Los profesores atribuyen los conflictos en
las aulas a la permisividad de los padres
Estudio del Instituto de Evaluación y Asesoramiento Educativo y del Centro de Innovación de la FUHEM
Un estudio realizado entre padres, profesores y alumnos de todas las comunidades autónomas indica que los problemas en el aula se deben a las conductas de un grupo minoritario de
alumnos. Todos los sectores implicados coinciden en pedir más “mano dura” con los responsables. Los expertos, por su parte, aconsejan mayor participación y diálogo entre las partes implica- das, así como medidas sociales comprometidas con la educación.
Hay una percepción mayoritaria entre los profesores de que, en líneas generales, existe un clima adecuado y ordenado en los centros. (Foto: Rafael Martínez)

Madrid. MARGARITA GIRON
Más del 87% de los profesores de enseñanza obligatoria atribuyen los casos de alumnos conflictivos a la mayor permisividad en la familia. Esta es una de las conclusiones a las que llega un estudio sobre la convivencia en los centros escolares españoles, realizado por el Instituto de Evaluación y Asesoramiento Educativo (IDEA) con el patrocinio del Centro de Innovación Educativa de la Fundación Hogar del Empleado (FUHEM).
El estudio se ha realizado entre 542 profesores de Infantil y Primaria y 754 de Secundaria de todas las Comunidades Autónomas (47% de enseñanza pública y resto de la concertada). Los datos se han cruzado con un sondeo anterior llevado a cabo entre 11.034 alumnos de Secundaria y 7.226 familias.
Hay una percepción mayoritaria dentro de la comunidad educativa (especialmente entre los profesores) de que, en líneas generales, existe un clima adecuado y ordenado en los centros que permite una buena convivencia. No obstante, los alumnos, sobre todo los de Secundaria, se expresan de un modo más crítico que sus profesores en algunos aspectos, como la participación en la resolución de problemas del centro y las normas de disciplina.

Conductas problemáticas

Sin embargo, el buen clima de los centros se ve perturbado por la existencia de agresiones y conductas disruptivas minoritarias, pero que dificultan el aprendizaje. Tanto alumnos como profesores opinan que dichas conductas son negativas para la convivencia, y coinciden en pedir acciones más duras con los alumnos que causan problemas.
En cuanto a las agresiones entre alumnos, los profesores consideran que las conductas agresivas más habituales son el insulto (41%) y el aislamiento social (39%). La opinión de los estudiantes no difiere sustancialmente.
Respecto a las conductas agresivas de los alumnos hacia sus profesores, suelen ser raras (5’2% según los docentes de Secundaria y 2’3% según los alumnos) pero, cuando se producen, generan una enorme alarma. En general, los profesores detectan dos comportamientos negativos en los alumnos: la falta de respeto hacia los docentes y la conducta disruptiva en el aula. Estas actitudes son admitidas solo por el 24’5% de los alumnos.
En el otro extremo, el 22’6% de los profesores ha observado alguna vez a un compañero ridiculizar a sus alumnos, y el 14’4% ha visto a un colega suyo tenerle manía a algún alumno. Sin embargo, estos últimos aumentan estos porcentajes: el 50% opina que alguno de sus profesores le ha tenido manía, y el 38% cree que les ha ridiculizado.

Permisividad familiar

Los profesores atribuyen las causas de los conflictos, principalmente, a las familias, y ni padres ni alumnos les consideran causantes de las situaciones conflictivas que se producen en los centros. Sin embargo, aún cuando los profesores piensan que la permisividad en la familia es la razón principal de los conflictos en el centro, ni los padres ni los alumnos lo creen así.
Llama la atención la coincidencia que existe en el porcentaje de alumnos y profesores de Secundaria que piensan que se debería intervenir más duramente con los alumnos que causan problemas en el aula. Aunque no existen grandes diferencias entre los centros públicos y concertados en lo que se refiere a la disciplina de los centros y el aula, parece que esta se cuida más en los segundos.
Por otro lado, la mayoría de los profesores (79’6%) consideran que los padres no prestan suficiente atención a las tareas escolares de sus hijos. Los padres, por el contrario, dicen que colaboran de forma habitual.

Buscar soluciones

Los datos del estudio han sido presentados por el director de IDEA, el catedrático Alvaro Marchesi, y por Roberto Rey, director del CIE, quienes insistieron en la importancia de modificar el sistema de financiación de los centros docentes, diferenciando unos de otros en función de los problemas y necesidades de los alumnos que tienen. En este sentido, los centros deberían tener capacidad y autonomía para con los recursos financieros de que dispongan, buscar soluciones a los problemas concretos, tales como la contratación directa de profesores de apoyo, psicólogos y otro tipo de profesionales.
Igualmente, consideran importante aumentar el grado de participación y diálogo en los centros entre profesores, padres y alumnos, incidiendo especialmente en la mejora de la comunicación.
Marchesi apostó porque la próxima reforma educativa sea también una “ley social”, que resuelva problemas de las aulas que tienen origen fuera de los centros y cuya solución no corresponde sólo a la comunidad educativa.
“Debemos contemplar los problemas de la enseñanza con un enfoque multidisciplinar, dedicando más medios materiales y un apoyo mayor al profesorado, así como facilitar la participación real de los propios chavales  y las familias en el proceso educativo. Es necesario un compromiso colectivo y una movilización social a favor de la educación”, añadió Marchesi.

 

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