|
Madrid.
Los resultados del Informe
PISA 2003, dados a conocer el pasado mes de diciembre, ponen de manifiesto
que los estudiantes españoles de Secundaria se sitúan en el puesto 26
en cuanto al rendimiento académico en materias básicas como matemáticas,
ciencia o lectura.
En el presentación de dicho
informe -que hasta la fecha solo conocía versiones en inglés y francés-,
el secretario general de Educación, Alejandro Tiana, señaló que el estudio
ha sido objeto de un profundo análisis por parte del Ministerio de Educación
y Ciencia y que varias de sus consideraciones han sido tenidas en cuenta
a la hora de elaborar el anteproyecto de Ley Orgánica de Educación (LOE).
Uno de esos aspectos, según Tiana, es el relativo al profesorado, “ya
que el informe insiste sobre la necesidad de contar cada vez más con un
profesorado convenientemente formado, motivado y comprometido con la labor
de grupo”. Para el secretario general de Educación otro de los aspectos
destacables es el del funcionamiento de los centros, su organización y
la diversidad de su alumnado, “pues se demuestra que los centros que presentan
un cierto grado de heterogeneidad entre sus estudiantes obtienen unos
resultados académicos más positivos”.
Tiana se refirió también
a los programas de apoyo como elemento básico para reforzar el aprendizaje
del alumnado en materias instrumentales. “La repetición de curso por sí
sola -dijo- no soluciona los problemas si no va acompañada de medidas
de apoyo y refuerzo”. En este sentido, el MEC y varias CC.AA. ya han puesto
en marcha este curso programas de estas características en más de 400
centros educativos. Asimismo, hizo hincapié en la necesidad de contar
con centros con mayor autonomía programática y de gestión, según se desprende
del informe de la OCDE. “Por ello el anteproyecto de la LOE contempla
diversos artículos que inciden sobre esta cuestión. No se puede educar
en calidad sin conceder a los centros y a los profesores mayor autonomía
para desarrollar su labor”, indicó Tiana.
60
países en el próximo estudio
Por su parte, el director
de Educación de la OCDE, Barry McGraw, se refirió a los parámetros que
aborda el mencionado informe, centrado principalmente en el dominio que
los alumnos de 15 años tienen de las Matemáticas, aunque proporciona también
datos sobre compresión lectora y ciencias. De la importancia del estudio
McGraw destacó el hecho de que 60 países ya han pedido participar en la
próxima evaluación PISA que tendrá lugar en 2006 y estará centrada en
el aprendizaje de las ciencias.
De lo datos del Informe
que publica ahora en español el grupo Santillana se desprende que tanto
en matemáticas, como en lectura, ciencias o solución de problemas, los
alumnos españoles no superan el puesto 22 de la muestra. Aunque el resto
del alumnado de los países desarrollados tampoco sale mejor parados: en
conjunto, el 26% de los jóvenes de 15 años evaluados
es incapaz de resolver problemas matemáticos básicos de la vida corriente
y sólo el 4% de los más 276.000 alumnos de 41 países que han participado
en el estudio han alcanzado el nivel máximo en solución de problemas complejos.
Como ya sucedió en el anterior estudio PISA 2000, centrado
en la comprensión lectora, Finlandia se sitúa de nuevo a la cabeza de
la clasificación general de los países de la OCDE, gracias a sus buenos
resultados en matemáticas y ciencias. A continuación se encuentran
Corea, Holanda, Japón, Canadá, Bélgica, Suiza, Australia, Nueva Zelanda
y República Checa.
Sobre los resultados obtenidos
por los alumnos españoles el informe pone de manifiesto que son semejantes
a los del informe 2000, aunque un poco mejores en algunas sub-áreas de
matemáticas y ligeramente inferiores en lectura y ciencias. En matemáticas,
los jóvenes españoles de 15 años obtienen 485 puntos, cuando la media
de los 30 países de la OCDE es de 500, una puntuación ligeramente inferior
a la de los alemanes, suecos y franceses, similar a los de Luxemburgo,
Noruega y Estados Unidos y superior a los de Italia, Portugal o Grecia.
Equidad
Según el Informe PISA
2003 se pueden alcanzar buenos resultados sin que ello tenga que provocar
un aumento de desigualdades entre los centros por el tipo de alumnos que
escolarizan. Y ya algunos países están empezando a mejorar su rendimiento
al tiempo que reducen las desigualdades. En este sentido, España se encuentra
cercana al grupo de países que consiguen combinar el rendimiento de sus
alumnos con niveles aceptables de equidad.
Analizando los resultados
desde un punto de vista general el informe pone de manifiesto que en matemáticas
el interés de los alumnos y la seguridad en sus capacidades en dicha área
están estrechamente asociados a un mayor rendimiento, es decir, cuanto
mayor es el interés del alumno, más alto es su rendimiento. También se
constata. en todos los países, que el interés por las matemáticas es muy
inferior al que hay por la lectura, aunque la mayoría de los alumnos cree
que el estudiar matemáticas los ayudará en el futuro. El concepto de los
alumnos sobre sus habilidades matemáticas es una consecuencia importante
de la educación, pero también una poderosa herramienta de predicción del
éxito del alumno. Más de la mitad de los alumnos de 15 años no se sienten
seguros de sus habilidades en matemáticas.
|
|