Un instituto con la mirada en el espacio
Esta sección está abierta a todos aquellos profesores que realizan trabajos de innovación en el aula, unidades didácticas, proyectos interdisciplinares o que pongan en marcha nuevos métodos de aprendizaje en clase. Los textos, de una extensión máxima de tres folios, deben llegar en disquete a COMUNIDAD ESCOLAR (Alcalá, 34. 6ª planta. 28071 Madrid), o a nuestra dirección de correo electrónico.

El IES “El Bohío” participa en un proyecto educativo que proporciona a los alumnos una experiencia práctica en el ámbito de las ciencias espaciales

PARTNeR es un proyecto educativo cuyo fin es proporcionar a los estudiantes españoles una experiencia práctica en
el campo de las ciencias del espacio, estimulando su
interés por el mundo científico y tecnológico, y en el que se ha implicado el IES “El Bohío”, de Cartagena (Murcia).

Siguiendo las ideas y los pasos que ya se llevaran a cabo en Goldstone Apple Valley, en Estados Unidos, se planteó hace años la remodelación como radiotelescopio de la primera de las antenas que la NASA instaló en Robledo de Chavela (Madrid) para las comunicaciones con sus ingenios espaciales y actualmente sustituida por otras de mas alto rendimiento.
El proyecto está orientado a estudiantes de Enseñanza Secundaria o de Universidad, y su desarrollo es el fruto de una compleja colaboración entre NASA (National Aeronautics and Space Administration USA), Comunidad de Madrid e INTA (Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial), dependiente del Ministerio de Defensa y con interés estratégico en las instalaciones del MDSCC (Madrid Deep Space Comunication Complex), operadas por la NASA en Robledo de Chavela.
El LAEFF (Laboratorio de Astrofísica Espacial y Física Fundamental) del INTA es el encargado de gestionar la utilización de las instalaciones, dar la formación científica y técnica necesaria a los usuarios y asesorar cualquier aspecto relacionado con el proyecto PARTNeR.
Este proyecto nos da acceso a la antena DSS-61 de 34 metros de diámetro para realizar prácticas de Radioastronomía. Esta histórica antena fue la primera que NASA instaló en el Complejo de Comunicaciones de Espacio Profundo en Robledo de Chavela, y entre sus misiones se encuentra el haber servido de guía y control a misiones tan importantes para la Ciencia como las Viking, Voyager, Ulises o Magallanes, y su papel en el Proyecto Apollo fue fundamental actuando como enlace en todas las  misiones. Históricos momentos de asombro, angustia, o alegría para la Humanidad, a través de las voces de los astronautas, pasaron por ella.
Su tamaño real se observa en estas imágenes, comparándola con el tamaño de una persona  o con nuestro Instituto, pudiéndonos dar así una idea de la tremenda complejidad técnica que implica el poder mover toda esta estructura con precisiones de apuntado de "centésimas de grado".

Cursos de formación específica

Para el acceso al proyecto tuvimos que superar un curso a distancia y posteriormente recibir otro curso presencial en Madrid, en donde durante un fin de semana ya tomamos contacto con el equipo director del proyecto, el resto de los representantes de los otros centros y las instalaciones.
Nuestro alumnado de 4º de ESO en la especialidad de Tecnología durante este año recibió, en horas libres o en ratos de las clases de tutoría o Tecnología, unas ideas básicas de cómo se iban a realizar las operaciones o la estructura elemental de los cuerpos que se irán observando. Por delante todavía nos queda analizar las grabaciones de la primera observación y el estudio pormenorizado de la parte técnica de la antena de forma asequible, y especialmente en las partes que figuran en el la  programación de Tecnología a nivel de 4º de ESO con el que estamos desarrollando el proyecto.
La utilización remota la realizamos a través de Internet, primero conectándonos mediante un programa de comunicación oral con la estación de Fresnedillas, desde donde uno de los componentes del equipo del Laef dedicado a nuestro proyecto, dirige nuestras operaciones. Desde allí se nos envían también por Internet dos pantallas (programas) que nos permiten seguir los protocolos de calibración de la antena, apuntado y toma de datos. Además a través de una videocámara instalada en las inmediaciones de la antena podemos observar sus movimientos en tiempo real.
La primera observación PARTNeR desde el I.E.S. "El Bohío" la realizamos el día 2 de diciembre pasado, y fue realmente azarosa, pues el tiempo de observación que teníamos asignado coincidió con una avería en el servicio de Internet que la Consejería nos suministra a los centros, de forma que con la ayuda del Departamento de Informática hubo que habilitar a toda prisa una conexión independiente a la de la Consejería.
A las cinco y cuarto de la tarde, primero con telefonía móvil, establecíamos la conexión con Fresnedillas, y una vez que conseguimos la comunicación  a través del programa Netmeeting, en uno de los ordenadores empezamos a recibir instrucciones directas de la operadora del Laeef. Al rato, y por razones que no acabamos de entender, se sucedieron varias interrupciones en la comunicación a través de altavoces y micrófono, lo que nos obligó a sustituirla por chat escrito, y fue una verdadera pena porque cuando nos estábamos acostumbrando a la voz de una mujer maravillosa que desde Fresnedillas guiaba nuestros primeros pasos con explicaciones que sólo una persona con la categoría científica y humana de María del Carmen Blasco es capaz de dar, se perdió el contacto de audio, privándonos de sus comentarios, y tuvimos que sustituirlo por el escueto y lacónico chat  escrito.
La primera operación de control consistía en calibrar la antena corrigiendo los efectos de ruidos parásitos de la atmósfera, en la propia antena y en los amplificadores de bajo ruido. Esta operación se desarrolló sin mayor problema, pues la mayor parte del proceso está completamente automatizado por protocolos internos que dispone el sistema, llegándonos la información en forma gráfica del resultado, que normalmente es preciso repetir hasta conseguir los valores adecuados.
El siguiente paso era calibrar la antena en apuntado, para lo cual deberíamos dirigirla a un emisor de radioondas estable, que, entre los varios que tienen preparados los operadores, recayó la elección sobre el objeto Gygnus X3, estrella binaria de rayos X uno de cuyos componentes probablemente sea un agujero negro. De un catálogo de estos cuerpos extraíamos sus coordenadas astronómicas y desde uno de los ordenadores le dábamos a la antena la orden de dirigirse allí; obediente a nuestras ordenes, se ponía en movimiento mientras que varios de nuestros dedos índices señalaban al monitor en donde se veía claramente el movimiento de la antena.

Dando órdenes

Nuestras órdenes salían de El Bohío y pasando por Fresnedillas llegaban por fin, en milésimas de segundo, al centro de control de Robledo de Chavela, en donde de forma electrónica se traducían en ordenes directas a los motores de posición; cuando los enormes ejes de la antena llegaban a su posición unos “encoders” acoplados a ellos comprobaban y paraban la actuación de los motores. Sinceramente creo que todos los que estábamos allí en ese momento empezamos a pensar que, a pesar de lo complejo del sistema, todo podía funcionar sin problemas, y algunos seguro que no acababan de creerse lo que estábamos viendo.
El protocolo de apuntado obliga a pasar por delante del objeto en dos direcciones perpendiculares, de forma que comparando las curvas de intensidad de señal se puede evaluar la calidad del apuntado y corregirla.
Por último se orientaba de nuevo la antena al objeto de estudio 0014+612. Este movimiento ya no podíamos apreciarlo en el monitor, pues bastante entrada la noche y ante la falta de iluminación, la cámara apenas mostraba una muy débil silueta de la antena; los datos de posicionamiento y velocidad de los ejes de la antena nos informaban del movimiento que ya no podíamos ver. Los resultados de la observación se traducían en nuestros monitores en forma de curvas que almacenadas en el Laeff pueden ayudar al fin científico del proyecto consistente en el seguimiento de estallidos en binarias de rayos X y microquasares.
Este proyecto, que se está empezando a desarrollar en colaboración con miembros de la Universidad de Barcelona, consiste en el seguimiento de estrellas binarias de Rayos X que presentan estallidos detectables en radio. Esta labor no se realiza de forma regular en ningún radiotelescopio, de ahí la importancia de nuestro proyecto científico. Los datos que obtengamos serán hechos públicos en la web para que puedan ser utilizados por cualquier interesado.
Como siempre, la motivación principal que nos ayuda a superar las muchas dificultades que implica embarcarnos en proyectos como éste, es la propia "curiosidad" y el intento de contagiarla en nuestro alumnado, en la seguridad de que si este tipo de actividades lo son para mi, para ellos serán también inolvidables.

Juan Ortega Navas
Coordinador del Proyecto PARTNeR en el IES "El Bohío", de Cartagena (Murcia)

 

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