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Madrid.
G. ARIANES
El secretario
general de Educación, Alejandro Tiana, se ha entrevistado en primer lugar
con los máximos dirigentes de las organizaciones sindicales ANPE, CC.OO,
CIG, CSI-CSIF, FETE-UGT, FSIE, STEs y USO, quienes han coincidido al reclamar
una Ley de financiación para la futura reforma, mientras que el Gobierno
se decanta en principio por una memoria económica que garantice “fondos
suficientes”. Además, todos los sindicatos quieren negociar un Estatuto
de la Función Pública Docente y propugnan un Pacto de Estado, que involucre
también a las comunidades autónomas y consiga que la educación quede al
margen de los vaivenes políticos.
Los representantes
sindicales han insistido en la necesidad de reducir el número de alumnos
por aula y al aumento de las plantillas docentes, para mejorar la calidad
de la enseñanza y atender satisfactoriamente a los alumnos que sufren
problemas de aprendizaje, mientras que los responsables ministeriales
son más partidarios de los desdobles de clases para tratar de recuperar
a los estudiantes menos aventajados. La administración y los sindicatos
sí coinciden plenamente en la necesidad de devolver a la Educación Infantil
su carácter formativo, para que deje de ser únicamente asistencial.
Además, el
secretario general de la Federación de Enseñanza de CC.OO, José Campos,
ha pedido un “plan de choque” contra el fracaso escolar en Secundaria,
dado que el informe PISA de la OCDE ha detectado graves deficiencias en
la formación de los estudiantes españoles de dicho nivel. El representante
de los STEs, Augusto Serrano, ha reclamado “soluciones urgentes” para
resolver el problema de la temporalidad en el empleo, con cerca de 70.000
profesores interinos, y que quiere reducir al 5% de las plantillas. Y
el máximo responsable del sector de enseñanza de CSI-CSIF, Ricardo Santos,
ha dicho que es imprescindible afrontar una “reforma urgente” de la Secundaria,
y ha advertido del peligro de desmembración del sistema educativo en 17
subsistemas, en torno a las distintas comunidades autónomas.
La
polémica por la religión
Alejandro
Tiana ha calificado como “abierta y clara” esta entrevista que, en su
opinión, es sólo el punto de partida para identificar los puntos de encuentro
entre las distintas posturas, y también las discrepancias que, considera,
“no son insalvables”. También ha detectado “divergencias menores” entre
los propios sindicatos, como el tema de la atención a la diversidad en
Secundaria, y otras más importantes en lo referente a la dirección de
los centros docentes, o al lugar que debe ocupar en el currículo la enseñanza
religiosa.
Las discrepancias
sobre este tema también se han planteado en otra reunión que ha celebrado
el secretario general de Educación con representantes de las principales
asociaciones de padres de alumnos. El presidente de la confederación católica
CONCAPA, Luis Carbonel, ha exigido “el mantenimiento de la enseñanza de
la religión en condiciones análogas a las demás materias”, y ha justificado
dicha exigencia “desde el respeto a la libertad individual” y para que
las familias “puedan elegir para sus hijos el tipo de educación que esté
de acuerdo con sus convicciones”.
Solidaridad
y valores
Por
el contrario, la presidenta de la organización laica CEAPA, Lola Abelló,
ha insistido en que esta asignatura debe quedar fuera del ámbito escolar,
y ha lamentado que este tema esté polarizando en gran medida el debate
sobre la reforma educativa y desviando la atención por otros temas más
importantes. Ha recordado que “estamos en un Estado aconfesional y cuando
hablemos de escuela deberíamos hablar también de solidaridad y de valores
éticos y universales”. Por su parte, Alejandro Tiana ha asegurado que
el Ministerio “nunca” ha planteado que la religión desaparezca como asignatura,
aunque en principio sí pretende que todos los centros puedan ofrecerla
a los alumnos como opción voluntaria, pero sin carácter evaluable a efectos
de promoción, adquisición de becas o acceso a la universidad.
En cualquier
caso, ha vuelto a insistir que ésta es sólo una primera toma de contacto
y que el MEC está dispuesto a llegar a un acuerdo “lo más amplio posible”.
Y ha manifestado que “negociar es ceder por parte de todos, teniendo en
cuenta que “la unanimidad total es imposible”. En lo que sí parecen coincidir
los padres y el Ministerio es en la importancia de promover “una mayor
participación e implicación directa” de las familias en la escuela, y
alcanzar “un amplio acuerdo social” que dé estabilidad al sistema educativo
al margen de los vaivenes políticos”. Y aunque se mantienen ciertas discrepancias,
todas las partes confían en llegar a un consenso sobre temas como la ordenación
académica y la prueba de evaluación de conocimientos al final del Bachillerato.
Participación
estudiantil
El
secretario general de Educación se ha reunido igualmente con las principales
organizaciones estudiantiles, quienes han reclamado más participación
del alumnado en la vida de los centros, y han pedido que la reforma contemple
su derecho a la huelga y a reunirse en horario lectivo. Además, el secretario
general del Sindicato de Estudiantes (SE), Juanjo López, ha solicitado
“una apuesta clara por la escuela pública y democrática que acabe con
los privilegios concedidos por el PP a la concertada”, una “financiación
suficiente” del sistema educativo, una “representación paritaria” en los
consejos escolares, y que la enseñanza confesional quede fuera de las
aulas.
La portavoz
de la Confederación de Estudiantes (CES), Ana Romero, ha pedido que se
respete el derecho para elegir el centro y tipo de enseñanza, y que se
garantice la igualdad de oportunidades. Además, ha propuesto que la religión
forme parte del currículo escolar y sea evaluable, con la influencia del
hecho religioso como materia alternativa. Por el contrario, la presidenta
de la Confederación Autónoma Nacional de Asociaciones de Estudiantes (CANAE),
Naira Imedio, ha lamentado que el debate sobre la enseñanza religiosa
reste protagonismo a otros problemas “más importantes”, como “la falta
de motivación, de recursos y de democracia en los centros”. Y ha reclamado
que los consejos escolares dejen de ser órganos “meramente consultivos”
y vuelvan a ser “órganos de gobierno de las escuelas”.
En este sentido,
Alejandro Tiana ha asegurado que el MEC quiere “corregir la disminución
de las responsabilidades” de los consejos que, a su juicio, provocó la
LOCE, y recuperar sus atribuciones y funciones. Y ha prometido presentar
a finales del presente trimestre un primer documento con las propuestas
ministeriales sobre este tema.
Mientras tanto,
la ministra María Jesús San Segundo ha continuado con la serie de reuniones
bilaterales con los representantes de las organizaciones educativas, que
inició antes de las pasadas Navidades entrevistándose con FETE-UGT. Durante
el mes de enero ha recibido a los máximos responsables de CEAPA, CSI-CSIF
y STEs, quienes han insistido en las propuestas que han planteado al secretario
general de Educación.
La
escuela privada quiere más libertad
El
secretario general ha finalizado esta primera serie de reuniones entrevistándose
con los representantes de las patronales y titulares de los centros privados
ACADE, CECE, Educación y Gestión y FERE-CECA. En su opinión, este encuentro
se ha desarrollado en un ambiente “positivo y muy constructivo”, y ambas
partes han pretendido “ir más allá” de los informes previos que cada uno
ha presentado, para empezar a negociar realmente y constatar los puntos
en los que el acuerdo parece “más evidente”, como todo lo relativo a la
ordenación académica, y otros como la reválida, la educación en valores
y para la ciudadanía y la enseñanza religiosa, donde se presentan “las
principales discrepancias, pero no insalvables”.
Aunque este
último no ha sido el “tema central” en la discusión, ha querido volver
a “dejar muy claro” que para el MEC es “muy importante” respetar la libertad
de todas las familias para educar a sus hijos según sus convicciones.
Y ha insistido que los padres que quieran que sus niños den clase de religión
“no deben tener la menor duda de que la van a tener”.
Por su parte,
los representantes de la enseñanza privada han mostrado su satisfacción
por iniciar un “auténtico proceso negociador”, pues consideran que los
últimos debates en el Consejo Escolar del Estado no han sido provechosos,
ya que en su opinión dicho organismo”no representa actualmente la realidad
de la sociedad educativa española, pues está muy politizado”.
Autonomía
para los centros
Así,
la presidenta de la CECE, Isabel Bazo, cree que la reunión ha sido “muy
positiva, porque no sólo hemos expuesto nuestros criterios sino que también
los hemos razonado”. Ha defendido que coexistan la red de centros públicos
y la de los privados concertados, desechando “cualquier tipo de confrontación”
entre ellas, y ha rechazado que se centralice la admisión de alumnos “porque
dañaría el derecho de los padres a elegir”. Ha pedido que se respete la
autonomía, el ideario y el proyecto educativo de cada centro, y se ha
amparado en la Constitución Española y el la futura Constitución Europea
para defender el derecho de libertad de enseñanza para las familias, incluidas
las inmigrantes “que no deben verse obligadas a ocupar plazas en las escuelas
públicas, sólo porque se las hayan reservado”.
El portavoz
de los centros católicos ( FERE y Educación y Gestión), Manuel de Castro,
se ha felicitado “porque al fin asistimos a un debate en el que se nos
escucha, y en el que ponemos sobre la mesa planteamientos con la voluntad
de llegar a acuerdos, sabiendo que todos debemos perder algo para llegar
a un consenso que rompa con la actual dinámica de reformas y contrarreformas”.
Ha mostrado la disposición de estos centros para “asumir la carga social
que supone la educación y atender a los alumnos más problemáticos y desfavorecidos”,
y garantizar “la limpieza del proceso de admisión de alumnos”. También
ha pedido un incremento financiero para conciertos, especialmente para
las partidas de “otros gastos”.
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