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Madrid.
G. ARIANES
Las federaciones
de enseñanza de CC.OO, CSI-CSIF y UGT (FETE-UGT) han pedido a la ministra
de Educación, María Jesús San Segundo, la negociación inmediata de un
Estatuto Docente que mejore “sustancialmente” las condiciones laborales
del profesorado. Los secretarios generales de dichas organizaciones, José
Campos, Ricardo Santos y Carlos López respectivamente, han presentado
en rueda de prensa una propuesta unitaria, que estará apoyada con una
campaña de presión para que el MEC convoque “con urgencia” las mesas de
negociación, especialmente la Mesa Sectorial de Educación.
Estos sindicatos
insisten en la necesidad de “adaptar la normativa general de los funcionarios
a las particularidades de la labor docente, a través de un Estatuto propio
con rango de Ley”. Y justifican su demanda en razones como “la descentralización
del sistema educativo y la dispersión y fragmentación de las normas que
regulan la profesión docente” que, junto a “las transformaciones sociales
y educativas de los últimos años y a la integración en una Unión Europea
en expansión”, hacen necesaria “una actualización de la figura del profesor
y de la normativa que regula su vida y actuación profesional”.
Referencia
básica
Consideran
que el estatuto debería ser “la figura jurídica que regule el conjunto
de derechos y deberes del personal de la enseñanza pública, además de
definir los perfiles profesionales adecuados para el servicio educativo”.
Y creen que debería tener “carácter básico para todo el Estado, y ser
el “marco de referencia” para las disposiciones que puedan elaborar posteriormente
las comunidades autónomas.
Las citadas
organizaciones quieren un Estatuto que regule “todas las competencias
estatales” sobre el acceso a la función pública docente, la configuración
de los cuerpos de profesores, la estructura de su sistema retributivo,
los derechos sindicales de los trabajadores de la enseñanza, la dirección
de los centros, los traslados y la movilidad, la jornada y las vacaciones,
la seguridad social, los concursos a puestos en el exterior, etc. Y también
el sistema de clases pasivas y las jubilaciones, contemplando una prórroga
indefinida del modelo establecido en la LOGSE, que admitía la posibilidad
de jubilación anticipada para los mayores de 60 años y con 30 años de
docencia.
Acceso
e interinos
En
lo relativo al acceso a la función docente, piden a las administraciones
educativas que convoquen en las ofertas públicas de empleo “el mayor número
posible de plazas, para acabar con la altísima precariedad laboral en
nuestro sector”. También reclaman “una fórmula extraordinaria y transitoria
que, teniendo en cuenta la diversidad de las situaciones territoriales
y personales, permita la integración en los cuerpos docentes del numeroso
colectivo de interinos”, cuyo número ronda los 70.000 en todo el Estado.
En cualquier caso, creen que es preciso “actualizar los perfiles requeridos
para ser profesor y dar más importancia a la fase de prácticas, para que
sea un auténtico período de formación”.
Consideran
que el futuro Estatuto debería instaurar igualmente modelos de promoción
vertical por concurso entre cuerpos para los que se requiera “la misma
o superior titulación”, permitiendo optar incluso al nivel universitario.
Y favorecer también la promoción horizontal “ligada a la valoración de
la práctica docente y laboral, con consecuencias retributivas”.
Además, quieren
que se homologuen las retribuciones básicas de los docentes en todo el
Estado, pues afirman entre lo que perciben los profesores del País Vasco
y los de Extremadura (las comunidades donde más y menos ganan) hay una
diferencia de 7.000 euros anuales. También reclaman el nivel 24 de complemento
de destino para los maestros y asimilados, el 26 para los profesores de
Secundaria, Escuelas Oficiales de Idiomas, Enseñanzas Artísticas, Técnicos
de Formación Profesional y similares, y el 27 para catedráticos y equivalentes.
Tutorías
Junto
a todo ello, piden que se considere la acción tutorial como horario lectivo,
y que se reconozca económicamente “el esfuerzo y dedicación que requiere”.
También solicitan complementos retributivos para el desempeño de labores
docentes reconocidas como de “especial dedicación al centro” (coordinaciones,
atención al alumnado inmigrante y con necesidades especiales, multiplicidad
de grupos, etc.), y para puestos de difícil desempeño (colegios rurales,
itinerantes, compensatoria, prisiones, etc.).
Por último,
reclaman la reducción de la jornada lectiva para los mayores de 55 años,
y la concesión de un año sabático a lo largo de su carrera para todo el
profesorado, sin reducción retributiva en ambos casos. Y exigen la aplicación
“en todos sus términos” de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales,
y el reconocimiento de las enfermedades profesionales.
Estos sindicatos
van a apoyar inicialmente sus peticiones con una campaña en centros docentes
e instituciones educativas, donde van a distribuir más de 30.000 carteles
y 100.000 dípticos informativos. Consideran que han hecho “un importante
esfuerzo para aparcar nuestras legítimas diferencias y ofertar a toda
la sociedad una propuesta unitaria”, recuerdan que la creación del Estatuto
Docente se recogía en el programa electoral del PSOE, y afirman que “para
nosotros se ha acabado el tiempo del debate y empieza el de la negociación”,
que están dispuestos a apoyar con las medidas de presión “que sen necesarias”.
De todas formas, el secretario general de Educación, Alejandro Tiana,
ha anunciado la voluntad del MEC de empezar las conversaciones sobre el
Estatuto en el mes de febrero.
La
postura de los STEs
También
han manifestado que este acuerdo tripartito está abierto a todas las demás
organizaciones sindicales, aunque la Confederación de STEs-Intersindical
ha manifestado en un comunicado que el Estatuto Docente “no es una reivindicación
prioritaria en este momento, y nada tiene que ver con el debate sobre
la reforma educativa en el que ahora estamos”. Cree que “el planteamiento
de este debate y la posibilidad de que los derechos y deberes del profesorado
se negocien en una mesa central, supone vaciar de contenido a las mesas
sectoriales de las consejerías de Educación”. Y dice que hay que hay que
establecer primero un Estatuto Básico de la Función Pública y luego el
Docente, porque “no se puede empezar la casa por el tejado”. Y afirma
que ambos deben ser “de mínimos, para facilitar la negociación y los avances
en las comunidades autónomas”.
ANPE
pide unidad sindical
Por
su parte, ANPE ha vuelto a demandar la convocatoria de la Mesa sectorial
de Educación para tratar este tema, y ha mostrado su satisfacción porque
el documento de los tres sindicatos recoge “las principales demandas que
venimos exigiendo históricamente, como una amplia oferta de empleo público
para acabar con la precariedad laboral de los interinos”, elección del
director del centro entre el profesorado del mismo, reconocimiento de
la función tutorial, concursos generales de traslados “abiertos y anuales”,
homologación retributiva, carrera docente, etc., entre otros temas. Pero
considera que “la iniciativa de estas organizaciones es un error, al romper
la necesaria unidad de acción sindical en unos momentos cruciales en los
que se necesita un clima de entendimiento y consenso entre todos”.
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