|
una
ametralladora a 17 alumnos de su clase. En la ficción, el docente es condenado
a cadena perpetua, pero la justicia decide conmutarle su pena y le condena
a subir al escenario para explicar su vivencia.
Bajo
la dirección de Joaquín Candeias, el texto se sirve de este hecho para
analizar la situación que viven los profesores en la actualidad, aunque
lógicamente sin llegar a justificar aquella barbarie. Según explica Abel
Vitón El Maestro “trata sobre la frustración de la profesión del
docente de hoy en día, ya que muchos profesionales de la enseñanza no
puede cumplir su función ante la falta de medios y expectativas”. Para
el actor, que representa la obra desde hace más de un año por diversas
ciudades (Zaragoza, México, Santander, Barcelona,...), esta es
una “denuncia y al mismo tiempo un grito de socorro. Un homenaje a la
labor del profesor vocacional, a alguien al que han robado su gran pasión,
la de docente, que no es otra que transformar el mundo y formar seres
humanos. Viendo la obra lo que nos planteamos es que queríamos en el comienzo
de nuestras profesiones y que somos actualmente”.
Dos
mundos
El
texto de Jean-Pierre Dopagne intenta también plasmar dos mundos que
se dan cita en las aulas, por un parte el de los docentes que se han desprendido
de su vacación y son presa de la impotencia, y por otra la de los alumnos,
cuyo futuro se presenta bastante incierto. “La historia de El
Maestro -apunta Vitón- es la de un profesional que tiene una gran
vocación por su trabajo, pero que después de ejercerlo durante diez años,
de repente se da cuenta que le han robado todo, su futuro, sus anhelos
y le han deteriorado de tal forma como persona que llega a hacer una barbaridad”.
A
través de su monólogo el profesor explica ante el público cómo despertó
su vocación, pensando que podría formar a los futuros seres humanos y
contribuir a un mundo mejor. Sin embargo, a lo largo de los años se da
cuenta que la práctica no tenía nada que ver con su sueño y su visión
originaria de las cosas. Según el actor, al ver la obra “el público llega
a sentirse cómplice del profesor, y no sólo los docentes, sino por todo
aquel que ha visto su profesión frustrada”.
A través
de la ironía la obra de Dopagne pone también en entredicho los valores de
la sociedad, la poca profesionalidad, el abandono de las instituciones,
el desinterés por la cultura... “El Maestro es un grito de denuncia
que se representa, como decía Lorca, no para pasar el rato, sino para
hacernos reflexionar. No podemos sucumbir a la ley del mercado”, señala
Vitón.
Este actor
se inició en la escena en el Teatro Independiente, como miembro del Colectivo
el Buho y realizando montajes como Woyzeck, de Georg Büchner; La
sangre y la ceniza, diálogos de Miguel Servet, de Alfonso Sastre;
o De San Pascual a San Gil de Domingo Miras. Posteriormente
participa en La gaviota de Chejov, Edipo rey, ¡Absalon!,
Ricardo III y otros clásicos En 1990 crea la compañía Geografías
Teatro, con la que realizado montajes como El Banquero anarquista,
de Fernando Pessoa; Carcajada salvaje, de Chistopher Durang; Intimidades,
de Michael Kearns; o Los misterios de la ópera, de Javier Tomeo.
La obra estará
en Madrid, en la sala pequeña del Centro Cultural de la Villa, hasta el
27 de febrero, y posteriormente irá a Teatralia, un festival para escolares.
Geografías Teatro ya la ha interpretado en estos meses en varios institutos
de Secundaria, representación que ha servido para entablar animados coloquios
con el alumnado.
Aquellos centros
interesados en esta iniciativa pueden dirigir sus peticiones al siguiente
correo electrónico: geografiasteatro@yahoo.es
|