|
|
Madrid.
La Universidad
española entra en el año 2005 inmersa en un proceso de reforma que afecta
a aspectos determinantes de la vigente Ley Orgánica de Universidades (LOU)
y en un proceso de paulatina adaptación a las directrices de la Declaración
de Bolonia que sirven de cimiento para el establecimiento del Espacio
Europeo de Educación Superior.
En
el último Pleno del Consejo de Coordinación Universitaria, celebrado en
Valencia el pasado 16 de diciembre, la ministra de Educación y Ciencia,
María Jesús San Segundo, precisó a este respecto que “tenemos en marcha
varios procesos de reforma del sistema universitario, que deben contribuir
conjuntamente a potenciar la mejora constante de la calidad docente e
investigadora, así como la integración en su entorno de unas universidades
cada día más internacionales”, e informó a los miembros del Consejo de
“la situación actual de los trabajos que se están llevando a cabo en los
tres temas fundamentales, así como los planes de actuación futuros en
relación tanto con el proceso de Bolonia, como con la financiación universitaria
y la reforma de la LOU”.
La
construcción del Espacio Europeo de Educación Superior va a tener un gran
protagonismo en el año 2005, tanto en España como en el resto de los países
europeos, y el desarrollo rápido del proceso de Bolonia se ha visto propiciado
por la reciente aprobación de los proyectos de Reales Decretos de Grado
y Postgrado, cuya aprobación definitiva, en palabras de la propia ministra,
“se espera que se produzca en breve”.
Nuevos
planes de estudio
Con
objeto de impulsar la siguiente fase del proceso de Bolonia, en las reuniones
de las Comisiones del Consejo de Coordinación Universitaria celebradas
en Valencia se ha debatido la propuesta de procedimiento a seguir en los
próximos meses, y la ministra de Educación y Ciencia señaló que el Gobierno
remitirá en breve a todas las Subcomisiones del Consejo la documentación
disponible a este respecto, incluyendo un informe acerca de los títulos
existentes en diversos países de la Unión Europea, precisando que “en
los años 2005 a 2007 deberemos desarrollar los nuevos planes de estudio”.
En paralelo
a estos trabajos del Consejo de Coordinación Universitaria en el ámbito
de la adaptación al proceso de construcción y establecimiento del Espacio
Europeo de Educación Superior, María Jesús San Segundo afirmó la voluntad
del MEC de “impulsar y apoyar la adaptación de universidades, centros,
profesores y alumnos, a los nuevos procesos de enseñanza y aprendizaje”,
precisando a este respecto que en el año 2005 “disponemos de dos convocatorias
de estudios que colaboran al desarrollo de estos objetivos; la convocatoria
de estudios y análisis se va a centrar este año en proyectos relacionados
con los Espacios Europeos de Educación Superior y de Investigación, y
también hemos creado una nueva convocatoria que potencie en cada universidad
la planificación estratégica de la adaptación al proceso de Bolonia”.
Dicha convocatoria contará en el presente año con una dotación presupuestaria
de hasta 6,6 millones de euros para el desarrollo de los proyectos, con
independencia de las iniciativas y proyectos que las diversas Comunidades
Autónomas desarrollen en sus respectivos territorios.
Sistema
de acceso a la Universidad
La ministra de Educación y Ciencia, María Jesús San
Segundo, anunció al pleno del Consejo de Coordinación Universitaria que
el Gobierno modificará la Ley Orgánica de Universidades. A este respecto,
la ministra precisó que “se modificará el artículo 42
de la LOU para garantizar que una única prueba, objetiva, tenga validez
para el acceso a la universidad”, y añadió que “ya ha iniciado sus trabajos
una Comisión mixta entre Secundaria y Universidad, que debe formular una
propuesta de regulación de la prueba de acceso”.
El objetivo
del Ministerio es que las reformas educativas (universitaria y no universitaria)
contribuyan en paralelo a la definición de la prueba más adecuada para
la transición de Secundaria a la Universidad. La propuesta se someterá
al estudio e informe tanto del Consejo de Coordinación Universitaria como
de la Conferencia Sectorial de Educación, según indicó San Segundo, quien
añadió a este respecto que “además de preservar la transparencia, equidad
y objetividad en el acceso, la Comisión se ha fijado un objetivo que creo
compartimos todos los presentes: coordinar las enseñanzas de secundaria
y la educación universitaria. Para contribuir a esta coordinación, vamos
a pedir que los niveles secundario y universitario trabajen conjuntamente
en el discurso de los programas de formación de profesores no universitarios”.
Órganos
de Gobierno universitarios
Los
cambios que propone el MEC en relación con los Órganos de Gobierno universitarios,
basados, según señaló la ministra, en la potenciación de la autonomía
universitaria y en el respeto a las competencias de las Comunidades Autónomas,
tomarán en consideración el deseo de las universidades de que las modificaciones
introducidas no supongan una revisión completa de los Estatutos, y frenen
innecesariamente sus actividades ordinarias.
San Segundo
explicó ante el pleno del Consejo de Coordinación Universitaria que la
ley debe recoger y proteger la autonomía universitaria, imprescindible
para el desarrollo de las actividades docentes e investigadoras, así como
garantizar la participación de la sociedad en la supervisión de sus objetivos
y de los resultados de sus actividades, y precisó que “desde ese punto
de vista, parece conveniente que se regule la existencia de algunos Órganos
de Gobierno y sus competencias, así como la participación de la comunidad
académica en su elección”, puesto que “no se aprecia la razón de una normativa
exhaustiva y detallada que da una rigidez y uniformidad innecesaria al
sistema”.
Para comenzar
a avanzar en esta dirección, el MEC propone en este ámbito los siguientes
cambios:
1. En la elección
del Rector, la ley debe garantizar la participación de toda la comunidad
universitaria y puede incluso preservar el peso natural del 51% de los
funcionarios docentes doctores, pero cuestiones concretas como la utilización
del método de sufragio universal o de Claustro, o la duración del mandato
pueden ser decididas por las propias universidades.
2. La Junta
Consultiva introducida en la LOU, pero sin competencias ni efectividad
claras, debería convertirse en un órgano opcional, sobre cuya existencia
se pronunciasen los Estatutos de las Universidades.
3. La introducción
en el Consejo de Gobierno de las universidades de tres miembros del Consejo
Social, no pertenecientes a la propia comunidad universitaria, no proporciona
ventajas claras en el gobierno de la universidad. Se propone la supresión
de este aspecto del artículo 15.2 de la LOU.
4. En relación
con los Consejos Sociales, parece deseable que los Parlamentos regionales
elijan por amplia mayoría a los Presidentes, para garantizar su respaldo
social en sus importantes tareas.
Profesorado
En
relación con el profesorado, la ministra afirmó ante el pleno del CCU
que “todos los análisis disponibles indican que España no ha alcanzado
el volumen de personal investigador que corresponde a su nivel de desarrollo
actual y al que se aspira en el futuro”, y resaltó que “debemos crecer
en cantidad y calidad, y las universidades como agente principal del sistema
de ciencia y tecnología deben ser protagonistas de este crecimiento”.
“La atracción,
formación e incentivación de buenos profesores -señaló la ministra- sigue
dependiendo de manera crucial de la definición de las figuras de profesorado;
su contratación, acceso a plazas permanentes y un régimen retributivo
que atraiga a las personas más cualificadas y que incentive en producción
docente e investigadora, por lo que la reforma de varios aspectos de la
LOU parece necesaria para conseguir los objetivos buscados”.
El compromiso
electoral adquirido por el Gobierno parte del consenso alcanzado hace
unos años y se refiere a un modelo de acreditación que valore los méritos
y competencias de los aspirantes. En una fase posterior, las universidades
deberán escoger mediante concursos de acceso a los mejores candidatos
entre el colectivo de acreditados en un área de conocimiento.
A este respecto,
San Segundo indicó que “la acreditación constituirá un requisito exigido
a los candidatos a funcionarios docentes universitarios, y para desarrollarla
con garantías de transparencia será necesario comenzar por establecer
los criterios objetivos que deben cumplir los candidatos en los distintos
campos científicos, para lo cual propondremos que las Comisiones de criterios
de acreditación estén formadas por catedráticos con tres sexenios, elegidos
por sorteo”. A juicio de la ministra, este modelo se beneficiaría del
hecho de contar con criterios estables, que deberían ser aprobados por
el Consejo a propuesta de las Comisiones, y tener habitualmente validez
por varios años.
Estos criterios
deberán ser aplicados periódicamente por comisiones de acreditación que
evaluarán las solicitudes presentadas, y se renovarán cada dos años. El
Consejo de Coordinación Universitaria analizará anualmente los resultados
de estas acreditaciones en las distintas áreas, para realizar un seguimiento
de la aplicación de los criterios aprobados y su pertinencia.
El acceso a
la función pública docente se completará en una segunda fase. Posteriormente,
los acreditados podrán optar a los concursos de acceso que se juzgarán
por comisiones formadas por profesores que reúnan los méritos que fije
la ley.
ANECA
El
proceso de Bolonia ha puesto énfasis en la importancia de la coordinación
en el espacio europeo de metodologías y criterios de evaluación de calidad.
A este respecto, San Segundo señaló que “en los próximos años, por lo
tanto, deberemos combinar nuestras tareas ya habituales de evaluación
con estos esfuerzos de coordinación que potenciarán la dimensión internacional
de nuestros estudios”.
“Nuestro compromiso
de cambio de naturaleza jurídica de la Agencia Nacional de Evaluación
de la Calidad y Acreditación (ANECA) –precisó la ministra ante el pleno-
requiere la modificación del artículo 32 de la LOU, que debe facultar
al Parlamento para la creación de la Agencia como Organismo Público. Asimismo,
se propondrá una reforma de los órganos rectores de la futura Agencia,
para integrar a las Comunidades Autónomas. Las actividades a desarrollar
en los próximos años contribuirán a potenciar la transparencia y mejora
continua de la calidad de las enseñanzas de grado y postgrado. La cooperación
con otras agencias europeas y el cumplimiento de los principios acordados
en la Unión sobre criterios y buenas prácticas, deben ser un elemento
crucial de la contribución española a la construcción del Espacio Europeo
de Educación Superior. La ANECA debe coordinar estas actividades, trabajando
con las Agencias que algunas CC.AA. están desarrollando”.
|
|