San Segundo impone la Gran Cruz de Alfonso X El Sabio a la bióloga Margarita Salas

Madrid. La ministra de Educación y Ciencia, María Jesús San Segundo, presidió el pasado día 21 de marzo el acto solemne de imposición de la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X El Sabio a Margarita Salas Falgueras, distinguida científica e investigadora del Centro de Biología Molecular “Severo Ochoa”, a quien el anterior Gobierno decidió, en reunión del Consejo de Ministros del 26 de diciembre de 2003, conceder la citada distinción. A la ceremonia, que tuvo lugar en el Instituto de España de Madrid, asistieron, entre otras personalidades, el Secretario de Estado de Universidades e Investigación, Salvador Ordóñez, y el presidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Carlos Martínez.
En el acto de entrega de la distinción, San Segundo destacó “las acciones excepcionales y trascendentes” de Margarita Salas en el desarrollo de su labor, y “su empeño por llevar la ciencia a la sociedad, con una vocación de servicio público”. La ministra resaltó asimismo en su intervención “la sencillez y calidad humana” de la científica y “su esfuerzo en engrandecer la Ciencia española y en señalar el camino a los jóvenes investigadores”.
Por su parte, Margarita Salas, anterior presidenta del Instituto de España, agradeció la condecoración y tuvo palabras de reconocimiento para el trabajo del equipo que le acompañó al frente del Instituto de España.
Tras el acto de imposición de la Gran Cruz Civil de Alfonso X El Sabio a la insigne bióloga, el Instituto de España colocó un retrato de Margarita Salas en el cuarto de cuadros de los presidentes de la institución, realizado por  Álvaro Delgado, pintor de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.


La bióloga Margarita Salas, tras recibir de la ministra María Jesús
San Segundo la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X El Sabio.

(Foto: Rafael Martínez)

Convocadas 600 ayudas para la contratación
de doctores mediante los programas Ramón
y Cajal y Juan de la Cierva

Madrid. El Ministerio de Educación y Ciencia (MEC) ha hecho pública la convocatoria de 2005 de los Programas Ramón y Cajal y Juan de la Cierva para la contratación de doctores, según resolución recogida en el BOE de 8 de marzo, por la que se convocan 250 nuevas ayudas para la contratación de investigadores con experiencia por centros de I+D dentro del programa Ramón y Cajal y 350 ayudas para el programa Juan de la Cierva, enfocado hacia la contratación de jóvenes doctores. Para ambos Programas, la inversión del MEC en el año 2005 ascenderá a 25.060.000 euros.
En la convocatoria de 2005 se mantienen los principales aspectos del Programa Ramón y Cajal, iniciado en el año 2001, y del Programa Juan de la Cierva, puesto en marcha en el año 2004, introduciéndose en este último algunas variaciones fruto de la experiencia adquirida en la convocatoria anterior, en particular en el apartado relativo a los requisitos de los investigadores. También se incrementa la cuantía de la financiación adicional que se concede a cada investigador contratado a través del Programa Ramón y Cajal, fijándose en 15.000 euros, que supone un incremento del 25% respecto a 2004.
Para optar a una ayuda Ramón y Cajal, los investigadores deberán poseer el grado de doctor desde hace menos de 10 años (con excepciones en casos concretos como maternidad, baja por enfermedad, etc.). También deberán haber realizado, después de la obtención del doctorado, estancias en Centros de I+D distintos a aquél que les contrate durante al menos 24 meses. Los Centros de I+D presentarán su oferta de contratos, distribuidos por áreas, y los investigadores solicitarán un contrato presentando su CV y la actividad de investigación a realizar.
La Agencia Nacional de Evaluación y Prospectiva (ANEP) llevará a cabo la evaluación científico-técnica de las solicitudes. Elaborará un informe para cada petición teniendo en cuenta la contribución científico-técnica de los candidatos a su campo de investigación, valorando especialmente la realización de estancias posdoctorales en centros de reconocido prestigio, y la calidad y viabilidad científico-técnica de la actividad de investigación que se propone desarrollar. La ANEP también evaluará los preceptivos informes de seguimiento.
Los centros de I+D contratarán a los investigadores Ramón y Cajal como mínimo por cinco años. La ayuda del MEC para cada uno de los contratos será, en la primera anualidad, de 41.350 euros, de los que los investigadores percibirán una retribución mínima de 31.000 euros brutos anuales. A partir de la segunda anualidad, el importe de la ayuda del MEC se reducirá anualmente en 4.135 euros y en consecuencia el Centro de I+D incrementará su cofinanciación. Además, se concederá una ayuda adicional de hasta 15.000 euros por cada investigador contratado para cubrir los gastos de la puesta en marcha y desarrollo inicial de sus actividades.
En cuanto al programa Juan de la Cierva, los investigadores que sean contratados en Centros de I+D a través de estas ayudas deberán estar en los últimos meses de realización de la tesis doctoral al presentar la solicitud o ser doctores desde hace menos de tres años (con excepciones) y deberán haber obtenido el doctorado, o realizado estancias, en centros distintos a aquél en que se incorporan. Los grupos de investigación a los que se adscriban los investigadores contratados deberán contar con financiación para un proyecto de I+D del Plan Nacional o del Programa Marco de la Unión Europea.
Estas solicitudes también serán evaluadas por la ANEP. Los contratos deberán tener, en este caso, una duración mínima de tres años. La ayuda del Ministerio de Educación y Ciencia para cada uno de los contratos que se formalicen al amparo del Programa Juan de la Cierva será de 31.350 euros en cada una de las tres anualidades. La retribución mínima que deberán recibir los investigadores será de 23.500 euros brutos anuales. Los interesados pueden recabar información adicional sobre ambos programas en las direcciones web: www.mec.es/ciencia/cajal y www.mec.es/ciencia/delacierva .

La Comisión Europea establece un marco común legal para todos los investigadores de la UE

Madrid. La Comisión Europea propuso el pasado 11 de marzo una carta europea del investigador y un código de conducta para su contratación que fijan los derechos y obligaciones que se les debe reconocer a los investigadores europeos en todos los países de la Unión Europea (UE).
Esta medida tiene por objeto garantizar que, cualquiera que sea el país donde trabajen, los investigadores “sean tratados con el respeto y la estima que se merecen”, según se precisa en un comunicado suscrito por el comisario europeo de Ciencia e Investigación, Janez Potocnik.
La citada iniciativa, según informa Efe, se enmarca en el objetivo de “hacer atractiva la investigación en loa UE”, elemento que “tiene una importancia vital en la estrategia para el crecimiento económico y el empleo”.
La llamada “carta europea del investigador” fija las condiciones, responsabilidades y derechos de investigadores, empresarios y organizaciones que conceden ayudas económicas en este ámbito, y, entre otros aspectos, obliga a los empresarios a facilitar las condiciones laborales “que permitan a los investigadores conciliar la vida profesional y familiar, los niños y la carrera”, y exige que “se preste especial atención a un horario variable, el trabajo a tiempo parcial, el tele-trabajo y los períodos sabáticos”.
La carta exige a los investigadores, entre otras cosas, “responsabilidad para utilizar de manera eficaz el dinero de los contribuyentes” y “adoptar métodos de trabajo seguros y las precauciones necesarias para garantizar la salud y la seguridad”.
Por su parte, el código de conducta tienen por objeto la mejora de las condiciones de reclutamiento y contratación de los investigadores, mediante sistemas de selección “más justos y transparentes que los que se aplican en la actualidad”; para ello plantea que, a la hora de seleccionar al personal, no sólo se tenga en cuenta el número de publicaciones realizadas sino también otros criterios como la enseñanza, la supervisión, el trabajo en equipo, la transferencia de conocimientos y las actividades de gestión y sensibilización públicas.

España aumenta su participación en el Sistema Global de Información para la Diversidad

Madrid. España ha aumentado su contribución regular con el Sistema global de Información para la Diversidad (GBIF), con la organización de un Nodo Nacional financiado con 40.000 euros anuales, que gestionará el CSIC por delegación del Ministerio de Educación y Ciencia, a través del Real Jardín Botánico y el Museo Nacional de Ciencias Naturales. De easta forma se coordinará la informatización de los datos de diversidad biológica española procedentes de los fondos de colecciones de dichas instituciones, y de otros centros de investigación de todo el Estado. En este Nodo Nacional ya científicos del área de la biodiversidad con expertos en informática y bases de datos.
El GBIF es una organización internacional establecida en 2001, para conseguir que la información de la biodiversidad esté disponible para todo el mundo. España participa desde el principio en este proyecto, en el que  colaboran 43 países y 29 organizaciones internacionales. Es, en definitiva, una red de socios que trabajan para ofrecer a través de Internet, de forma abierta y gratuita, los datos que proceden de diversas fuentes, como registros de museos de historia natural y otras colecciones, así como de la observación de animales y plantas realizadas por grupos de ciudadanos. Actualmente cuenta con casi 50 millones de registros de datos procedentes de 101 fuentes de información, a los que se puede acceder a través del portal www.gbif.net
Los investigadores de todo el mundo pueden usar estos datos para predecir la propagación de enfermedades y de especies invasoras, para medir los efectos del cambio climático, y para ofrecer soluciones efectivas sobre la conservación y el uso sostenible de los recursos vivos. Un reciente estudio independiente ha calificado el GBIF como “recurso esencial” de información sobre los organismos vivos del planeta, que supone “un paso adelante fundamental en la investigación ecológica global y de la diversidad biológica y sus aplicaciones”, según ha afirmado la doctora Marvalee Wake de la Universidad de California (Berkeley, EE.UU), quien ha dirigido dicho informe. Han participado en esa evaluación externa un comité de científicos de prestigio de seis países y representantes de la consultora internacional KPMG. Más información en la página web arriba mencionada, o en www.gbif.org y en www.gbif.es

Disminuye la diversidad marina en Europa por el impacto humano y el cambio climático

Madrid. La diversidad marina está experimentando actualmente una rápida disminución en Europa, debido al impacto humano y el cambio climático, según las conclusiones del simposio internacional “Biodiversity loss in Europe”, que ha organizado recientemente en Almería la Asociación Española de Ecología Terrestre (AEET) y la European Ecological Federation (EEF). Además, la pesca industrial ha causado un “daño tremendo” en los ecosistemas marinos, ya que estas explotaciones han reducido la biomasa de las comunidades en un 80% durante los últimos 15 años, según ha afirmado el científico del CSIC Francisco Pugnaire.
Como consecuencia de ello, “la biomasa actual de los grandes peces es alrededor de un 98% menor que en ausencia de explotaciones pesqueras”, según su compañero en dicha institución, Enrique Macpherson, quien ha añadido que “la perturbación humana ha afectado también a la totalidad de los ecosistemas, y se han observado algunos efectos negativos en cascada sobre las cadenas tróficas”. También ha reiterado la importancia del Mediterráneo como “punto Caliente” de la biodiversidad marina, y ha advertido que “gran parte de sus hábitats más importantes están en peligro por la sobrepesca y la urbanización de nuestras playas”.

Pérdida de hábitat. La reducción de hábitat y la fragmentación del territorio también están incidiendo en la pérdida de biodiversidad y la extinción de las especies, aunque como ha reconocido el profesor Pugnaire, “el conocimiento que tenemos de estos efectos es todavía muy limitado”. Según la profesora de la Universidad de Helsinki (Finlandia) Ikka Hanski, “para entender verdaderamente las consecuencias de la pérdida de hábitat y la fragmentación se necesitan modelos que consideren la dimensión espacial de los procesos naturales
“Todo esto es muy importante por la riqueza y los servicios que los ecosistemas proporcionan a la sociedad”, ha añadido el profesor del Instituto de Investigación de Impactos del Clima de Postdam (Alemania); Wolfgan Cramer. En su opinión, “sin unos ecosistemas sanos nuestra sociedad se ve privada de muchos de sus suministros vitales y algunos, como el suministro de agua o el control de plagas, corren un alto riesgo debido a la degradación a la que están sometidos, a los cambios de los usos del suelo y al cambio climático”.

 
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