En el presente artículo, el autor, miembro del Equipo de Orientación Educativa y Psicopedagógica de Co0lmenar Viejo (Madrid), pretende hacer una propuesta para incluir una hora específica tutorial en Educación Primaria. Con este fin, primero hace una aproximación a la definición de tutoría y después hace referencia a la tutoría en las diferentes etapas educativas, a la tutoría en la Educación Primaria y a la tutoría en relación con la violencia, para terminar con sus conclusiones.

La atención tutorial
en Educación Primaria

Juan Antonio Arroyo Díaz
Profesor de Didáctica de Orientación Educativa de la Universidad
Autónoma de Madrid

ESPECTO a la  tutoría se dieron

referencias y tareas educativas en nuestro país en el periodo predemocrático con la instauración de Ley General de Educación de 1970, y, ya en tiempo constitucional, con la Ley Orgánica General del Sistema Educativo de 1990, se dio un relieve esencial a tal cometido, de tal forma que la actividad docente del profesorado acompasa las vertientes de enseñanza y de tutoría.  En la vigente Ley Orgánica de Calidad de la Educación de 2002, tal actividad prosigue como vigente.
Entendemos que la tutoría en las etapas obligatorias de los desarrollos educativos, es aquella actividad educativa específica que relacionada con las diversas materias curriculares desarrolla armoniosamente las diferentes capacidades del alumnado, (cognitivas, afectivas, comunicativas, psicomotoras y de inserción social), sean de la edad infantil, de la niñez o de la adolescencia.
Como consecuencia de tal actividad, si realizamos una somera programación tutorial tendríamos tareas que abarcan desde la acogida e integración del alumnado, la organización del grupo-clase, los desarrollos de hábitos, técnicas y destrezas para la optimización de las tareas, el crecimiento individual e interrelacional del grupo, la participación activa de los padres y madres, así como su correspondiente evaluación.

La tutoría en las diferentes etapas educativas

Desde que la legislación  ha referido y posteriormente desarrollado tal función desde hace más de treinta años, el panorama educativo en cuanto al tema que nos ocupa tiene en nuestro sistema un desigual desarrollo.
Entre la población de Educación Infantil la atención tutorial es máxima y desde un tratamiento lógicamente globalizado, ya que en ella se asientan las bases de la interrelación social.
Respecto a nuestro alumnado de Educación Primaria en cambio, se desarrolla la actividad sin el tiempo necesario que se precisa actualmente para abordar las tareas tutoriales, desde los intereses concretos de dicha etapa.
En Educación Secundaria, es vigente y funciona un trabajo de atención tutorial , que es parte integrante de la propuesta curricular dirigida a todos los aspectos del aprendizaje y a la vez es parte inseparable de la acción educativa. El Departamento de Orientación, es quien coordina y colabora en la complejidad de tales procesos llevados a cabo en la acción tutorial, tan claves para los desarrollos de las capacidades en la adolescencia y la juventud.
Por otra parte la actividad tutorial, para resultar efectiva precisa ser estructurada como otra actividad curricular, para no correr el riesgo de convertirse en una tarea que sea mera prolongación de diferentes actividades, que no profundicen en los contenidos tutoriales del plan que establece el centro.
El error en la vigente atención tutorial de la etapa de Primaria es que dicha actividad se reduce a la atención ocasional desde los distintos contenidos y materias. Sin embargo la interacción del alumnado desde las dimensiones individuales y de grupo es muy compleja en este emergente siglo XXI del mundo globalizado.
El problema surge cuando las demandas de ampliación de currículos propuestos a los centros de forma creciente, necesitan para poder satisfacerse un mayor número de profesores, alejándonos cada día más de aquellas antiguas escuelas unitarias, en las que una maestra o maestro, no solamente impartía conocimientos adaptados a las necesidades diversas, sino que además era el referente comunicacional y cultural adulto por excelencia.
Por otra parte, además de tener más profesorado y materias desde los seis años, se espera que la escuela primaria sea aún más acumuladora de conocimientos. Sin embargo parece que lo más importante es que entonces se asienten las actitudes sociales conscientes, que son decisivas para el futuro crecimiento hacia la adolescencia, junto al resto de las capacidades.
En la etapa de Educación Secundaria se pretenden desarrollar armoniosamente las capacidades que llevan hacia la vida adulta, desde los desarrollos del pensamiento abstracto, pero se aposentan necesariamente en aquellos intereses concretos que se ajustaron en la etapa de educación primaria como oportunidad irrepetible.

La violencia y la tutoría

Las realidades actuales con el suceso de violencia vivida en España, por el trágico atentado madrileño del 11M, es un fenómeno que podríamos ubicar en la macro violencia socio-global. Pero no podemos olvidar que desde las vivencias de la progenie primitiva, constituida en humanidad, se dio la capacidad de aprender a canalizar y optimizar sus energías, en actitud constructiva y de sobrevivencia y añadiéndose el hecho social del aprendizaje a partir del nacimiento y del posterior cuidado de la prole.
No olvidamos tampoco los habituales fenómenos de micro violencia social, que abarcan los diferentes ámbitos de la vida, desde el hogar y los centros educativos hasta la vida social y laboral. Estos fenómenos que de alguna forma se consideran normales y nos acompañan de forma próxima, deberían abordarse como transformables desde todas las etapas educativas.
En la práctica habitual de los centros de primaria, cuando necesitamos trabajar los fenómenos disruptivos, relacionales o desequilibrantes en el aula, tal como las simples disfunciones en los aprendizajes, se interrumpe la tarea propuesta, y se aborda con insuficientes energías, es decir sin la consideración curricular y autónoma que precisa el grupo de escolares para entender, canalizar y reestructurar las situaciones individuales y grupales que les afectan como grupo humano aprendiendo.

Conclusiones

Todo lo señalado nos lleva a la reflexión de que ante esta situación de progresiva complejidad, la reforma de la actual ley educativa, debería contemplar la propuesta de incluir en el currículum de educación primaria, tal como existe en la etapa de Educación Secundaria, una hora específica cada semana, para desarrollar de forma estructurada en las aulas, el plan de acción tutorial, desde los diferentes ciclos.
Obviamente esta hora especificada debe estar definida en cuanto a sus objetivos, contenidos, metodología, actividades y evaluación.

Por último, la propuesta se justifica por los siguientes aspectos significativos:
* La existencia positiva de las experiencias tutoriales desde las otras etapas educativas.
* La disposición favorable del profesorado de educación primaria en el desempeño de sus tareas.
* Las dificultades de las tutoras y los tutores para desarrollar las múltiples demandas socio-grupales que surgen en las aulas.
* La existencia de personal de apoyo a los centros, que conforman las unidades de apoyo a la integración.
* La existencia de los equipos de orientación educativa y psicopedagógica, como docentes responsables de la orientación educativa en esta etapa.
* La mejora por la optimización de los servicios de atención a la diversidad del alumnado.
* La consecución desde la infancia de unos objetivos de tolerancia hacia una sociedad no violenta.

 

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