Homenaje a los maestros republicanos
Una mesa redonda analiza la escuela y la figura del profesorado durante el periodo 1931-1936

Madrid.
“Homenaje a los Maestros Republicanos” es el título de una mesa redonda celebrada en el Centro Cultural Nicolás Salmerón, de Madrid, que contó con la participación de Marta Mata, presidenta del Consejo Escolar del Estado, Aurora Ruiz, miembro del colectivo Lorenzo Luzuriaga y ex directora general de Educación de la Comunidad de Madrid, Mª Jesús Alcazar, miembro de Acción Educativa y responsable del legado Ángel Llorca, la escritora e investigadora Ana Pelegrin, y Elisa Alonso, maestra.
Patrocinado por la Agrupación Socialista de Chamartín, el encuentro sirvió para rememorar un periodo -entre 1931 y 1936- en el que se crearon miles de escuelas y se dignificó la figura del maestro. Según se puso de manifiesto en las diferentes intervenciones, la educación fue siempre una cuestión de máxima importancia para los republicanos, ya que la consideraron una de las vías preferentes para transformar la sociedad española. Por ello, cuando en abril de 1931 alcanzaron el gobierno, dedicaron grandes esfuerzos en modificar la situación de enseñanza: aumentaron los presupuestos, dignificaron la situación del magisterio, aumentaron el número de escuelas, mejoraron las existentes y, entre otros aspectos, impulsaron toda una serie de intervenciones complementarias como colonias, cantinas y comedores escolares. En ese contexto tuvieron especial importancia las experiencias pedagógicas que desde décadas anteriores venía desarrollando la Institución Libre de Enseñanza.

Una escuela nueva

De esta etapa destacan tres decretos que supusieron un avance en la reforma educativa: el referido al bilingüismo, el que crea el Consejo de Instrucción Publica, y el que establece la no obligatoriedad de las clases de religión católica, un asunto que sigue siendo el centro de la polémica más de setenta años después. La educación en aquel periodo partía de la premisa de que el hombre se libera a través de la enseñanza, que a su vez se basaba en un modelo de escuela gratuita, obligatoria, laica y única. Se trataba de una escuela nueva, ni excluyente ni uniforme, con autonomía regional, atenta a los nuevos movimientos pedagógicos y promotora de la coeducación.
Durante las mesa redonda, las intervinientes destacaron como en este periodo, debido al alto grado de analfabetismo existente, se comienza a planificar por primera vez la educación de personas adultas, aunque la Enseñanza Primaria continuó siendo prioritaria para un Ministerio de Instrucción Pública que aglutinó todas las competencias sobre enseñanza, hasta entonces repartidas por varios departamentos y organismos ministeriales.
Es en estos años y debido a los problemas existentes cuando nace el asociacionismo del maestro. En 1916, con la creación del Grupo Cervantes, se habían puesto en práctica diversas ideas de perfeccionamiento del profesorado, pero no fue hasta veinte años después cuando se comenzó a formar un profesorado responsable, becario en Europa y estudioso de todos los sistemas educativos con la idea de unificar educación y cultura, un profesorado que tuvo una amplia proyección y contacto internacional. También en el año 1931 se crean la Misiones Pedagógicas para llevar la cultura no solo al alumnado sino también a las familias, y a los ámbitos geográficos más apartados, una iniciativa que permitió la creación de más de 3.000 bibliotecas en todo el país.
Los maestros republicanos reivindicaban una escuela “libre y liberada”, intercultural, que buscaba la libertad a través de la imaginación y tenía a la inteligencia de ayuda y soporte. Unos profesionales que se formaban no para servir sino para crear, para inculcar al niño que el aprender no solamente se consigue con los libros, y que el enseñar no es imponer.
En la mesa redonda se puso de manifiesto que en el periodo republicano “la educación estuvo al servicio de la cultura y la cultura al servicio de la educación”, una época que alguien calificó de “empresa de soñadores”, un movimiento tanto cultural como educativo, que no acabó en 1939 ya que el exilio permitió desarrollar sus ideas y propuestas en Hispanoamérica.

 

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