Dos encuestas constatan el aumento del consumo de cannabis y de cocaína entre los menores de edad
La ministra de Sanidad y Consumo, Elena Salgado, anuncia que prevención e información serán los ejes fundamentales en la nueva política sobre drogas
Los escolares empiezan a fumar a los 13 años y a beber alcohol a los 14 y, al igual que los adultos, creen que el consumo de drogas ilegales es más perjudicial que el de las legales; el riesgo percibido ante el consumo habitual y esporádico es muy bajo, y en los últimos diez años, entre los jóvenes de 14 a 18 años, se ha duplicado el consumo de cannabis y el consumo de cocaína se ha multiplicado por cuatro, según dos encuestas realizadas por el Ministerio de Sanidad y Consumo.
Casi un 80% de los jóvenes de 14 a 18 años reconoce haber consumido alcohol en el último año. (Foto: Rafael Martínez)

Madrid.
La ministra de Sanidad y Consumo, Elena Salgado, presentó el pasado día 2 de diciembre, en Madrid, los resultados de la Encuesta Estatal sobre Uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias 2004 y los de la Encuesta Domiciliaria sobre Abusos de Drogas 2003. Las encuestas ratifican un cambio en los patrones de consumo y un descenso en la percepción de la gravedad que supone el fenómeno de las drogas entre los ciudadanos, posiblemente debido a que el consumo ya no está asociado a la marginalidad y a la delincuencia.
Elena Salgado, en la rueda de prensa celebrada tras la presentación de los resultados de las citadas encuestas, ha insistido en la necesidad de intensificar la prevención, especialmente entre los más jóvenes, así como la información sobre los riesgos que se derivan del consumo de drogas, sean éstas legales o ilegales. “La prevención va a ser el eje fundamental de la política de drogas”, afirmó Salgado, quien anunció que se reforzarán los programas en la enseñanza, implicando a toda la comunidad escolar, a las familias, a los centros sanitarios y a los medios de comunicación social.
Asimismo, Sanidad, a través de la Delegación del Plan Nacional sobre Drogas, dedicará una atención especial a la población penitenciaria y a todas aquellas personas con problemas de índole jurídico-penal debido a su adicción a las drogas. “Vamos a trabajar conjuntamente con la Dirección General de Instituciones Penitenciarias para mejorar y ampliar las actuaciones que se están llevando a cabo en este colectivo”, precisó la ministra.

Nuevas líneas de estrategia

Salgado ha reiterado su compromiso de presentar en la próxima primavera un nuevo planteamiento con vistas al segundo periodo de vigencia de la Estrategia Nacional sobre Drogas 2000-2008, cuyos resultados en este momento está evaluando el PND, en colaboración con las Comunidades Autónomas. Este nuevo planteamiento estará en sintonía con la Estrategia Europea 2005-2012, cuya aprobación está prevista en breve y tratará de adaptarse a los nuevos patrones de consumo y sustancias consumidas.
En la actualidad, el consumo de sustancias ilegales en España es un fenómeno asociado al ocio, que afecta especialmente a jóvenes que consumen por diversión sustancias psicoactivas, cuyos riesgos no perciben. Cannabis, cocaína y éxtasis son por este orden las sustancias ilegales más consumidas. Frente a este incremento, se constata un descenso del consumo de heroína y de las muertes asociadas al uso de este opiáceo. En cuanto a las drogas legales, el alcohol y el tabaco siguen siendo las sustancias psicoactivas de mayor consumo, seguidas de los hipnosedantes.

Uso en Enseñanza Secundaria

La ministra ha explicado que con esta encuesta, realizada entre jóvenes de 14-18 años en mayo y junio de este año, se pretende conocer las tendencias de consumo de drogas psicoactivas entre los estudiantes de Enseñanzas Secundarias y equivalentes.
En esta encuesta han colaborado cerca de 500 centros educativos, las Consejerías de Educación de las Comunidades Autónomas, el Ministerio de Educación y Ciencia, los Planes Autonómicos sobre Drogas y la Delegación del Gobierno para el PND, que ha prestado el soporte técnico y financiero. La muestra incluye un total de 25.500 estudiantes y entre sus resultados destacan los siguientes aspectos:
Edad de inicio. Los escolares comienzan a consumir drogas legales antes que las ilegales. Empiezan a fumar alrededor de los 13 años y a consumir bebidas alcohólicas cerca de los 14.
Percepción del riesgo. Los escolares perciben el consumo de drogas de comercio ilegal como mucho más arriesgado que el consumo de drogas legales. Las dos conductas percibidas como las más peligrosas son el consumo habitual de heroína o de cocaí­na. La droga ilegal cuyo consumo se percibe como menos problemático es el cannabis.
Accesibilidad. Sin considerar el tabaco, la droga percibida como más accesible por los estudiantes es el alcohol, seguida del cannabis y de los tranquilizantes/pastillas para dormir. En 2004 un 87,7% de los estudiantes de 14-18 años considera que es fácil o muy fácil conseguir bebidas alcohólicas, un 64% cannabis y un 53,8% tranquilizantes/pastillas para dormir.
En los últimos 10 años ha aumentado la disponibilidad percibida de cannabis y cocaína entre los más jóvenes. La proporción de estudiantes que considera que es fácil o muy fácil conseguir cannabis ha pasado de 43,3% en 1994 a 64% en 2004, y en el caso de la cocaína de 21,7% en 1994 a 37,7% en 2004.

Las más consumidas

Entre los jóvenes, las drogas de mayor consumo son el alcohol y el tabaco.  En los doce meses previos a la entrevista había consumido alcohol cerca del 80% de los jóvenes de 14 a 18 años. Se observa que la prevalencia aumenta con la edad y se concentra fuertemente durante los fines de semana.
El tabaco es la segunda droga en importancia entre este colectivo. En este caso, las mujeres fuman más que los hombres, aunque éstos comienzan a fumar antes y lo hacen más intensamente. La edad media de comienzo de consumo de tabaco sigue siendo la más baja de todas las drogas. Por otro lado, mas del 40% de los escolares que fuman ya han intentado dejar de hacerlo.
El cannabis es la droga ilegal más extendida entre los estudiantes, que lo consumen en mucha mayor proporción que la población adulta. Esta droga es, junto a la cocaína, la que ha experimentado un mayor crecimiento en los últimos años. La prevalencia de consumo durante los doce meses anteriores a la entrevista se ha duplicado en los últimos diez años, pasando del 18% en 1994 a un 36% en 2004, mientras que la de la cocaína se ha multiplicado por cuatro (del 1,7% al 6,8%). El consumo de anfetaminas, éxtasis o drogas de síntesis y alucinógenos está estabilizado o en descenso.
Respecto al apartado de información sobre las drogas, en los últimos diez años se ha duplicado el porcentaje de estudiantes de 14 a 18 años que se siente bien informado con respecto a las drogas, pasando de un 23% en 1994 a un 48,3% en 2004. En conjunto, la proporción de estudiantes que valora la información recibida como muy útil o bastante útil supera el 85%.

Encuesta domiciliaria

La Delegación del Gobierno para el PND realiza desde 1995 la Encuesta Domiciliaria sobre Abusos de Drogas cada dos años. La muestra incluye un total de 12.033 personas con edades comprendidas entre los 15 y los 64 años. Los datos de la última encuesta, correspondiente a 2003, revelan que las dos drogas psicoactivas más consumidas en España siguen siendo alcohol y tabaco. Entre las de comercio ilegal sobresalen cannabis, cocaína, hipnosedantes sin receta médica y éxtasis.
En cuanto al riesgo percibido ante distintas conductas de consumo, las mayores diferencias tienen que ver con el tipo de droga. En 2003, la proporción de personas que percibía alto riesgo ante el consumo esporádico de éxtasis, alucinógenos, cocaína o cannabis es bastante mayor que el percibido ante el consumo de un paquete de cigarrillos o de 5 ó 6 cañas de cerveza.
Un dato relevante es que, mientras desde 1997 ha aumentado el riesgo percibido ante el consumo diario de tabaco y de hipnosedantes, ha disminuido el riesgo percibido asociado al consumo diario de drogas y durante el fin de semana de bebidas alcohólicas, así como el riesgo asociado al consumo de cannabis.
La encuesta también mide la disponibilidad (o accesibilidad) de drogas percibida, ya que se considera que afecta a la probabilidad de consumo de dichas sustancias. En 2003, la droga ilegal más accesible para los españoles de entre 15 y 64 años continúa siendo el cannabis: cerca de un 60% considera que es relativamente fácil o muy fácil obtenerlo. A continuación se sitúa la cocaína y el éxtasis, y algo por detrás LSD y heroína. En cualquier caso, más del 39% de las personas encuestadas pensaba que era fácil o relativamente fácil conseguir cualquiera de las drogas ilegales.
Salvo en el caso del consumo de hipnosedantes sin receta médica, la prevalencia de consumo es bastante más elevada para hombres que para mujeres, sobre todo en el caso de las drogas ilegales. Sin embargo, entre los jóvenes de entre 15 y 34 años las diferencias entre ambos sexos son relativamente reducidas en lo que se refiere al consumo de alcohol y tabaco, pero persisten en el caso de las drogas ilegales.
La encuesta también pone de manifiesto que el fenómeno de las drogas ilegales afecta principalmente a la población joven, menor de 34 años. Esta tendencia se acentúa en el caso del cannabis, éxtasis, anfetaminas y alucinógenos.

Prevalencia por substancias

Según los resultados de la encuesta, y atendiendo a la prevalencia en el consumo de diversas substancias, en la misma se precisa lo siguiente:
Tabaco. El consumo diario de cigarrillos ha aumentado ligeramente entre las mujeres, pasando de 27,1% en 1997 a 31,3% en 2003.
Alcohol. Su consumo durante 2003 está bastante más extendido entre los hombres que entre las mujeres.
Cannabis. Es la droga ilegal más consumida en España, con incrementos importantes en los últimos años.  
Cocaína. A diferencia de otros países europeos donde la segunda droga ilegal más consumida es el éxtasis, en España el segundo lugar lo ocupa la cocaína en polvo (en forma de clorhidrato), cuyo consumo se ha incrementado de forma importante durante los últimos años, principalmente entre la población de 15 a 34 años.
Heroína. En 2003 sólo un 0,1% de los españoles de 15 a 64 años afirma haber consumido heroína en los últimos 12 meses. A pesar de ello, los problemas ocasionados por el consumo de esta sustancia siguen estando presentes en nuestra sociedad.  En la actualidad, cerca de 90.000 personas se encuentran en tratamiento con metadona.
La Encuesta Domiciliaria también explora la visibilidad en el entorno cercano (el barrio o el pueblo de residencia) de los problemas relacionados con el uso de heroína o con la inyección de drogas. En este aspecto, destaca el hecho de que en 2003 el fenómeno del uso problemático de drogas es prácticamente invisible para los ciudadanos.
A este respecto, la ministra de Sanidad y Consumo afirmó que esta “invisibilidad” puede haber contribuido “al importante descenso de la percepción de la gravedad del problema de las drogas ilegales por parte de los ciudadanos”. En 1995, más de la mitad de los ciudadanos, en concreto un 53,6%, consideraba el problema de las drogas muy importante. En cambio, en 2003, sólo el 39% de la población lo considera así.

La opinión de la FAD

Por otra parte, el día 13 de diciembre, se celebró en Madrid la reunión del Patronato de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD) bajo la presidencia de la Reina Doña Sofía.
En la reunión se ha analizado la situación actual de los consumos de drogas ante las alarmantes cifras del aumento de consumo en adolescentes que recientemente ha hecho públicas la ministra de Sanidad, Elena Salgado.
El presidente de la FAD, José Ángel Sánchez Asiaín afirmó que estos datos “han generado una comprensible alarma social, pero en mi opinión han puesto sobre la mesa cuestiones quizá más graves que los datos mismos como puede ser una cierta sensación de que estamos frente a un problema que nos supera y frente al que hay realmente pocas cosas que hacer”.
Desde su punto de vista, ante los últimos datos, “debemos ser activos y rápidos en la respuesta” y que “en ningún caso puede haber un silencio de las organizaciones e instituciones que trabajamos en este tema, ni siquiera una respuesta individual de cada uno de nosotros sobre lo que consideramos que se debería hacer”. Sánchez Asiaín afirmó que “en la FAD hemos asumido, y seguiremos asumiendo, un papel de promotores de una cierta movilización de las instituciones”.
Por su parte, el director general de la FAD, Ignacio Calderón, reconoció en dicha reunión que “la situación es grave”, e hizo un llamamiento a las instituciones públicas y privadas que trabajan en el sector de las drogodependencias para que “se aúnen esfuerzos”. Calderón abogó por el establecimiento de un “plan de acción” que coordine los esfuerzos de las organizaciones de la sociedad civil, los responsables públicos institucionales y, por último, los medios de comunicación que son “quienes pueden multiplicar los mensajes preventivos, transmitirlos a la sociedad, y conseguir que ésta se implique”. Desde su punto de vista, el Plan Nacional sobre Drogas “debería ser la entidad que lidere este plan de acción”.
Para el director general de la FAD, lo más preocupante de la situación actual es la incorporación de los jóvenes a los consumos a edades cada vez más tempranas y el alarmante aumento de nuevos consumos de cocaína. Sobre este aspecto, Ignacio Calderón informó a los miembros del Patronato de que, en el último trimestre del año, un 55,6% de las llamadas que se reciben en el teléfono de información y orientación sobre drogas de la FAD (900 16 15 15) están relacionadas con la cocaína. A principios de este año el porcentaje era de 44,6, y en el año 2000, estaba en torno al 27%. Como posibles causas de este aumento, Calderón apuntó la disminución en la percepción de riesgo del consumo de esta sustancia, la permisividad social y los valores sociales imperantes “individualismo, presentismo, búsqueda de la diversión sin límite, etc”, aunque también afirmó que “no es fácil diagnosticar causas sin caer en una simplificación que deje muchos aspectos sin tratar”.

 

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