Esta sección está abierta a todos aquellos profesores que realizan trabajos de innovación en el aula, unidades didácticas, proyectos interdisciplinares o que pongan en marcha nuevos métodos de aprendizaje en clase. Los textos, de una extensión máxima de tres folios, deben llegar en disquete a COMUNIDAD ESCOLAR (Alcalá, 34. 6ª planta. 28071 Madrid), o a nuestra dirección de correo electrónico.

Una semana de educación ambiental y convivencia en otra parte de España

Alumnos de un instituto riojano participan en el programa de actividades medioambientales del MEC

Un grupo de 21 alumnos de 4º de ESO del IES “Virgen de Vico”, de Arnedo (La Rioja), ha participado recientemente en un programa del Ministerio de Educación y Ciencia, que se convoca anualmente desde 1995, en el que se da la oportunidad a alumnos que cursan este nivel educativo en cualquier centro de España para que, durante una semana, desarrollen actividades medioambientales mediante estancias en un Centro de Educación Ambiental, en este caso ubicado en Viérnoles (Cantabria).

Lo que en un principio parecía que iba a ser un conjunto de excursiones por la orografía cántabra, percibiendo los diferentes lugares de belleza que allí existen, se convirtió en una experiencia educativa de lo más completa. Así, desde el principio se fomentó el intercambio y la convivencia entre alumnos de distinta procedencia, ya que todo el tiempo que estuvieron en el centro de Viérnoles lo compartieron con otro grupo de alumnos de Alquerías (Murcia), estableciéndose los vínculos afectivos propios de esas edades y que tan importante son para un desarrollo personal completo. Aquí, en estas situaciones, la mayoría de alumnos tiene una nueva oportunidad para desarrollar destrezas, que le permitan interactuar y relacionarse con gente de su edad que está abierta a tener nuevas experiencias, y que no tiene una historia atrás que le condicione, simplemente porque todos empiezan de cero desde que se llega el lunes por la mañana.
Se trabajó desde el principio en la asunción de responsabilidades para cada uno de los alumnos con la formación de “comisiones”:  la de comedor, en la que se repartían funciones para un transcurso adecuado del día a día; la de la casa, encargada de comprobar que  todo estuviese en perfecto estado antes de salir de ella; la de material, en la que se organizaban las cosas para que a ningún alumno le faltase la indumentaria necesaria para realizar una excursión, y la de animación, que trataba de fomentar en los alumnos participantes un uso enriquecedor de su tiempo libre.

Disciplina y convivencia

Se inculcaron unos hábitos de disciplina que los alumnos cumplieron perfectamente, desde los horarios para levantarse, desayunar, asearse, uso de las instalaciones y horas de silencio, potenciando la adquisición hábitos de respeto, como condición necesaria para desarrollar actitudes solidarias  tolerantes. Se afianzó el sentido de trabajo en grupo, ya que todas las actividades previstas durante esta semana estaban concebidas para ser desarrolladas por diferentes grupos (y siempre formado por diferentes miembros), tratando de conseguir que los chavales respetaran las experiencias y formas de pensar de los demás.
Además, los alumnos también pudieron elaborar estrategias de resolución de problemas, bien a través de estrategias basadas en la intuición y el razonamiento lógico, observadas en actividades de orientación, como el uso de la brújula, la utilización de un reloj para saber donde está el Norte, o en qué hay que fijarse en un bosque, la contemplación de las estrellas, o bien en estrategias en las que se utilizan procedimientos sistemáticos para resolver determinadas situaciones, tal como se hace en la identificación de hojas de árboles.
Asimismo, se potenció el aprendizaje a través de todos los sentidos, ya que no solamente estudiaron lo que es una duna, sino que lo pudieron ver son sus ojos, y comprobar la diferencia entre duna primaria, secundaria y terciaria, así como ver la diferente vegetación existente en ellas. Los alumnos percibieron como suena el mar, o el agua dentro de una cueva; el sonido de los patos en un embalse; los sonidos que emiten decenas de vacas y de ovejas en una feria; el olor de la leche recién ordeñada y el del agua recién caída del cielo, y tantas otras percepciones que pudimos disfrutar, ya que en todo este tiempo nuestros sentidos estuvieron funcionando.
Y, cómo no, los alumnos también participaron en actividades que potenciaban la reflexión, el compromiso y la actuación responsable hacia el medio ambiente, ya que pudieron ver in situ el impacto ambiental que las actividades humanas tienen sobre el medio en el que vivimos, y recibieron mensajes constantemente de lo que cada uno de nosotros como individuos podemos hacer, desde el reciclado de papel, alimentos…, hasta el uso racional de los recursos que disponemos.

La riqueza patrimonial de Cantabria

Y, por supuesto, los alumnos comprobaron y apreciaron el patrimonio cultural y artístico de Cantabria, con excursiones maravillosas por Altamira, visitando su neocueva, con su museo; Santillana del Mar, con sus típicas casas, calles empedradas, y Santander, paseando por el faro y la Magdalena.
Por todo lo cual no es de extrañar que, cuando llegó el sábado, a la hora de marcharse y de regresar a la realidad de cada uno, los alumnos rompiesen a llorar, y describiesen esta semana como una de las más maravillosas  que han disfrutado, y en la que han conocido mucha gente y muy válida, que han aprendido muchas cosas, y que no dudarían en volver a repetir, eso sí, con los mismos alumnos, esos que hace una semana no se conocían, ni siquiera sabían de su existencia, ni la de un pueblo que se llama Alquerías, ni del acento de los murcianos, de esos a los que en otro momento si se llegan a cruzar en su pueblo o ciudad ni siquiera les hubiesen hablado, y menos compartido su tiempo, sus pensamientos, ideas, ilusiones y sus sentimientos.

Fermin Izquierdo Villanueva y Jesús Gutierrez
Profesores de Secundaria del IES Virgen de Vico

 

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