuela, a la vez que el 8% manifiesta haber recibido amenazas. El 50% de los alumnos, asegura, sin embargo, que “no se hace nada por atajarlo”, y el 60% señala que “se anima al agresor”. Por su parte, el 10% de los profesores reconoce que ha sido agredido más de una vez.

 

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