El MEC presenta el nuevo plan de actuación en Política Tecnológica
La inversión prevista supera los 1.000 millones de euros
La cooperación entre Universidad y empresa es uno de los objetivos fundamentales que se plantea este plan de choque, con el que se pretende impulsar el desarrollo tecnológico y la innovación en España. La eliminación de avales entre las pymes, el bajo interés de los préstamos, y la promoción de los parques tecnológicos, son otras de las líneas de actuación del nuevo plan.
La ministra, acompañada de altos cargos del MEC, durante la rueda de prensa en la que presentó el nuevo plan tecnológico. (Foto: Rafael Martínez)

Madrid. MARGARITA GIRON
El Ministerio de Educación y Ciencia, invertirá 1.000 millones de euros en investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) durante el año 2005. Así lo ha explicado la ministra, María Jesús San Segundo, durante la rueda de prensa en la que ha presentado las líneas de actuación de su Departamento en materia de Política Tecnológica.
Esta cifra supone un incremento del 25% de la inversión del gasto público y tiene como objetivo impulsar la cooperación entre los investigadores y las empresas, además de incentivar tecnológicamente al mundo académico así como promover la transferencia tecnológica.
La ministra, que estuvo acompañada por el secretario de Estado de Universidades e Investigación, Salvador Ordóñez, y el director general de Política Tecnológica, Carlos Alejandre, explicó que de este capital, los proyectos científicos serán destinatarias de subvenciones, mientras que los tecnológicos serán objeto de préstamos con intereses cero sobre el 40% del proyecto a devolver en 15 años.
Con estas medidas, el Gobierno quiere acercar el gasto en I+D+i, actualmente en el 1% del Producto Interior Bruto, al 3% que la Unión Europea se ha propuesto como meta de aquí al año 2010. Otro dato a destacar, según la ministra, es que el esfuerzo en políticas científicas “ha multiplicado por cuatro las publicaciones de los investigadores españoles en todo el mundo”.

Acción combinada

Todo este plan consiste en una acción combinada de programas de I+D+i, convenios con otras administraciones públicas, creación de nuevas modalidades de financiación, impulso a las empresas innovadoras de base tecnológica y, muy especialmente, colaboración en proyectos comunes entre empresas, centros tecnológicos, organismos públicos de investigación y universidades.
Como condición necesaria de los nuevos proyectos empresariales que impulsará el MEC y en los que se suprimirán las garantías financieras en la mayoría de los casos y muy especialmente entre las pymes, se pedirá la cooperación con universidades y organismos públicos de investigación (OPIS). La principal novedad es, por tanto, la eliminación de los avales para aquellos agentes para los que era muy difícil obtener un respaldo de este tipo, como las pymes o las instituciones sin ánimo de lucro.
Las dos primeras convocatorias de este plan se publicarán próximamente en el BOE y consistirán, una en la cofinanciación de proyectos de investigación entre empresas y universidades y OPIS, en régimen de subcontratación de al menos el 15%, con unos recursos por parte del MEC de 200 millones de euros; y otra, para iniciativas singulares y estratégicas.
Este ultima iniciativa es de nueva creación y está destinada a grandes proyectos empresariales con un “elevado componente científico-tecnológico” y más de 100 millones de euros para préstamos y subvenciones y la creación de comisiones de seguimiento, con unos mínimos exigidos de inversión de 6 millones de euros, según explicó la ministra.

Conferencia sectorial

Por otra parte, se ha relanzado la Conferencia Sectorial de Ciencia y Tecnología, que será la base de una política de I+D coordinada y muy sensible a las desigualdades territoriales. Una de las acciones más ambiciosas a coordinar con las Comunidades Autónomas será la consecución de un acuerdo para diseñar un mapa a 15 o 20 años de grandes y medianas instalaciones científicas y tecnológicas.
Además, los parques tecnológicos se consideran una pieza clave para la transferencia de conocimiento de un sector a otro. En este sentido, se multiplicarán por 10 los fondos destinados en el año 2004 a este efecto, pasando de 20 a 190 millones de euros.
Por último, se están reforzando también los programas de incorporación de jóvenes universitarios al mundo tecnológico, tanto en el ámbito de los recursos humanos, como en la valoración de cooperación con las empresas. En este sentido se enmarca la mejora de la última convocatoria del Programa Torres Quevedo, que llega este año hasta las 850 plazas frente a las 300 de media de los últimos tres años.

 

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