Manifiesto por una
escuela pública laica
Una Plataforma ciudadana reclama libertad de conciencia, neutralidad del Estado y no discriminación por motivos religiosos

Madrid.
La “Plataforma Ciudadana por una Sociedad Laica” ha presentado al Gobierno un manifiesto, en el que pide la revisión de los Acuerdos Iglesia-Estado de 1979, especialmente en los aspectos relacionados con la enseñanza de la religión y la autofinanciación de la Iglesia Católica. También propugna la “laicidad positiva” del Estado, según ha declarado a la Agencia Efe el diputado socialista y presidente de la Fundación Cives, Victorino Mayoral, quien ha formado parte de una representación de la Plataforma que ha mantenido sendas entrevistas con la ministra de Educación, María Jesús San Segundo, y con la directora general de Asuntos Religiosos, Mercedes Rico, ante quienes ha defendido la necesidad de una “escuela pública laica basada en los valores recogidos por la propia Constitución”.
El Manifiesto denuncia que “se está produciendo una campaña mediática sobre el Gobierno actual por parte de ciertos sectores conservadores, apoyados por la jerarquía eclesiástica, cuyo fin es deslegitimar las iniciativas legislativas progresistas que el Ejecutivo está promoviendo”. Y añade que en la sociedad española existe hoy “un creciente pluralismo moral y religioso, que no es compatible con el intento de ciertos sectores católicos que querer monopolizar la vida moral de los ciudadanos en este país”.

Igualdad ante la ley

También indica que la laicidad positiva del Estado, reconocida en el Artículo 16.3 de la Carta Magna, “se presenta como la garantía de la libertad de conciencia parta todos, de la igualdad de todos ante la ley, de la no discriminación por motivos religiosos, y de la neutralidad del Estado en lo referente a las creencias religiosas y morales de sus ciudadanos”. En este sentido, Victorino Mayoral ha añadido que dicha laicidad “no es la religión de los no creyentes, ni una alternativa a ninguna creencia religiosa, ni la religión civil de un Estado, ni una cruzada o campaña contra la religión” como, en su opinión, se mantiene desde algunas instancias que intentan “establecer distinciones entre laicidad y laicismo”.
Por el contrario, considera que es “un pacto de convivencia” en una sociedad, como la española, en la que los ciudadanos profesan “diferentes o ninguna creencia religiosa, y diferentes opciones morales”. Por ello, esta Plataforma intenta hacer plenamente efectivo el principio de “libertad de conciencia”, en términos y situaciones de igualdad para todos. Y el punto 4 de su Manifiesto reconoce que los centros de enseñanza deberán impartir “la formación religiosa y moral que demanden los padres, siempre que se respete y no se perturbe el carácter laico de la escuela pública”. Y de acuerdo igualmente a criterios como el “trato igual para todas las confesiones”, la libre elección, entendiendo como tal que “nadie será obligado a realizar ninguna actividad alternativa”, y que la enseñanza de las religiones confesionales no será materia evaluable.

 

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